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Guinea

El uso de la tecnología funciona para solucionar los problemas de los pobres; simplemente tenemos que hacerlo bien

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© Sarah Farhat/Banco Mundial

Siempre que viajo, uno de los signos alentadores que observo es la diferencia que está marcando la tecnología en la vida de millones de personas marginadas. En la mayoría de los casos, esto sucede a pequeña escala, sin atraer la atención y de cientos de maneras diferentes, mejorándose silenciosamente las oportunidades de progreso denegadas a las comunidades remotas, las mujeres y los jóvenes.

Y debido a que esto pasa desapercibido, me atrevo como optimista que soy a insinuar que estamos en el inicio de algo importante, un lento “tsunami” de cosas positivas. Permítame mencionarle algunas de las razones por las que creo esto.

La protección social para la adaptación se puede usar para enfrentar las crisis y reforzar la resiliencia

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En un mundo con cada vez mayores riesgos, los sistemas de protección social ayudan a las personas y las familias a enfrentar las guerras civiles, los desastres naturales, el desplazamiento y otras crisis. © Farhana Asnap/Banco Mundial.

Las crisis se están convirtiendo en una nueva normalidad en el mundo de hoy. En los últimos 30 años, los desastres naturales causaron la muerte de más de 2,5 millones de personas y casi unos USD 4 billones en daños en el mundo. Los fenómenos naturales adversos provocaron, solo en 2017, pérdidas por unos USD 330 000 millones, convirtiéndose en el año más costoso en la historia. El cambio climático y los cambios demográficos, así como otras tendencias mundiales, podrían también crear riesgos de fragilidad. Actualmente, los conflictos generan el 80 % de las necesidades humanitarias, y se espera que la proporción de personas extremadamente pobres que viven en situaciones afectadas por conflictos aumente a más del 60 % en 2030.

De la crisis a la resiliencia: Ayudar a los países a encarrilarse

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Hace apenas dos semanas, los ciudadanos de Sierra Leona celebraron en su país el fin de la transmisión del ébola (i) con aclamaciones y bailes en las calles de Freetown. Es un hito digno de celebración en un país que sufrió cerca de 4000 muertes por el virus mortífero.
 
Noticias como esta de Guinea, Liberia, y Sierra Leona (i) son un recordatorio de cuán importante es no bajar la guardia frente a brotes futuros y seguir apoyando a los países mientras sus economías se recuperan. Tomemos el caso de Bindeh Kamara, de Sierra Leona, una joven de 22 años, madre de cuatro hijos que perdió a su marido a causa del ébola. Sin su ingreso, Bindeh tuvo que esforzarse para pagar la comida, la ropa, y la matrícula escolar de sus hijos.

¿Alguna vez dijiste #SoyEmprendedor? ¡Comparte tu historia!

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El viaje en barco desde Port Elizabeth a Kingstown, en el país caribeño de San Vicente y las Granadinas, es un trayecto de una hora que los lugareños hacen varias veces al día. Durante uno de estos viajes cotidianos, el barco de Kamara Jerónimo, un joven pescador sanvicentino, se quedó sin gasolina aproximadamente a seis millas de la ciudad de Bequia,  lo que se conoce localmente como el "Canal de Bequia". Mientras esperaba ayuda, bajo el sol inclemente y en medio de fuertes ráfagas de viento, nació la idea de desarrollar un barco movido por energía solar y eólica. Poco después, la idea se convirtió en prototipo; el barco movido por tecnología "verde" estaba en el agua, y su joven creador –de apenas 20 años-  se convirtió en ganador de concursos internacionales de innovación y en un modelo a seguir para otros jóvenes del Caribe.

En México, Daniel Gómez, un joven ingeniero, dirige una compañía multimillonaria de bio-diesel, originalmente concebida como un proyecto de investigación para su clase de química en la escuela secundaria. Gómez y sus socios - Guillermo Colunga, Antonio López, y Mauricio Pareja - fundaron SOLBEN (Soluciones en Bioenergía) poco después de cumplir 20 años.

Aunque Daniel y Kamara tienen diferentes niveles educativos, comparten una habilidad importante: la capacidad de identificar un problema, desarrollar una solución innovadora, y llevarla al mercado. En otras palabras, ser un empresario, una opción de ser económicamente activo que parece estar funcionando. Y no solo para unos pocos.

Los jóvenes de 15 a 29 años representan más de un cuarto de la población total del mundo. En promedio, tienen niveles de educación superior, se casan y comienzan familias más tarde que las generaciones de sus padres. Además, son conocidos por tener –más que nunca- acceso a, y conocimiento de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC).

