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Conflict

Los podcast y las redes sociales, vías para prevenir la violencia de pareja en los campamentos de refugiados somalíes en Etiopía

Anne Bennett's picture
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Vista aérea del campamento de refugiados de Dollo Ado en Etiopía, donde según estimaciones viven 212 000 personas que han sido desplazadas como consecuencia de la guerra y la sequía.
© Samuel Tewolde.

El 30 % de las mujeres (i) en el mundo ha sufrido violencia física o sexual cometida por su pareja durante su vida. El predominio de la violencia contra la pareja es probablemente mayor durante las crisis humanitarias, (i) cuando las mujeres y las niñas, los hombres y los niños, son más vulnerables a la violencia en la familia y la comunidad, y en las situaciones de desplazamiento. De hecho, un creciente acervo de pruebas (i) indica que la violencia de pareja es la forma más común de violencia en situaciones humanitarias, pero que suele recibir menos atención que la violencia sexual infligida por terceros durante conflictos o crisis humanitarias.

La evidencia (i) apunta a una serie de factores que contribuyen al aumento de la violencia, en particular dentro de la familia, entre ellos el trauma del desplazamiento, la perturbación de las normas de género, las tensiones adicionales debido a la pérdida de medios de subsistencia y el aislamiento de los sistemas de apoyo comunitario y familiar. En análisis recientes de dichos datos (i) se señala que son escasas las pruebas sobre las intervenciones eficaces para prevenir la violencia de pareja en el contexto humanitario y se enfatiza la necesidad de desarrollar y evaluar intervenciones de este tipo para estos entornos.

17 cursos sobre ciudades y desarrollo urbano disponibles en línea, y en español

Ana I. Aguilera's picture
ISTOCK

Gracias a Internet y los avances tecnológicos de la última década, hoy en día es posible estudiar en las universidades más prestigiosas del mundo a una fracción del costo o incluso de manera gratuita. El auge de los MOOCs (cursos masivos abiertos en línea, por sus siglas en inglés) en años recientes ha sido notorio, atrayendo a muchos que antes solo podían optar por el sistema de formación presencial, hasta el punto de llegar a competir por una buena parte del mercado en el sector educativo profesional.

Para muchos latinoamericanos, especialmente aquellos dedicados a la gestión pública, estudiar en las mejores universidades del mundo solía ser un sueño inalcanzable, pero ahora es posible. Si bien los temas y cursos de formación son cada vez más diversos y asequibles, la mayoría son en inglés y existe poco contenido disponible en español.

Para atender esta problemática, en los últimos años diversas instituciones y bancos de desarrollo multilaterales han liderado esfuerzos para crear y hacer disponible este tipo de contenidos y cursos en línea a funcionarios públicos, académicos, estudiantes, ONGs y el público general. A través de alianzas con el Instituto Tecnológico de Monterrey, la Universidad de Los Andes en Colombia y otras de las universidades más prestigiosas de la región, el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y CAF ofrecen una gran variedad de cursos en línea para ampliar la formación de profesionales en el campo del desarrollo sostenible de ciudades, disponibles a través de plataformas como EdX y Coursera.

Por qué los inversionistas deben correr el riesgo en los países más frágiles del mundo

Stephanie von Friedeburg's picture
Microfinance in DRC. © Anna Koblanck/IFC
Servicio de microfinanzas en la República Democrática del Congo. © Anna Koblanck/IFC.


La fragilidad, el conflicto y la violencia afectan a más de 2000 millones de personas en todo el mundo. Y aunque la pobreza en conjunto está disminuyendo, ese no es el caso en los países afectados por conflictos. (i)

Estos países, asolados por una inestabilidad política y económica casi constante, son los que a menudo necesitan más la inversión privada. Sin embargo, son también los lugares en los que pocos inversionistas privados están interesados. Los riesgos parecen ser mayores que las recompensas.

