Syndicate content

Pobreza

El buen gobierno sienta las bases para acabar con la pobreza y la corrupción

Sri Mulyani Indrawati's picture
Una mujer conversa con la directora gerente y oficial principal de Operaciones, Sri Mulyani Indrawati, en el distrito de Nyabihu en Rwanda. Foto: © Simone D. McCourtie/Banco Mundial


Por primera vez en la historia, la cantidad de personas que viven en extrema pobreza ha bajado a menos del 10 %. El mundo nunca ha tenido metas tan ambiciosas en materia de desarrollo como sucede hoy. Luego de la adopción de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la firma del Acuerdo de París sobre Cambio Climático a fines de 2015, la comunidad mundial está ahora evaluando las mejores y más eficaces vías de alcanzar estos hitos. En esta serie de cinco partes, me referiré a lo que el Grupo Banco Mundial está haciendo y lo que estamos planeando realizar en áreas clave que son cruciales para poner fin a la pobreza a más tardar en 2030: buen gobierno, igualdad de género, conflicto y fragilidad, creación de empleos y, por último, prevención y adaptación al cambio climático.

Hace 20 años, el Banco Mundial consideró que la lucha contra la corrupción (i) constituía una parte integral de la reducción de la pobreza, el hambre y las enfermedades. La decisión fue pionera entonces y sigue vigente hoy en día. La corrupción desvía recursos destinados a los pobres para dárselos a los ricos, genera una cultura de sobornos, y distorsiona los gastos públicos, desalentando a los inversionistas extranjeros y obstaculizando el crecimiento económico.

Las políticas de vivienda que cambian las vidas de los latinoamericanos

Luis Triveno's picture

También disponible en: English

Para mejorar el acceso a la vivienda en las zonas urbanas, desde los años ochenta varios países de América Latina han decidido apostar por los subsidios para la cuota inicial de la compra de una vivienda nueva. ¿Han funcionado? ¿Han llegado a las familias que más lo necesitan? ¿Podrán utilizarse para promover la renovación urbana que tanto necesitan nuestras ciudades?

Para responder estas preguntas e intercambiar experiencias, los funcionarios precisamente a cargo de diseñar e implementar políticas de vivienda en 8 países de América Latina (Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, México, Paraguay y Perú) se reunieron recientemente en Washington DC con representantes del Banco Mundial, Cities Alliance, The Urban Institute y del Programa de Housing Finance de Wharton.

Con Colombia, desde nuestra trinchera para el desarrollo

Gerardo Corrochano's picture


En los últimos años, Colombia ha logrado importantes avances en su desarrollo y se ha colocado como una de las economías latinoamericanas que, gracias a un sólido manejo macroeconómico, ha podido crecer y sortear los embates económicos internacionales. También ha generado empleo, lo que ha contribuido a que 6,7 millones de personas salieran de la pobreza, a que más gente pertenezca a la clase media y al fomento de la prosperidad compartida.

Si bien el entorno económico a nivel mundial es complejo, lo cierto es que la posibilidad de que tras 50 años de conflicto Colombia alcance un acuerdo de paz, generará oportunidades que no solo le permitirán mantener los avances que ha conseguido en su desarrollo —y que lo acercan cada vez más al nivel de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE)--, sino también consolidarlo.

En los bosques, un cambio de actitud en favor de los pueblos indígenas

Myrna Kay Cunningham Kain's picture
Girl. Panama. Gerardo Pesantez-World Bank

En el 2015, más de 500 millones de hectáreas de bosque estaban bajo posesión de pueblos indígenas. A pesar de que en las últimas décadas el área boscosa designada para y en posesión de pueblos indígenas ha crecido, los gobiernos aún tienen 60% de estas áreas bajo su administración y las corporaciones y agentes privados tienen el 9%. La presión de los pueblos indígenas en las últimas décadas ha permitido aumentar en un 50% el área boscosa reconocida como propiedad y designada para las comunidades indígenas. Latinoamérica y el Caribe, donde los pueblos indígenas controlan el 40% de los bosques, es la región con mayores avances. Otras regiones del mundo también muestran tendencias similares.  

Para los pueblos indígenas que han vivido siempre en el bosque, este representa su espacio de reproducción cultural, producción de alimentos y seguridad espiritual. Para los gobiernos y  empresas, el bosque contiene activos importantes para la producción de alimentos, desarrollo económico, seguridad, mitigación ante cambio climático, secuestro de carbono, agua, minerales, y extracción de gas. A estas percepciones divergentes sobre propiedad y uso del bosque se ha sumado en las últimas  décadas la multiplicación de conflictos sobre el control del territorio y los recursos del bosque. Con la creciente demanda internacional de bienes primarios (minerales, hidrocarburos, soja y otros productos básicos agrícolas) hay un mayor dinamismo económico a partir de su explotación. Sin embargo, esto ha sido a costa de graves impactos ambientales, reclasificaciones espaciales y afectaciones de derechos, intereses, territorios y recursos de los pueblos indígenas (CEPAL 2014).  