Ébola: Hasta el momento se han conseguido US$1000 millones para un plan de recuperación en Guinea, Liberia y Sierra Leona

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Ante un brote de ébola (i) que cede pero aún no desaparece, los tres países más afectados ahora deben encontrar formas de reconstruir sus economías y reforzar sus sistemas de salud para intentar prevenir otra crisis de este tipo en el futuro.

Lo que el ébola enseñó al mundo un año después

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Beatrice Yardolo survived Ebola but lost three children to the disease. © Dominic Chavez/World Bank
Beatrice Yardolo sobrevivió al ébola, pero la enfermedad le arrebató tres hijos.
© Dominic Chavez/Banco Mundial

El 5 de marzo, los médicos liberianos dieron de alta del hospital a la profesora de inglés Beatrice Yardolo, con la esperanza de que fuera su última paciente con ébola. Desafortunadamente, el viernes pasado a otra persona en Liberia se le detectó la enfermedad, que ha causado más de 10 000 muertos en África occidental.
 
Esta mala noticia nos recordó que el mundo debe permanecer atento y que debemos insistir en llegar a cero casos de ébola en todos los lugares. Además, tenemos que apoyar a Guinea, (i) Liberia, (i) y Sierra Leona (i) en sus esfuerzos por reconstruir y mejorar sus sistemas de salud para prevenir una próxima epidemia.

Las estrellas del fútbol pueden ayudar en la lucha contra el ébola

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A health worker wearing personal protective equipment helps another health worker with his protective gear during a training session on Ebola in Sierra Leone. At least 100 health staff have died this year from Ebola in Sierra Leone alone. © John James/UNICEF

​​Antes de asumir como presidente del Banco Mundial, yo era un médico especialista en enfermedades infecciosas. Sé de primera mano que detener una epidemia requiere la coordinación de esfuerzos de muchas personas y organizaciones. El ébola no es diferente.

Viajaré hoy y mañana a Guinea, Liberia y Sierra Leona, los tres países más afectados con el brote de ébola. Me gustaría escuchar a los jefes de Estado en cada país y también a quienes están en la primera línea de la batalla. Se han logrado importantes avances en la lucha contra el ébola en las últimas semanas, pero nuestra meta es conseguir que se registren cero casos y para que ello sea posible vamos a necesitar nuevas estrategias y tácticas.

Países afectados por el ébola piden ayuda a naciones congregadas en Reuniones Anuales

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Repetición del evento: Perspectiva de los países sobre el impacto de la crisis de ébola


Los presidentes de los tres países más afectados de África occidental emitieron una petición de ayuda para luchar contra el ébola en una reunión de alto nivel sobre la crisis, realizada el jueves en vísperas de las Reuniones Anuales del Grupo Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

“Nuestra gente está muriendo”, dijo Ernest Bai Koroma, presidente de Sierra Leona, al participar en el encuentro desde su país a través de una videoconferencia. Señaló que el ébola ha afectado casi todos los aspectos de la vida y sectores de la economía. Y agregó que desde que el virus apareció por primera vez en abril, ha infectado a más de 2500 personas, dejando 530 sobrevivientes.

Consejo de Seguridad de la ONU analiza fragilidad y recursos naturales

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Imagine que es dirigente de un país africano y todo su presupuesto gubernamental anual es de US$1.200 millones.

Ese mismo año, un inversionista vende el 51% de su participación en una enorme mina de mineral de hierro de su país por US$2.500 millones, que equivalen a más del doble de su presupuesto anual.

E imagine haber ordenado una revisión de las licencias mineras otorgadas por los Gobiernos anteriores y enterarse que el inversor que realizó la transacción por US$2.500 millones había obtenido gratuitamente una licencia de explotación minera en su país.

Es lo que sucedió en Guinea. Es la historia que el presidente de Guinea, Alpha Condé, contó en la conferencia del Grupo de los Ocho (G-8) sobre comercio, transparencia e impuestos, que se realizó en Londres. Y es una historia que me pareció conveniente compartir la semana pasada en la reunión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU) sobre Estados frágiles y recursos naturales.

En términos estrictos de dólares, resulta claro que los recursos naturales tienen el potencial para financiar el desarrollo transformador en los Estados frágiles. Si se gestionan adecuadamente, los países pueden usar estos recursos para ayudar a romper el círculo de violencia y fragilidad. El éxito significa potencialmente estabilidad, desarrollo y fin de la dependencia de la ayuda.