Un grupo de niños refugiados sirios vuelven a sonreír en Estambul

Qiyang Xu's picture
© Banco Mundial

No hay nada más gratificante que hacer sonreír a un niño o niña. Esto es especialmente cierto cuando los niños han sido víctimas de la guerra.
 
La foto que se volvió viral de Aylan Kurdi, un pequeño sirio de 3 años de edad cuyo cuerpo sin vida fue encontrado en una playa, atrajo nuestra atención. El hecho de que Kurdi no tuviera la oportunidad de escapar a una vida más segura nos animó a actuar. Decidimos ayudar a niños refugiados a adaptarse a las nuevas condiciones de vida que deben enfrentar luego de arribar a un país diferente de su país de origen.
 
Así que nuestro equipo del Fondo de Innovación para la Juventud (YIF) del Banco Mundial se asoció con Small Projects Istanbul (SPI), (i) una organización sin fines de lucro turca, para ayudar a 20 niños sirios a recuperar la alegría en Turquía tras escapar de su país devastado por la guerra.
 
El fondo YIF proporciona una oportunidad a los funcionarios jóvenes del Grupo Banco Mundial de diseñar, implementar y evaluar proyectos de desarrollo en los países clientes, concentrándose en las áreas de la innovación, la eficiencia y el impacto sobre el desarrollo.
 
Nuestra travesía empezó luego de enviar un trabajo a la competencia de propuestas del YIF, que resultó seleccionado. Nuestro proyecto, Programa de Orientación Psicológica, Tutoría y Enseñanza del Idioma Turco, apuntó a apoyar a estos niños a integrarse efectivamente en la sociedad local, desarrollar confianza en sí mismos y tener acceso a educación mientras viven en Turquía.

El campeón mundial de lucha sirio ayuda a jóvenes refugiados a través de los deportes

Lina Zdruli's picture
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Amir Awaad soñaba con ganar medallas de oro. El 18 veces campeón nacional de lucha se entrenó toda la vida para representar a su país de origen, Siria, en las Olimpíadas. Su sueño se convirtió en fantasía cuando Amir tuvo que pelear fuera del cuadrilátero, esta vez por su vida. Un año después de estallar la guerra en Siria, Amir, su esposa y sus tres hijos pequeños huyeron hacia Egipto. Se establecieron en Alejandría, donde Amir abrió la Academia de Deportes Siria en 2016. Su propósito es reunir a los jóvenes refugiados y solicitantes de asilo de 12 países para que superen psicológicamente los traumas sufridos en sus naciones de origen. ¿El método para hacerlo? Entrenamiento intenso y proactivo en deportes de contacto y deportes de balón.

Conocí a Amir en el Foro Mundial de la Juventud en Sharm el-Sheikh (Egipto), donde se reunieron 3000 jóvenes de más de 130 países para discutir asuntos mundiales como el desplazamiento forzado, el espíritu empresarial y el buen gobierno.

Los jóvenes resilientes aprovechan las oportunidades para construir su futuro

Liviane Urquiza's picture
 
Ella tenía siete años de edad cuando sobrevivió a una noche de horror. Su casa, en Nigeria, había sido marcada para ser objeto de un ataque esa noche. La razón era que pertenecían al grupo étnico “equivocado”.
 
Mi amiga y el resto de su familia iban a ser asesinados. Pero ella sobrevivió. Sus vecinos, que vieron la marca, los alertaron y los ayudaron a escapar en un momento en que otros vecinos eran ejecutados e incluso quemados vivos. Esa noche, mi amiga vio morir a un hombre en circunstancias muy violentas. La impresión fue tan intensa que no pudo hablar durante dos semanas.

 

Superar la brecha entre las acciones humanitarias y de desarrollo en la respuesta para la hambruna

Franck Bousquet's picture
 UNICEF
Un grupo de personas espera para conseguir agua en un pozo proporcionado por UNICEF en el campamento Muna Dalti para desplazados internos, ubicado en Maiduguri en el estado de Borno (Nigeria), el jueves 2 de marzo de 2017.
Crédito: UNICEF.

