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Etiopía

Surge la esperanza para los más pobres del mundo en Myanmar

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Aung San Suu Kyi, state counselor and minister of foreign affairs for Myanmar, addresses an IDA 18 replenishment meeting on June 21, 2016. © Aung San/World Bank

Daw Aung San Suu Kyi, consejera de Estado de Myanmar y ganadora del Premio Nobel de la Paz, se dirigió a representantes de Gobiernos de países ricos y pobres durante una reunión realizada esta semana en Myanmar. En la ocasión, ella dijo que para reducir la pobreza y garantizar que todos se beneficien del crecimiento económico se debe poner especial atención a los problemas de la fragilidad y el conflicto, el cambio climático, la igualdad de género, la creación de empleo y el buen gobierno.
 
Suu Kyi habló al inicio (i) de una reunión de la Asociación Internacional de Fomento (AIF), el fondo del Banco Mundial para los más pobres, (i) en la cual donantes, representantes de los prestatarios y directivos del Grupo Banco Mundial buscan formas para lograr estos objetivos. Señaló que los habitantes de Myanmar constituyen la verdadera riqueza del país, y que ellos necesitan ser apoyados de la manera adecuada.

Empleos, la vía más rápida para salir de la pobreza

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A worker at the E-Power plant in Port-au-Prince, Haiti. © Dominic Chavez/World Bank

Los buenos empleos son la vía más eficaz para salir de la pobreza. Investigaciones señalan (i) que el aumento de los salarios representa del 30 % al 50 % de la caída en los niveles de pobreza (i) durante la última década. Pero, en la actualidad, más de 200 millones de personas en el mundo están desempleadas y buscan trabajo, y muchas de ellas son mujeres y jóvenes. Una impresionante cantidad de 2000 millones de adultos, en su mayoría mujeres, permanecen fuera de la fuerza laboral en general. Además, demasiadas personas trabajan en empleos mal renumerados y poco calificados, y que aportan poco al crecimiento económico. Por lo tanto, para poner fin a la pobreza y promover la prosperidad compartida, necesitaremos no solo más puestos de trabajo, sino también mejores empleos a los cuales puedan acceder trabajadores de todos los estratos de la sociedad.
 
¿Por dónde empezar? El crecimiento liderado por el sector privado y basado en la productividad es la piedra angular de la creación de empleos (i) en todos los países, pero es especialmente difícil lograrlo en los países más pobres del mundo. (i) Tres factores son esenciales para que el sector privado cree empleos más productivos para los pobres.

Los países más pobres enfrentan graves riesgos relacionados con el clima

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A man walks through a flooded rice field. © Nonie Reyes/World Bank

El agua marina aumenta en las costas de Bangladesh. (i) El suelo contiene mayor cantidad de sal (i) a medida que el mar invade la tierra. Como resultado de ello, los agricultores ven disminuir sus cultivos. Las comunidades se debilitan porque los adultos en edad de trabajar se van a las ciudades. Los peces de agua dulce desaparecen, provocando una reducción de la cantidad de proteína en las dietas de la población local. Y en la estación seca, las madres tienen que racionar el agua potable que dan a sus hijos para beber, llegando en algunas áreas a tan solo dos vasos al día.
 
El cambio climático, (i) por fin, está siendo tomado con seriedad en el mundo desarrollado, no obstante en general es visto como una amenaza futura que debe abordarse en los próximos años. Para las personas pobres en los países pobres, en particular aquellas que viven en las zonas costeras, los deltas de los ríos o islas, este problema es un peligro claro y actual y, cada vez más, una realidad que tiene una posición dominante.

Poner fin a la pobreza significa cerrar las brechas que existen entre las mujeres y los hombres

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Una mujer cocina para su familia en un pueblo del Níger. Foto © Stephan Gladieu / Banco Mundial


Por primera vez en la historia, la cantidad de personas que viven en extrema pobreza ha bajado a menos del 10 %. El mundo nunca ha tenido metas tan ambiciosas en materia de desarrollo como sucede hoy. Luego de la adopción de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la firma del Acuerdo de París sobre Cambio Climático a fines de 2015, la comunidad mundial está ahora evaluando las mejores y más eficaces vías de alcanzar estos hitos. En esta serie de cinco partes, me referiré a lo que el Grupo Banco Mundial está haciendo y lo que estamos planeando realizar en áreas clave que son cruciales para poner fin a la pobreza a más tardar en 2030: buen gobierno, igualdad de género, conflicto y fragilidad, creación de empleos y, por último, prevención y adaptación al cambio climático.

En 2016, el mundo es un lugar mejor para las mujeres y las niñas que hace una década. Pero no para todas, y definitivamente no en todos los lugares: esto es especialmente cierto en los países más frágiles y más pobres (i) del mundo.

La desigualdad extrema es síntoma de una sociedad fracturada

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© Curt Carnemark/World Bank


La desigualdad es un problema que enfrentan todos los países, sean estos pobres, ricos, o de situación intermedia. Cierto grado de desigualdad puede ser un subproducto temporal del crecimiento económico cuando no todos avanzan al mismo ritmo y al mismo tiempo. Pero cuando la mayoría de la gente sufre un estancamiento económico y social, la desigualdad representa una verdadera amenaza para el progreso de las personas y de países enteros.

Por esta razón, la desigualdad elevada y persistente no solo es moralmente incorrecta, sino también un síntoma de una sociedad fracturada. Puede conducir a una pobreza generalizada, asfixiar el crecimiento y provocar conflictos sociales. Es por ello también que los objetivos del Banco Mundial no consisten únicamente en poner fin a la pobreza, sino además en promover la prosperidad compartida.

