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Medio ambiente

Todos ponemos manos a la obra para garantizar que existan suficientes alimentos en el futuro

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Al celebrarse el Día Mundial de la Alimentación, he aquí un dato que da que pensar: demasiados habitantes en el mundo sufren hambre.

Una de cada nueve personas(i) sufre hambre crónica, más de 1000 millones están desnutridas, y 3,1 millones de niños mueren cada año debido (i) al hambre y la malnutrición. Esta es una enorme merma para el desarrollo: cuando las personas padecen hambre y están desnutridas, tienen menos posibilidades de mejorar sus medios de sustento, atender adecuadamente a sus familias, vivir una vida plena y saludable y salir de la pobreza.

El problema se intensificará en el futuro, a medida que la población aumente, que el cambio climático afecte cómo producimos nuestros alimentos y que los recursos naturales que ayudan a alimentar a la población mundial sean exigidos aún más. Si no tenemos suficientes alimentos para la población del planeta en 2014 ¿cómo podremos hacerlo en el futuro, cuando en el mundo haya que mantener y nutrir a 9000 millones de personas en 2050?

De Río a Nueva York: el largo camino hacia un planeta más seguro

Gustavo Alberto Fonseca's picture



La ciencia del cambio climático es lo suficientemente robusta como para afirmar rotundamente que el planeta seguro y estable en el que la humanidad ha prosperado durante miles de años puede estar acercándose al final de un capítulo muy benigno en su historia. Un capítulo que llevó a una sola especie a alterar las tendencias biofísicas globales hasta el punto de inaugurar el Antropoceno -la era geológica del hombre.

Las soluciones que conocemos hasta el momento no han alcanzado la escala necesaria para frenar los trastornos climáticos: las concentraciones de gases de efecto invernadero atmosféricos siguen aumentando a un ritmo rápido, que nos acerca a peligrosos cambios climáticos causados por actividad humana.

¿Por qué a los ejecutivos empresariales les importa el cambio climático?

Jim Yong Kim's picture
Photo: © Dana Smillie / World Bank
Foto: © Dana Smillie / Banco Mundial

Durante los últimos meses, he oído a los líderes empresariales referirse al impacto que el cambio climático podría tener en sus industrias y en los bienes y servicios de los que todos dependemos. Puede que no hablen mucho de ello públicamente, pero están muy conscientes de los riesgos que conlleva un planeta más cálido para sus cadenas de suministro, fábricas y la fuerza laboral.

Las medidas en relación con el cambio climático no requieren un sacrificio económico

Sri Mulyani Indrawati's picture
New Climate Economy Report

Se necesitan medidas urgentes en relación con el cambio climático, pero no tienen que ser a expensas del crecimiento económico. Este es el mensaje central de la Comisión Mundial sobre la Economía y el Clima (i) de la que tengo el privilegio de ser miembro.

El nuevo informe “New Climate Economy”, (i), publicado por la Comisión, refuerza la idea de que los grandes cambios estructurales y tecnológicos en la economía mundial ahora están haciendo posible lograr ambas cosas: el desarrollo con bajo nivel de emisiones de carbono y un crecimiento económico más sólido.

Las ciudades pueden tomar la iniciativa en el tema del cambio climático para un futuro con mayor capacidad de adaptación

Gregor Robertson's picture
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En todo el mundo, las ciudades están tomando la iniciativa de abordar el desafío del cambio climático. Si bien los funcionarios gubernamentales de alto nivel están paralizados, los líderes urbanos están respondiendo a la necesidad urgente de hacer que nuestras ciudades tengan mayor capacidad de adaptación a medida que los impactos del cambio climático se intensifican.
 
 En Vancouver, estamos persiguiendo tenazmente nuestro objetivo de ser la ciudad más ecológica en el mundo para 2020. Es una meta audaz, pero —al tratar de conseguirla— estamos protegiendo nuestro medio ambiente y haciendo crecer nuestra economía. Las ciudades exitosas del futuro serán aquellas que realicen las inversiones y los cambios necesarios para adaptarse a los efectos del cambio climático. Este representa un grave riesgo para la estabilidad económica y social a nivel mundial, y las ciudades  resilientes resultarán muy atractivas para las personas y el capital.

Simplifiquen: Siete mensajes de la Conferencia de los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo

Rachel Kyte's picture
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Lo que el Grupo del Banco Mundial oyó en Samoa, durante la Tercera Conferencia de los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo (PEID), fueron siete mensajes:
 

El Financiamiento Climático – Lecciones de Vanguardia

Thomas Kerr's picture


El cambio climático presenta riesgos graves y cada vez más palpables en el sistema económico mundial, según una serie de estudios recientes que muestran el impacto que el cambio climático ya está teniendo en los medios de vida y el sector empresarial. Por ejemplo, el clima extremo, que puede ser exacerbada por el cambio climático, ha causado pérdidas económicas de 2,6 mil millones de dólares entre 1980 y 2012.
Hacer frente a estos riesgos constituye un imperativo económico y social. Al mismo tiempo, presenta oportunidades. Las inversiones climáticamente inteligentes, por ejemplo en infraestructuras limpias y eficientes, en la energía limpia, la agricultura resiliente, y los recursos hídricos, ofrecen rentabilidades estables y atractivas para los inversionistas y las comunidades, siempre que las condiciones sean adecuadas.
A finales de agosto estuve en Lima para la Semana del Financiamiento Climático, organizada por el Gobierno peruano, donde encontré muchas razones para ser optimista de que podemos convertir el desafío del cambio climático en una oportunidad económica. Este artículo comparte algunos temas clave que me llevé del evento.