La semana pasada representé al Grupo Banco Mundial en una sesión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU) (i) sobre la respuesta a la hambruna en Nigeria, Somalia, Sudán del Sur y Yemen. En estos cuatro países, más de 20 millones de personas padecerán hambre o estarán en peligro de ser afectadas por este problema en los próximos seis meses, y se necesitan medidas urgentes para evitar que la situación se agrave aún más.
 
El Consejo de Seguridad podría parecer un lugar poco usual para que esté presente una institución de desarrollo como el Banco Mundial, especialmente cuando se aborda una crisis humanitaria como la hambruna.

¿Qué contiene un número? Desentrañar la crisis del desplazamiento forzado de 65 millones de personas

Xavier Devictor's picture
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(c) Dorte Verner
Regia, de Somalia, saluda a sus amigas y clientas en su tienda, ubicada en la calle principal del asentamiento de refugiados de Nakivale, en el suroeste de Uganda. © Dorte Verner

Hoy, en el Día Mundial de los Refugiados, se oye una vez más que el número de desplazados por la fuerza debido a los conflictos y las persecuciones aumentó a 65,6 millones a fines de 2016, según el último informe Global Trends (i) de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR).

Estas cifras han servido para llamar la atención sobre la gravedad de esta crisis, impulsando la adopción de medidas entre la comunidad mundial. Al mismo tiempo, estos números han provocado ansiedad entre muchos países anfitriones, en particular de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Al ocupar un lugar central en el debate político, estos números han planteado interrogantes sobre la capacidad de estos países para apoyar a todas las personas que huyen de conflictos, lo que a veces lleva al temor y a aumentar los sentimientos contra los refugiados.

¿Nos encontramos realmente en un “mundo nuevo” donde los movimientos demográficos tienen unas dimensiones nunca antes observadas y que exigen medidas extraordinarias para detener los flujos de personas? Para responder a esta pregunta, vale la pena mirar más de cerca los números.

Tres amenazas para el futuro de Afganistán: aumento de la pobreza, inseguridad y crecimiento lento

Silvia Redaelli's picture
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La semana pasada, uno de los tantos camiones cisternas que recorren las calles de Kabul se desplazó pese a la congestión vehicular, pasó por edificios del Gobierno y embajadas, y llegó hasta la plaza Zanbaq. Cuando se tuvo que detener en un puesto de control, el chofer del camión hizo explotar 1500 kilos de explosivos que estaban ocultos en el tanque. Eran las 8.22 de la mañana y muchos afganos iban camino al trabajo y muchos niños se dirigían a la escuela. La explosión causó la muerte de 150 viajeros y transeúntes y otros cientos de personas resultaron heridas. Este es apenas uno de los numerosos hechos que afectan las vidas y los medios de subsistencia de los afganos.

La coca, una mirada desde el desarrollo

Marcelo Jorge Fabre's picture
 Crónicas Desarmadas
Fotografía: Crónicas Desarmadas

Siempre hemos oído que si Colombia no tuviera el problema de drogas ilícitas y el conflicto armado, sería un paraíso terrenal.  Bendecida con recursos naturales que parecieran infinitos, Colombia ocupa uno de los primeros lugares en biodiversidad del mundo. Sus playas, sus selvas, sus montañas, sus gentes son de una riqueza invaluable.

Pero esa Colombia hasta ahora se está empezando a conocer. Desafortunadamente lo que más se conoce son las profundas heridas que han dejado décadas de conflicto armado y lucha contra el narcotráfico. Colombia es uno de los productores de hoja de coca más grandes del mundo. Según cifras de la Oficina de las Naciones Unidas para las Drogas y el Delito (UNODC) en julio de 2016, Colombia aún lideraba la lista global de productores de cocaína por encima de Bolivia y Perú.  Según la agencia, aproximadamente 65,000 hogares en Colombia, en condición de pobreza, dependen del cultivo de hoja de coca para su subsistencia.


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