En ese contexto, ¿Qué está contribuyendo al cambio de actitud, a nivel de país y también global, que nos permite concluir que ha comenzado a revertirse la situación?

Michelle Obama, Bill Gates, la economía, el cambio climático y otros temas en los webcasts de las Reuniones de Primavera

Donna Barne's picture

Eventos en vivo durante las Reuniones de Primavera 2016

La primera dama de Estados Unidos, Michelle Obama, y el fundador de Microsoft, Bill Gates, (i) son algunos de los oradores de las Reuniones de Primavera del Fondo Monetario Internacional y del Grupo Banco Mundial, el primer encuentro de mayor importancia de los líderes del mundo del desarrollo y de las finanzas, que se realiza en 2016.

Los temas de la economía mundial, el cambio climático, los refugiados y los dividendos digitales están incluidos, entre otros, en la agenda de las reuniones que se efectúan durante la semana del 11 de abril. Estaremos transmitiendo 19 eventos por Internet en distintos idiomas, en los cuales participan ministros de Gobiernos, expertos y ejecutivos empresariales.

Se necesitará innovación y enfoques paradójicos para #Ponerfinalapobreza

Korina Lopez's picture
El camino para poner fin a la pobreza está sembrado de obstáculos conocidos: saneamiento deficiente, desigualdad de género, falta de acceso a servicios financieros. Tú has oído sobre todos ellos. Sin embargo, las soluciones a menudo provienen de las cosas más inesperadas.

Tomemos como ejemplo los retretes y los drones.

En India, el saneamiento deficiente causa 1 de cada 10 muertes al año. ¿La solución? Alentar a cada hogar a que tenga un retrete, y educar a los ciudadanos sobre la importancia de un saneamiento adecuado. El Gobierno indio inició una inusual campaña llamada “Sin retrete, no hay novia”. La iniciativa fomenta la creciente tendencia de que los novios ofrezcan retretes como parte de una dote. El hecho de tener un lugar higiénico y seguro para que las personas hagan sus necesidades conduce a un entorno más limpio, mejora la calidad del agua y ayuda a una mejor salud en general. Las personas sanas están en mejores condiciones para trabajar y estudiar, lo cual significa que tienen una mayor chance de permanecer en la escuela y, en última instancia, lograr prosperidad financiera. #Nosoloes un retrete; es una vía para una mejor salud.
 

¿Por qué la población indígena tiene mayor probabilidad de ser pobre?

Oscar Calvo-González's picture

La población indígena presenta tasas de pobreza que son en promedio dos veces más altas que para el resto de latinoamericanos. Esto probablemente no sea una sorpresa para los lectores de este blog. Más interesantes, sin embargo, son los recientes hallazgos de investigaciones sobre este tema.

Primero, hasta hace poco no contábamos con evidencia cuantitativa tan robusta sobre la brecha en tasas de pobreza como la presentada en el reciente informe del Banco Mundial “Latinoamérica Indígena en el Siglo XXI”. De hecho, no todos los países de la región cuentan con información de pobreza clasificada por etnicidad y, menos aún, con los microdatos necesarios para entender los escollos que la población indígena enfrenta en el camino para salir de la condición de pobreza.

Segundo, la diferencia entre las tasas de pobreza de los indígenas y el resto de la población no se está reduciendo. En algunos países la brecha se mantiene invariable, mientras que en otros viene creciendo. ¿Por qué la población indígena se beneficia menos del crecimiento económico y tiene mayor probabilidad de ser pobre? Una forma de responder a esta pregunta es analizar cuánto de la brecha entre las tasas de pobreza de los indígenas y el resto de la población puede ser explicada por factores como que los indígenas tienen una mayor tendencia a vivir en áreas rurales, tienen menores niveles educativos, etc. Los resultados de dicho análisis me llevan a mi último punto, ilustrado en el gráfico a continuación:
 

Fuente: SEDLAC (World Bank y CEDLAS). Nota: las barras representan el porcentaje de personas viviendo con menos de US$4 al dia en 2005 PPP para la población indígena y para el resto de la población. Las tasas de pobreza se calculan utilizando un promedio ponderado para Bolivia, Ecuador, Guatemala, México y Perú.
* Las variables incluyen características del jefe del hogar (educación, edad y género), composición de la familia (número de miembros de la familia dependientes o no empleados), características geográficas (país y residencia en áreas rurales) y características de empleo del jefe de hogar (sector y ocupación).

Gráfico: Altas tasas de pobreza entre indígenas en América Latina

Tariq Khokhar's picture

La población indígena de América Latina es menor al 8% de la población de la región, sin embargo, son el 17% de los más pobres de la región, debido al persistente patrón de exclusión social. Sepa más y acceda al informe Latinoamérica Indígena en el Siglo XXI.

Los “ninis” de América Latina: ni estudian ni trabajan ni son comprendidos

Halsey Rogers's picture


La imagen popular de la juventud de América Latina que no estudia ni trabaja no es positiva. Por un lado, el término usado para etiquetarlos –“ninis”– los define en  negativo. Proviene de la frase en español “ni estudian ni trabajan”.
 

Pages