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Salud, nutrición y población

Poner fin a la pobreza significa cerrar las brechas que existen entre las mujeres y los hombres

Sri Mulyani Indrawati's picture
Una mujer cocina para su familia en un pueblo del Níger. Foto © Stephan Gladieu / Banco Mundial


Por primera vez en la historia, la cantidad de personas que viven en extrema pobreza ha bajado a menos del 10 %. El mundo nunca ha tenido metas tan ambiciosas en materia de desarrollo como sucede hoy. Luego de la adopción de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la firma del Acuerdo de París sobre Cambio Climático a fines de 2015, la comunidad mundial está ahora evaluando las mejores y más eficaces vías de alcanzar estos hitos. En esta serie de cinco partes, me referiré a lo que el Grupo Banco Mundial está haciendo y lo que estamos planeando realizar en áreas clave que son cruciales para poner fin a la pobreza a más tardar en 2030: buen gobierno, igualdad de género, conflicto y fragilidad, creación de empleos y, por último, prevención y adaptación al cambio climático.

En 2016, el mundo es un lugar mejor para las mujeres y las niñas que hace una década. Pero no para todas, y definitivamente no en todos los lugares: esto es especialmente cierto en los países más frágiles y más pobres (i) del mundo.

¿Las personas viven más tiempo y tiene una vida más saludable?

Emi Suzuki's picture


Esta publicación forma parte de una serie de blogs (i) que se centran en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (i) y datos de los Indicadores del Desarrollo Mundial publicados en 2016. (i)

La incidencia y los patrones de las enfermedades graves en los países ricos y pobres difieren y están cambiando. En las naciones de ingreso bajo, más de la mitad de la población muere por enfermedades transmisibles, o afecciones maternales, perinatales o relacionadas con la nutrición. En los países de ingreso mediano y alto más de dos tercios fallecen debido a enfermedades no transmisibles. Sin embargo, en la medida que mejora la atención de salud y la medicina especializada en los países más pobres, la incidencia de enfermedades, como el paludismo y el VIH, está comenzando a disminuir, mientras que los fallecimientos por ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares están aumentando.

El Objetivo de Desarrollo Sostenible 3 busca garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades. Una de sus metas es reducir la tasa de mortalidad y las consecuencias adversas causadas por enfermedades no transmisibles y traumatismos, por ejemplo, reduciendo a la mitad el número de muertes y lesiones provocadas por accidentes de tráfico en el mundo a más tardar en 2020. Los traumatismos debidos a accidentes de tránsito ocasionaron 27 muertes por cada 100 000 personas en los países de ingreso bajo en 2013, tres veces más que en los países de ingreso alto. Las tasas en los países de ingreso mediano también son elevadas.

Mujeres africanas ayudan a sus comunidades a aprovechar la energía solar

Carolyn Lucey's picture
Con la ayuda de una linterna solar, Wamayo ha hecho crecer su negocio de costura.

Estas cifras no se pueden dejar de resaltar: más de 1000 millones de personas no tienen acceso a la electricidad en todo el mundo, y 2900 millones aún usan combustibles dañinos y contaminantes, como la leña y el estiércol, para cocinar.

Al celebrar el Día de la Tierra, buscamos maneras de brindar acceso a energía a esas comunidades y transformar sus vidas y, al mismo tiempo, proteger los recursos de nuestro planeta. ¿Cómo podemos asegurarnos de que el progreso que es apropiado para las comunidades, también lo sea para el planeta?
 

Gráfico: Más de 8 de cada 10 niños son vacunados contra el sarampión

Tariq Khokhar's picture

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, aproximadamente el 85 % de la población infantil en el mundo recibió una dosis de vacuna contra el sarampión antes de cumplir un año de vida en 2014, en comparación con el 73 % en 2000. Se estima que entre 2000 y 2014, la vacunación contra el sarampión evitó 17,1 millones de muertes, lo que la convierte en una de las “mejores inversiones” en salud pública.

Investigar la violencia que sufren las refugiadas sirias

Bassam Sebti's picture
 ShutterstockA menudo él usaba un palo o un alambre de hierro para golpearla. El cuerpo de la mujer estaba cubierto de moretones, algunas veces de todos los tipos de colores. El esposo de Hamada, (i) frustrado por haber perdido su hijo y su trabajo en la guerra de Siria, dirigía su ira y depresión hacia la madre de sus hijos.

Es un hecho: la guerra es una de las muchas formas de violencia a la que son sometidas las mujeres, y para algunas refugiadas sirias se trata de una prolongación de lo que a ha estado sucediendo en su país devastado por un conflicto bélico. (i)

Ellas han sido golpeadas, (i) forzadas a mantener relaciones sexuales y se les ha ordenado no hablar nunca de esos hechos, o de lo contrario serán asesinadas por sus propios maridos.

