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África

Teach: Abordando la crisis de aprendizaje, aula por aula

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A pesar del enorme progreso realizado en lograr que haya más niños en el aula, nos encontramos en medio de una crisis global de aprendizaje, donde un gran número de niños finalizan la educación primaria sin siquiera poseer las habilidades básicas de lectura, escritura y aritmética. ¿Qué explica este fenómeno?  Para responder esta pregunta, considere los siguientes ejemplos de aulas donde las posibilidades de éxito de los estudiantes son muy bajas.

Ayudar a cada docente a dar lo mejor de sí

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Ecoles Oued Eddahab school in Kenitra, Morocco. Photo: World Bank

En todos los países hay maestros dedicados y entusiastas que enriquecen y transforman la vida de millones de chicos. Son héroes silenciosos que suelen no estar entrenados, no tener materiales didácticos adecuados, o no recibir reconocimiento por su trabajo. Son héroes que desafían las estadísticas y hacen posible que los chicos aprendan con alegría, rigor y propósito.

El director hace la diferencia

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Los directores tienen que lidiar con los desafíos personales y académicos de cientos de estudiantes. (Foto: Sarah Farhat / Banco Mundial)​


Todas las escuelas son distintas. No hablo del edificio, del número de estudiantes, ni del enfoque pedagógico que siguen. Hablo del espíritu de la escuela. Al entrar a un buen colegio, uno a veces ve que todo está bien organizado y limpio. Los estudiantes se ven ocupados, y al mismo tiempo, felices. No necesariamente se observa disciplina estricta, idealmente, uno ve un caos organizado.

Cuando una escuela funciona bien, en gran medida se debe a que existe un buen director. El buen director establece una visión y objetivos para la escuela, y puede hacer de ella un espacio efectivo de desarrollo profesional y personal para los maestros, y un espacio de crecimiento, creatividad y descubrimiento para los alumnos.

Lograr que una escuela funcione bien es una tarea extremadamente compleja. Requiere que el director se constituya en un líder pedagógico de decenas de profesores, observándolos en el aula, monitoreando permanentemente su desempeño con sus alumnos y en su contribución al trabajo institucional. Así podrá el director desplegar las capacidades de su cuerpo docente de manera efectiva y darles apoyo en lo que necesiten. Requiere lidiar con cientos de estudiantes y sus retos personales y académicos; y con los padres de familia de esos estudiantes, que tienen sus propias expectativas sobre la escuela. Además, debe lidiar con los retos burocráticos, administrativos y financieros para hacer funcionar la institución.