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violencia de género

Porque somos más los que queremos que esto pare… Nuestra experiencia enfrentando la violencia de género en el transporte público

Shomik Mehndiratta's picture
Siga a los autores en Twitter: @shomik_raj and @aldotudela7
 
El cuarto estaba en silencio. El grupo se encontraba sentado, pensante, con cada uno de los participantes pensando cómo resolver un problema complicado, callados. De repente, un hombre se levantó y habló en voz alta, “Tenemos que dejar algo claro, somos más los que queremos que esto pare”. Este sentimiento, expresado durante un taller realizado en la Ciudad de México, se convirtió en un poderoso punto de partida para la iniciativa en marcha que actualmente estamos realizando para entender y atacar la violencia de género en el transporte público.

La seguridad personal dentro y alrededor del sistema de transporte público [de la Ciudad de México] es un problema serio que caracteriza la experiencia de muchos en el transporte público, particularmente de las mujeres. Un estudio reciente del Instituto de las Mujeres del Distrito Federal reveló que alrededor del 65% de las mujeres usuarias del sistema de transporte público han sido víctimas de alguna modalidad de violencia de género dentro del sistema o entrando a él. Sin embargo, se sabe que solo una fracción de estos eventos se reporta… lo cual nos hace pensar que el porcentaje real puede ser mucho mayor.

1 de cada 3: ¿Qué hace falta para que usted se enfade?

Marina Galvani's picture

Circunstancia © Hanifa AlizadaLa exposición “1 de cada 3” se inspiró en la obra de una joven fotógrafa afgana, Hanifa Alizada, (i) y elegí su foto “Circunstancia” para este blog, ya que transmite la marcha dolorosa en la que todos estamos presentes para luchar contra este increíble nivel de violencia que sufren las mujeres y niñas en el mundo. La exhibición destaca que esta epidemia realmente no distingue ninguna clase socioeconómica. No reconoce origen étnico, raza, religión, o nivel educativo. El flagelo de la violencia de género trasciende las fronteras internacionales.
Nuevas investigaciones de la Organización Mundial de la Salud concluyen que un 35 % de las mujeres a nivel mundial —1 de cada 3— son sometidas a maltratos durante su vida, en su mayoría por sus maridos o parejas, y estos actos de violencia se traducen en un enorme costo personal y económico.

Acontecimientos terribles, como una violación en grupo en un autobús, son destacados en los titulares de los medios de comunicación, pero en realidad no hay lugar más inseguro para una mujer que su propio hogar. Solo las estimaciones de la pérdida de productividad oscilan entre el 1,5 % y el 2 % del producto interno bruto (PIB), lo que equivale al gasto en educación primaria de la mayoría de los países en desarrollo.
 
Con “1 de cada 3”, el Programa de Arte del Grupo del Banco Mundial busca incentivarla(o) a participar y actuar para combatir la violencia de género.
 
Esta exposición reúne datos concretos a través de unas 80 obras de arte poderosas y con distintas tonalidades, que exploran las diversas formas en que la violencia afecta las vidas de las mujeres y niñas en todo el mundo.
 
Estos trabajos transmiten el impacto de la violencia doméstica tal como la experimentan o presencian los niños, como en las pinturas de Laben John (i) de Papua Nueva Guinea, y de la violencia sexual y de género como arma de guerra, que queda en evidencia en la escultura de Freddy Tsimba de la República Democrática del Congo.
 
El artista Nasheen Saeed de Pakistán representa el abandono total que sufren tantas niñas en sus propias familias, simplemente porque son niñas.

Tres puntos ciegos de la igualdad de género: Empleo, educación y violencia

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Woman in Nepal

En esta celebración del Día Internacional de la Mujer, las mujeres y las niñas están en una mejor situación que apenas hace unos decenios. La misma cantidad de niños y niñas asiste a la escuela en muchos países. Las mujeres viven más y son más sanas que antes.

Pero incluso con el progreso constante que hemos observado en las últimas décadas, uno de nuestros mayores desafíos de hoy es evitar caer en la autocomplacencia. No podemos quedarnos tranquilos; todavía no.

El caso de la violación de Nueva Delhi, un año después

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El 16 de diciembre de 2012 será recordado en el futuro inmediato como el día en que seis hombres violaron salvajemente a una estudiante de 23 años en un autobús en Nueva Delhi. La joven murió a causa de las lesiones 13 días después. El acontecimiento conmocionó al país y provocó revueltas sin precedentes en la capital de India y en toda la nación. Llamó la atención internacional y nos recordó que la violencia contra la mujer sigue siendo la principal causa de mortalidad femenina en todo el mundo.
 
Hoy, durante el primer aniversario de lo que se denomina simplemente la “violación de Nueva Delhi”, nos vemos obligados a hacer una pausa y reflexionar. En septiembre, cuatro hombres fueron condenados a muerte por el delito pero ¿esto cerró la causa? Más allá de las protestas y los pedidos públicos, ¿ha habido un cambio significativo en India?