Avances en los objetivos de desarrollo del milenio

Mahmoud Mohieldin's picture
Progresos en el milenio
La campaña "Qué se necesita" permitó que la gente comparta sus ideas sobre la cómo eliminar la pobreza.
​© Simone D. McCourtie/World Bank.

En septiembre de 2000, líderes mundiales se comprometieron con el logro de los objetivos de desarrollo del milenio (ODM).

Hasta entonces, pocos se atrevían a pensar que metas como poner fin a la pobreza extrema y el hambre, dar acceso universal a la educación o reducir la mortalidad materna serían posibles de conseguir. Ahora, a 500 días de que se venza el plazo de 2015, los ODM dejaron de ser un acto de imaginación y se han convertido en un desafío que muchos dirigentes creen que se pueden alcanzar.

Recurrir a los datos ambientales para entender las pérdidas de los bosques y las áreas protegidas

Mahyar Eshragh Tabary's picture

Los recursos ambientales difieren de manera significativa de los recursos financieros, humanos y de capital ya que se agotan. Y, dada la dependencia cada vez mayor de los recursos naturales, este es un tema que los países en desarrollo toman en serio.

¿Qué han hecho los Gobiernos en todo el mundo para cerciorarse de que los recursos naturales estén protegidos?

¿Cómo están asegurándose de que su progreso es sostenible y no solo una ganancia caída del cielo?

Para responder a estas y otras cuestiones relacionadas, volvamos nuestra atención al Little Green Data Book  2014 (pdf), (i) que obtiene información de la sección de medio ambiente de los Indicadores del desarrollo mundial 2014. (i)

La disminución global de la cobertura forestal

Los bosques cubren alrededor de un tercio de la tierra en todo el mundo. Al comienzo del siglo XX, el área forestal de la Tierra era de aproximadamente 50 millones de kilómetros cuadrados. Desde entonces, se ha reducido a unos 40 millones de kilómetros cuadrados. La mayor parte de esta disminución fue causada por la demanda cada vez mayor de productos forestales y de papel, así como también por el uso de la tierra para fines agrícolas.

El 5 de junio es el Día Mundial del Medio Ambiente de las Naciones Unidas, una jornada para fomentar la conciencia y la acción medioambiental en todo el mundo.

Se llama “área forestal” a la tierra que abarca más de 0,005 kilómetros cuadrados con árboles de más de 5 metros de altura y una cubierta arbórea superior al 10 % o con árboles capaces de alcanzar estos umbrales en el sitio. En algunos lugares, el área forestal se ha ampliado levemente, ya sea a través de plantaciones o por procesos naturales. Como resultado, la deforestación anual promedio en el mundo bajó de 0,18 % (1990-2000) a 0,11 % (2000-2011). La mayor concentración de pérdida de bosques se registra en los países en desarrollo, específicamente en América Latina y el Caribe y en África al sur del Sahara.

 
Figure 1.

“Sin alimentos no habrá paz”

José Cuesta's picture
Pérdida y desperdicio global de alimentos por región  a. Porcentaje de pérdida total

Se ha hablado mucho sobre los disturbios por la falta de alimentos ocurridos en 2007 luego de las alzas en los precios mundiales de los alimentos. El interés generado por estos hechos está completamente justificado dado que hubo  muertos y lesionados. Además, es muy probable que en el futuro cercano ocurran más sucesos de esta naturaleza, si los precios de los alimentos siguen siendo tan elevados e inestables en el mundo. No se puede esperar que estos desórdenes dejen de pasar cuando se vive en un entorno en que las condiciones meteorológicas son cada vez más impredecibles, en que los Gobiernos para enfrentar las dificultades y presiones  toman fácilmente medidas de políticas comerciales inducidas por el pánico y en que continúan sucediendo desastres humanitarios relacionados con los alimentos.

En la actualidad, las crisis causadas por los precios de los alimentos han provocado una y otra vez una gran inestabilidad sociopolítica de carácter espontáneo, por lo general en las ciudades. Sin embargo, no todos los episodios violentos han surgido repentinamente y se sabe, por ejemplo, que la creciente competencia a largo plazo por la tierra y el agua también genera conflictos. Cuando se suman la pobreza y las disparidades generalizadas, las reivindicaciones básicas y la falta de redes de protección social adecuadas, el resultado es una combinación donde la inseguridad alimentaria y el conflicto estarán estrechamente relacionados. Ciertamente, la lista de estos tipos de eventos violentos es muy extensa y la última edición de mayo de Alerta sobre precios de los alimentos muestra ejemplos ocurridos en Argentina, Camerún, Pakistán, Somalia, Sudán y Túnez.

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