El camino hacia un futuro más ecológico

Jonathan Coony's picture

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La pregunta fundamental en el periodo previo a la Conferencia de las Partes (COP 21) sobre el cambio climático es: ¿dónde encontraremos las soluciones sobre el terreno —y las personas que las pondrán en práctica— para hacer realidad los nuevos objetivos en materia de políticas relacionados con el clima?

Un camino hacia un futuro “más ecológico” podría cruzar a través de Kikuyu Road en Nairobi, Kenya. En este lugar, Peter Chege dirige Hydroponics Kenya, una empresa pequeña pero en crecimiento, que está aumentando las nuevas soluciones agrícolas para los mercados locales. Sus sistemas permiten que los agricultores cultiven plantas sin la necesidad de usar suelo agrícola y consumen una cantidad de agua un 80 % menor que la agricultura tradicional. Estas técnicas sostenibles mejoran la capacidad de adaptación al clima y, al mismo tiempo, crean empleos a nivel local y fomentan la inversión a nivel regional.

Ciudades: La nueva frontera de la protección social

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Dominic Chavez/Banco Mundial


​Piense en esto: en el momento en que tomaba el desayuno esta mañana, la población urbana mundial aumentaba en unas 15 000 personas. Esta cifra se incrementará a 180 000 personas para el final del día y a 1,3 millones para el final de la semana. En un planeta con tanta cantidad de espacio, este ritmo de urbanización es como apiñar toda la humanidad en un país del tamaño de Francia.

En las ciudades vive la mayor parte de la población mundial, es donde se producirá cada vez más  crecimiento demográfico y donde pronto se encontrará la mayor parte de la pobreza.

Sea más listo: ¡Ponga en su bolsillo un mundo de datos sobre el desarrollo!

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Muchas conversaciones de sobremesa y discusiones amistosas se dirigen hacia un vacío de datos: “El problema es grande… ¡muy grande!”. ¿Cuán grande exactamente? Lo más probable es que su amigo no tenga la menor idea.

A menudo se dice que vivimos en una nueva era de los datos. Instituciones como el Banco Mundial, los organismos de las Naciones Unidas, la NASA, la ESA, las universidades y otras nos han inundado con una abrumadora cantidad de nuevos datos obtenidos meticulosamente en los países y a partir de estudios, u observados por el número cada vez mayor de ojos que hay en el cielo. Tenemos herramientas modernas como teléfonos celulares, que son más poderosas que los antiguos servidores que yo utilizaba cuando era estudiante universitario. Usted puede estar en zonas rurales de Malawi y todavía tener acceso a una pasable red de datos 3G.

 
Open data for sustainable development

¿Alguna vez dijiste #SoyEmprendedor? ¡Comparte tu historia!

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El viaje en barco desde Port Elizabeth a Kingstown, en el país caribeño de San Vicente y las Granadinas, es un trayecto de una hora que los lugareños hacen varias veces al día. Durante uno de estos viajes cotidianos, el barco de Kamara Jerónimo, un joven pescador sanvicentino, se quedó sin gasolina aproximadamente a seis millas de la ciudad de Bequia,  lo que se conoce localmente como el "Canal de Bequia". Mientras esperaba ayuda, bajo el sol inclemente y en medio de fuertes ráfagas de viento, nació la idea de desarrollar un barco movido por energía solar y eólica. Poco después, la idea se convirtió en prototipo; el barco movido por tecnología "verde" estaba en el agua, y su joven creador –de apenas 20 años-  se convirtió en ganador de concursos internacionales de innovación y en un modelo a seguir para otros jóvenes del Caribe.

En México, Daniel Gómez, un joven ingeniero, dirige una compañía multimillonaria de bio-diesel, originalmente concebida como un proyecto de investigación para su clase de química en la escuela secundaria. Gómez y sus socios - Guillermo Colunga, Antonio López, y Mauricio Pareja - fundaron SOLBEN (Soluciones en Bioenergía) poco después de cumplir 20 años.

Aunque Daniel y Kamara tienen diferentes niveles educativos, comparten una habilidad importante: la capacidad de identificar un problema, desarrollar una solución innovadora, y llevarla al mercado. En otras palabras, ser un empresario, una opción de ser económicamente activo que parece estar funcionando. Y no solo para unos pocos.

Los jóvenes de 15 a 29 años representan más de un cuarto de la población total del mundo. En promedio, tienen niveles de educación superior, se casan y comienzan familias más tarde que las generaciones de sus padres. Además, son conocidos por tener –más que nunca- acceso a, y conocimiento de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC).

Por qué las redes de protección social son buenas inversiones

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A child beneficiary of the Productive Safety Nets Program (PSNP) in Sire District, Arsi, Ethiopia. © Binyam Teshome / World Bank


​Uno de los desafíos del desarrollo más difíciles que enfrentamos es cómo romper el ciclo de la pobreza. En particular, ¿cómo pueden los niños de las familias más pobres crecer para llevar vidas mejores que las de sus padres? Es una pregunta que todos los países quisieran contestar. Una de las mejores soluciones que tenemos nació en un país en desarrollo y ha sido replicada en todo el mundo.

Estoy hablando del programa de la red de protección social Oportunidades, de México. Fundado en 2002, Oportunidades fue uno de los primeros programas del mundo que vinculó el apoyo a los ingresos de las familias pobres con la asistencia a la escuela, las revisiones médicas y la nutrición de los niños. Poco más de una década después, Oportunidades ha conseguido mejorar las vidas de millones de las personas más pobres de México.


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