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Colombia

Tres ingredientes para sostener una reforma educativa

Jaime Saavedra's picture
 
“For learning to happen and for values to be nurtured in classrooms, teachers and  principals need to have a mindset of excellence,” says Jaime Saavedra.
"Para que se lleve a cabo el aprendizaje y los valores sean cultivados en las aulas, los maestros y directores deben tener una mentalidad de excelencia", dice Jaime Saavedra, director senior de la Práctica Global de Educación del Banco Mundial. (Foto: Banco Mundial)


En casi todo el mundo en desarrollo, la inversión en educación se ha traducido en un aumento acelerado de la cobertura educativa. Pero en la mayor parte de los casos, esta inversión no ha tenido todavía un impacto importante en los aprendizajes. Más que una crisis de escolaridad, hoy en día enfrentamos una crisis de aprendizajes. A pesar de las notorias mejoras en países como Vietnam, Colombia o Perú, millones de niños salen de la escuela cada día sin saber leer un párrafo o hacer una resta simple de dos dígitos.

¿Cómo pueden los maestros fomentar (o impedir) el desarrollo de habilidades socioemocionales en sus estudiantes?

Paula Villaseñor's picture
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Las habilidades socioemocionales son el nuevo tópico de moda en educación. Los efectos que tienen estas habilidades en las trayectorias académicas y de vida de los estudiantes han cautivado la atención de gobiernos, ministros de educación, legisladores, expertos en educación, psicólogos (i), economistas (i), organismos internacionales (i), entre otros.  El objetivo es claro, pero la manera de alcanzarlo no tanto. Gran parte de la literatura se enfoca en el impacto de las habilidades socioemocionales en diversos resultados, mientras que sólo una fracción aborda los mecanismos específicos a través de los cuales los maestros pueden estimular el desarrollo socioemocional de sus estudiantes.
 


¿Por qué son tan importantes las habilidades socioemocionales? (¡para el aprendizaje y la vida!)
Las habilidades socioemocionales, también conocidas como habilidades no cognitivas, representan el conjunto de conductas, actitudes y rasgos de personalidad que ayudan a los individuos a “entender y manejar las emociones, establecer y alcanzar metas positivas, sentir y mostrar empatía por los demás, establecer y mantener relaciones positivas y tomar decisiones responsables (i)”. En otras palabras, “determinan la manera en que las personas hacen las cosas”. Algunos ejemplos de estas habilidades son la determinación, el auto control, el auto manejo, la comunicación efectiva, el comportamiento pro-social, entre otras.

La coca, una mirada desde el desarrollo

Marcelo Jorge Fabre's picture
 Crónicas Desarmadas
Fotografía: Crónicas Desarmadas

Siempre hemos oído que si Colombia no tuviera el problema de drogas ilícitas y el conflicto armado, sería un paraíso terrenal.  Bendecida con recursos naturales que parecieran infinitos, Colombia ocupa uno de los primeros lugares en biodiversidad del mundo. Sus playas, sus selvas, sus montañas, sus gentes son de una riqueza invaluable.

Pero esa Colombia hasta ahora se está empezando a conocer. Desafortunadamente lo que más se conoce son las profundas heridas que han dejado décadas de conflicto armado y lucha contra el narcotráfico. Colombia es uno de los productores de hoja de coca más grandes del mundo. Según cifras de la Oficina de las Naciones Unidas para las Drogas y el Delito (UNODC) en julio de 2016, Colombia aún lideraba la lista global de productores de cocaína por encima de Bolivia y Perú.  Según la agencia, aproximadamente 65,000 hogares en Colombia, en condición de pobreza, dependen del cultivo de hoja de coca para su subsistencia.

¿Una política habitacional que casi se podría pagar sola? La renovación de viviendas puede ser una solución

Luis Triveno's picture
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La demanda de viviendas decentes, asequibles —y seguras— para las poblaciones urbanas cada vez más numerosas es un problema que preocupa a los Gobiernos con dificultades financieras en todo el mundo en desarrollo. De acuerdo a la empresa de consultoría McKinsey & Company, un tercio de la población urbana del mundo —1600 millones de personas— tendrá dificultades para obtener una vivienda digna antes de 2025.

Sin embargo, los responsables de formular políticas habitacionales han socavado su capacidad de aumentar rápidamente la oferta de buenas viviendas, al aceptar el mito que siempre es mejor construir nuevas viviendas en vez de mejorar las ya existentes.

Una lección en la importancia de las universidades privadas

Philippe H. Le Houérou's picture


BOGOTÁ, Colombia. Recientemente, durante una visita a Colombia tuve una experiencia extraordinaria en este país que está poniendo fin a cinco décadas de conflicto. Pasé un par de horas en una sala de clases de una universidad escuchando a estudiantes con grandes objetivos, a graduados que iniciaron negocios exitosos y a representantes de grandes empresas que están contratando a cientos de egresados de esta universidad.

¿Una nueva función para los bancos de desarrollo?

Ceyla Pazarbasioglu's picture
Foto: Maria Fleischmann/Banco Mundial

A comienzos de este mes, en una reunión organizada por el Banco Mundial y el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social de Brasil (BNDES), entidades financieras de desarrollo de todo el mundo hicieron un balance de cuál es su situación actual y en qué áreas creen que sus esfuerzos tienen mayor impacto.

Ahora que el mundo procura encontrar fondos para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, los bancos de desarrollo pueden desempeñar una función decisiva en la reducción de esa brecha. De hecho, pueden ayudar a convocar al sector privado y ser pilares de alianzas entre los sectores público y privado, en particular en el financiamiento de infraestructura.