Mejorar la rendición de cuentas del Gobierno para lograr una mejor prestación de servicios en Buenos Aires

Daniel Nogueira-Budny's picture

También diponible en: English


En general, las escuelas públicas de la provincia de Buenos Aires entregan gratuitamente a los alumnos libros de texto y otros materiales. Esto es importante, dado que el 40 % más pobre de la población de Argentina utiliza en gran medida los servicios públicos, como la educación. Pero ¿qué sucede cuando las escuelas no pueden comprar libros para los estudiantes?
 
Los gastos fijos, incluidos los gastos en personal, suelen dejar un margen limitado para otros gastos educativos orientados a mejorar la calidad, como los libros de texto y los materiales de capacitación. En 2013, ante la inesperada presión que experimentaron dichos gastos, algunas escuelas se vieron obligadas a reducir considerablemente el material didáctico para los docentes y otros recursos educativos que suelen proveerse de manera gratuita. Como resultado, varios padres se vieron de pronto obligados a decidir entre comprar materiales didácticos para la educación de sus hijos o pagar las cuentas.

Bill Gates se refiere a los “factores de cambio” en la movilización de financiamiento para el desarrollo

Donna Barne's picture

World Bank Group President Jim Yong Kim, Bill & Melinda Gates Foundation Co-Chair Bill Gates, and UK Secretary of State for International Development Justine Greening. © Simone McCourtie/World Bank

¿Qué podría constituir un factor de cambio para lograr algunos de los objetivos más difíciles en el mundo, como poner fin a la pobreza y el hambre, y garantizar que todos los niños reciban una educación de buena calidad?

El multimillonario y filántropo Bill Gates (i) visitó el Grupo Banco Mundial, con ocasión de las Reuniones de Primavera, para responder esa pregunta, durante un diálogo que promovió la reflexión sobre cómo usar el financiamiento para el desarrollo para lograr un mayor impacto.

Michelle Obama, Bill Gates, la economía, el cambio climático y otros temas en los webcasts de las Reuniones de Primavera

Donna Barne's picture

Eventos en vivo durante las Reuniones de Primavera 2016

La primera dama de Estados Unidos, Michelle Obama, y el fundador de Microsoft, Bill Gates, (i) son algunos de los oradores de las Reuniones de Primavera del Fondo Monetario Internacional y del Grupo Banco Mundial, el primer encuentro de mayor importancia de los líderes del mundo del desarrollo y de las finanzas, que se realiza en 2016.

Los temas de la economía mundial, el cambio climático, los refugiados y los dividendos digitales están incluidos, entre otros, en la agenda de las reuniones que se efectúan durante la semana del 11 de abril. Estaremos transmitiendo 19 eventos por Internet en distintos idiomas, en los cuales participan ministros de Gobiernos, expertos y ejecutivos empresariales.

Las enseñanzas derivadas de Carabayllo: Tomar decisiones difíciles en la lucha contra la tuberculosis

Carlos Ferreyra's picture
El presidente del Banco Mundial, Jim Yong Kim abraza a su ex paciente, Melquíades Huaya Oré, en la sesión plenario de las Reuniones Anuales del Banco Mundial en Lima, Perú, el pasado otoño. © Simone D. McCourtie / Banco Mundial


La pobreza y la tuberculosis multirresistente condenaban a Melquíades Huaya Oré a una muerte segura.

En 1993, él tenía 17 años y estaba tan delgado que los médicos podían rodear los brazos del joven con la circunferencia que formaban algunos de sus dedos; la piel de Melquíades estaba tan tensamente estirada que se podían ver sus costillas y otros huesos. Todas las probabilidades estaban en su contra y él hubiera sido otro número en las estadísticas de la tuberculosis, una importante amenaza para la salud pública, que causa la muerte de 4000 personas diariamente.

En el mundo, unos 9,6 millones de habitantes contrajeron la enfermedad en 2014, de los cuales 1 millón fueron niños. Según las últimas estadísticas sanitarias mundiales, 1,5 millones de enfermos fallecieron en dicho año.

El brote de zika deja al descubierto el gran impacto que causa en las mujeres

Jim Yong Kim's picture
Una mujer embarazada en su casa en Recife, Brasil. Créditos: EPA / Percio Campos


Desde que el brote epidémico de zika despertó la atención mundial a principios de este año, aparecieron fotos de bebés con microcefalia en las pantallas de televisión y los diarios de todo el mundo. Las imágenes se convirtieron en emblema del costo humano del virus, aunque aún no se ha confirmado el vínculo entre el zika y los defectos congénitos.

Sin embargo, hay algo que está claro: detrás de cada uno de esos bebés hay una madre, y muchas de esas madres son mujeres de zonas rurales que viven en la pobreza y no tienen acceso adecuado a saneamiento, información sobre el cuidado de la salud y otros servicios. El brote de zika ha sido para el mundo un crudo recordatorio de que las necesidades de las mujeres y la salud deben ser temas prioritarios en los esfuerzos nacionales e internacionales de prevención y respuesta.


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