"Creemos que tenemos que desarrollar una política nacional para ayudar a guiar nuestros esfuerzos para utilizar las tecnologías de la información y comunicación (TIC) en la educación ¿Qué debería tomar en cuenta esta política?"
Esta es una pregunta que recibimos con frecuencia aquí, en el Banco Mundial. A veces, esta duda surge cuando un país está a punto de invertir una gran cantidad dinero para comprar computadoras para las escuelas, y hay un reconocimiento de que no hay ninguna política en funcionamiento para ayudar a guiar este esfuerzo. Otras veces, es el resultado de un reconocimiento de que no ha existido ninguna política, o simplemente ha existido poca orientación normativa en este ámbito a pesar de que mucho dinero se haya invertido (por ejemplo en la compra de computadoras para las escuelas);y esto no ha funcionado como se esperaba. Algunos países cuentan con políticas, a menudo políticas muy buenas,y ahora están tratando de "pasar al siguiente nivel", pero no están seguros de lo que esto significa exactamente, por lo que están buscando insumos externos, especialmente debido a la retos y oportunidades que representan los nuevos avances tecnológicos (Vemos otros escenarios posibles también, pero no los enumeraremos ahora).
Hay algunas maneras de ayudar a responder a esta pregunta.
Un enfoque consiste en intentar guiar a las autoridades a través de un proceso de consulta sistemático para la formulación de políticas relacionadas, y planificar para la implementación y uso de tecnologías en la educación, como parte de una formulación y planificación de políticas. Estas deben mirar con un criterio más amplio el desarrollo y objetivos de la educación, y luego tratar de investigar y articular con claridad cómo y dónde el uso de las TIC puede ayudar a alcanzar estos objetivos. Este es un proceso que, por ejemplo, fue parte del programa del Banco Mundial- World Links- hace más de una década, y que fue ampliado y formalizado a través del desarrollo y el uso de la Guía práctica TIC en la Educación para hacedores de políticas, planificadores y profesionales. Este trabajo fue apoyado por una serie de organizaciones (y ampliamente utilizado en toda Asia por la UNESCO como parte de su labor de asesoramiento en esta área).Por supuesto, no todos los procesos de planificación de políticas son tan sistemáticos y bien diseñados como los identificados por la Guía Práctica - muchos de ellos en la práctica, son más “ad hoc”.
Otra forma de responder a la pregunta, (y estos enfoques no son mutuamente excluyentes) es mostrar qué dicen otras políticas, siempre que podamos encontrarlas. Ya sea sistemático o ad hoc (o algún punto intermedio), hay un insumo que parece faltar en casi todos los procesos de desarrollo de políticas en TIC y educación en los que hemos participado. ¿No sería útil que existiera una base de datos global e integral de políticas TIC y Educación, de la cuál los países puedan inspirarse y realizar análisis comparativos basados en sus propias políticas relacionadas?