Sin embargo, el uso indebido de los bancos de desarrollo puede causar peligros fiscales y distorsiones en el mercado crediticio. Para prevenir estos riesgos potenciales, los bancos de desarrollo necesitan un mandato bien definido, no estar sujetos a influencias políticas, enfocarse en abordar fallas del mercado importantes, concentrarse en áreas donde el sector privado no está presente, monitorear y evaluar las intervenciones y ajustarse tanto como sea necesario para garantizar el impacto y, por último, ser transparentes y rendir cuentas.

En la reunión, se debatieron principalmente dos temas: cómo aprovechar el capital privado y cómo crear nuevos mercados. Para apoyar el financiamiento de las pequeñas y medianas empresas (pymes), los bancos de desarrollo usan garantías parciales de crédito al tiempo que facilitan que los prestamistas privados puedan crear mecanismos de crédito, proporcionar financiamiento y recaudar los préstamos otorgados. En los mercados con poca competencia, los bancos de desarrollo apoyan la creación de un ecosistema de prestamistas especializados en microempresas y pequeñas y medianas empresas (MIPYMES) al cual proporcionan una fuente de financiamiento estable.

El próximo horizonte de los programas de redes de protección social

Michal Rutkowski's picture
Se ha duplicado el número de países en desarrollo que proporcionan programas de protección social a sus ciudadanos. ¿Qué provoca este aumento? Foto: Mohammad Al-Arief/Banco Mundial.

Las redes de protección social —donaciones en efectivo que se entregan regularmente a los hogares pobres a cambio de que los niños asistan a la escuela o sean sometidos a exámenes periódicos de salud— se han convertido en una de las estrategias más eficaces de reducción de la pobreza, ayudando a los pobres y vulnerables a afrontar crisis y catástrofes. Cada año, los programas de este tipo en los países en desarrollo ayudan a salir de la pobreza absoluta a unos 69 millones de personas y mejoran la situación de unos 97 millones de habitantes ubicados en el 20 % más pobre de la población, lo que constituye un aporte considerable a la lucha mundial contra la pobreza.

¿Pueden los cambios de comportamiento apoyar a la conservación del agua? Estados Unidos, Colombia y Costa Rica creen que sí.

Juan Jose Miranda's picture
Este blog es parte de la serie "Pequeños cambios, grandes impactos: aplicando #cienciasdelcomportamiento al desarrollo"


 

Si bien América Latina y el Caribe es rica en agua, el acceso a un suministro confiable y seguro sigue siendo elusivo en la mayoría de los países de la región.

Condecorar a los líderes que marcan una diferencia (y aprender de ellos)

Donna Barne's picture
Winners of Jose Edgardo Campos Collaborative Leadership Awards
 Foto: De izq. a der. aparecen Emeline Siale Ilolahia, Paula Gaviria Betancur, Jan Walliser, el alcalde Nacianceno Mejos Pacalioga, Muhammad Musa y Sofiane Ben Mohammed Sahraoui.


¿Qué clase de líderes pueden unir a las personas en pro del bien común, incluso en medio de opiniones contradictorias o conflictos reales?

Esta pregunta fue el tema central del Foro Mundial sobre Liderazgo 2017 realizado el 6 de marzo y que se concentró en la necesidad cada vez mayor de emplear el “liderazgo colaborativo” en una era en que ha aumentado la polarización social.

Por qué poner fin a la violencia es un imperativo del desarrollo

Ede Ijjasz-Vasquez's picture

Cada año, alrededor de medio millón de personas son víctimas de homicidios intencionales. Esto significa que se pierde una vida cada minuto debido a la violencia en todo el mundo.
América Latina y el Caribe es una de las regiones más afectadas por la violencia crónica. Hoy, en la región se registra una tasa promedio de 24 homicidios por cada 100 000 habitantes, es decir más del doble del umbral de violencia endémica que establece la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Si la violencia es una epidemia, los jóvenes constituyen, por una gran diferencia, el grupo más grande en situación de riesgo. En América Latina, el índice de homicidios de hombres de entre 15 y 24 años de edad llega a ser de 92 por cada 100 000 habitantes, casi cuatro veces el promedio regional. Los jóvenes de entre 25 y 29 años, predominantemente varones, son también los autores principales de delitos y actos de violencia, según un próximo informe del Banco Mundial.

La violencia endémica se traduce también en menos productividad, peores resultados en materia de salud y elevados costos de seguridad. Los costos acumulados de la violencia son enormes (representan hasta el 10 % del PIB en algunos países), y tienen consecuencias negativas a largo plazo en materia de desarrollo humano, social, económico y sostenible.

Poner fin a la violencia no solo es un deber en los ámbitos del derecho y la justicia, sino también un imperativo del desarrollo.

La buena noticia es que la violencia se puede prevenir. Por ejemplo, ciudades como Medellín en Colombia y Diadema en Brasil lograron reducir considerablemente la tasa de homicidios en las últimas décadas, gracias a soluciones ajustadas a sus situaciones específicas y respaldadas por análisis de datos sólidos y un enfoque que incluye a “toda la sociedad”.

En este video, analizaremos por qué la violencia es una cuestión de desarrollo importante; cómo los países y las ciudades pueden combatir eficazmente la violencia y el delito, y qué iniciativas están llevando a cabo el Banco Mundial y sus asociados a fin de garantizar condiciones de seguridad y oportunidades para todos, en especial los jóvenes y las personas pobres que viven en zonas urbanas.


Enlaces relacionados:
Artículo: Violencia urbana: un problema con proporciones de epidemia
Artículo: La violencia en América Latina: ¿una epidemia peor que el ébola o el sida?
Blog: Obstáculos para el desarrollo: ¿qué datos sobre la fragilidad, los conflictos y la violencia están disponibles?


 

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