Syndicate content

Enero 2019

Teach: Abordando la crisis de aprendizaje, aula por aula

Ezequiel Molina's picture
Also available in: French | English | Portuguese | Arabic



A pesar del enorme progreso realizado en lograr que haya más niños en el aula, nos encontramos en medio de una crisis global de aprendizaje, donde un gran número de niños finalizan la educación primaria sin siquiera poseer las habilidades básicas de lectura, escritura y aritmética. ¿Qué explica este fenómeno?  Para responder esta pregunta, considere los siguientes ejemplos de aulas donde las posibilidades de éxito de los estudiantes son muy bajas.

Paraguay: Compartiendo los resultados de la primera evaluación censal de logros académicos para ayudar a las escuelas a mejorar

Diana Galeano Servian's picture
Esta página en: English
En 2015, el Ministerio de Educación y Ciencias de Paraguay implementó por primera vez una evaluación censal a través del Sistema Nacional de Evaluación del Proceso Educativo.

Una de nosotras – Diana – creció en Paraguay, pero nunca tuvo la oportunidad de tomar pruebas estandarizadas de ningún tipo durante su vida escolar en el país, ni tampoco conoce a ningún compatriota de su generación que las haya tomado. A raíz de las mudanzas frecuentes de su familia, ella tuvo que estudiar en diferentes escuelas y pudo observar de cerca las desigualdades existentes en la calidad educativa. Mientras que algunas escuelas a las que asistió no alcanzaban las metas de aprendizaje del currículo nacional, otras enseñaban mejor a los estudiantes. La calidad de la enseñanza y la gestión escolar determinan qué aprenden los estudiantes; desafortunadamente, la diferencia en la calidad educativa no es evidente para los estudiantes, familias, docentes, directores o supervisores escolares porque es difícil comparar el rendimiento académico entre estudiantes y escuelas de forma consistente.

Medir el aprendizaje para no estar volando a ciegas

Jaime Saavedra's picture
Esta página en: English
Foto: Sarah Farhat/ World Bank

Tan solo tres semanas después de que me nombraran ministro de Educación de Perú, mi equipo y yo recibimos los resultados de la ronda de 2012 del Programa Para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA). Perú ocupaba el último lugar. No era el anteúltimo, no estaba en el 10 % más bajo. Era el último.

La educación, que nunca aparecía en los titulares de los diarios del país, figuraba ahora en la primera plana. Para algunos medios, el hecho de sólo países ricos y algunos países de ingresos medios participaban en las pruebas PISA no era importante; eso era solo una nota al pie. En los periódicos, los alumnos peruanos tenían los peores niveles de aprendizaje del mundo.