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Desarrollo social

Audaces medidas para las ciudades de China

Sri Mulyani Indrawati's picture
También disponible en: English | 中文

Foto cortesía de Li Wenyong

Se espera que en 2030 más de 300 millones de chinos se hayan mudado a las ciudades. Para entonces, el 70 % vivirá en entornos urbanos. Dado el tamaño de China, significa que 1 de cada 6 habitantes urbanos en todo el mundo será de este país. Los desafíos que conlleva ese cambio demográfico ya son visibles y bien conocidos, en China y más allá.

¿Quieres unirte al movimiento para poner fin a la pobreza? ¡Actúa!

Michelle Pabalan's picture

Actúa contra la pobreza extrema

Recuerda cuando eras un niño y alguien te preguntaba: “¿qué quieres ser cuando grande?”.  ¿Qué decías? ¿Has cumplido tus sueños?
 
La mayoría de nosotros aspira a vivir la vida con plenitud, desarrollar nuestros talentos, hacer una diferencia en el mundo.  A veces nos sentimos perdidos en el gran esquema de las cosas. Pero como el presidente del Grupo del Banco Mundial, Jim Yong Kim, puntualiza: los movimientos para cambiar el mundo que han sido más exitosos comenzaron con un pequeño grupo de personas con ideas afines. Pensemos, por ejemplo, en los movimientos para encontrar un tratamiento para el sida, promover los derechos humanos o garantizar la igualdad de género.

Una pregunta: ¿Cuál es su número favorito?

Mehreen Arshad Sheikh's picture

My Favorite NumberSabemos que los números son muy útiles. Dependemos de ellos para analizar las tendencias de la economía mundial pero también para contar calorías, crear contraseñas, manejar horarios y seguir de cerca nuestros gastos. Los números le dan un orden a nuestras vidas caóticas. Y eso significa que los podemos usar para reflexionar, aprender y redescubrirnos.
 
Hemos lanzado una nueva serie en YouTube llamada “Mi número favorito”, a través de la cual mostramos cómo un solo número nos puede entregar una visión única sobre el desarrollo mundial y la humanidad. Un número puede tener un impacto profundo en las vidas de las personas.

Los penales como espacios de inclusión

Sergi Perez's picture

Fotografía de la cárcel de Quencoro, en Cusco, Perú.

Visitar una prisión es una experiencia que no deja indiferente. Tras los exhaustivos controles de seguridad, uno se encuentra en medio de un mar  de historias personales –muchas de ellas, trágicas-, y los datos estadísticos toman nombre propio. La vida en prisión es mucho más difícil de lo que imaginamos: disciplina horaria férrea, celdas compartidas con hasta 20 desconocidos y miradas cuyo horizonte termina en un perímetro de seguridad.

No es nada nuevo afirmar que, en la mayoría de los penales de América Latina, la situación es penosa. El hacinamiento y la falta de estrategias de salud son, además de la corrupción y la ausencia de planes de resinserción efectivos, algunos de los desafíos a los que se enfrentan las autoridades a lo largo y ancho de la región. 

“La guerra no es para nadie”: Una comunidad indígena de Colombia celebra 18 años en paz

Carlos Alberto Molina Prieto's picture


El resguardo Nasa Wesh está en Gaitania, municipio de Planadas, en el sur del Departamento del Tolima, cerca de los límites con Cauca y Huila. Se llega después de trasegar durante más de seis horas desde Neiva por un camino largo, sinuoso, y en ocasiones tortuoso, que se adentra poco a poco en el Macizo Colombiano.

¿Puede la región de Oriente Medio y Norte de África romper el círculo vicioso de bajo crecimiento e inestabilidad política?

Lili Mottaghi's picture

Disponible en: English

El ministro del Petróleo de Egipto, Sherif Ismail, anunció la semana pasada (i) que, según las previsiones, el gasto en subsidios al petróleo aumentaría un 10% en el ejercicio actual, que finaliza en junio de 2014.
 
La noticia llega en un momento de bajo crecimiento y alto desempleo, y cuando la economía todavía sufre los efectos de los ya cuantiosos subsidios (representan el 9% del producto interno bruto [PIB]), que mantienen el déficit fiscal del país en el 13,7% del PIB, un nivel excepcionalmente elevado. Al menos siete países de la región de Oriente Medio y Norte de África -incluidos los que se encuentran en una etapa de transición luego de la Primavera Árabe, como Egipto-, están atrapados en un círculo de escaso crecimiento y políticas inadecuadas. La inestabilidad política ha impedido avanzar con las reformas económicas necesarias para impulsar el crecimiento. El escaso crecimiento y el aumento del déficit fiscal derivados de esta situación limitaron aún más el accionar de los Gobiernos e intensificaron las tensiones sociales. Las medidas de corto plazo, como el incremento de los subsidios a los combustibles o de los salarios del sector público, han exacerbado los déficits y, con ello, han debilitado aún más las inversiones y el crecimiento. El ciclo se repite de distintas formas en Egipto, Túnez, Jordania, Libia, Líbano, Yemen e Irán. En la edición más reciente del Quarterly Economic Brief (i) (Informe económico trimestral), elaborado por la Oficina del Economista en Jefe de la región de Oriente Medio y Norte de África, se sostiene que estos países deben aprovechar la oportunidad que les ofrece la Primavera Árabe e impulsar las reformas estructurales necesarias para romper este círculo vicioso de crecimiento escaso e inestabilidad política, y allanar el camino para la creación de empleo y el crecimiento inclusivo.

¿Qué tienen en común la tala y la pesca ilegales?

Julian Lee's picture
Fishing off the coast of Namibia. John Hogg/World BankLa industria de la pesca y la acuicultura supera los US$190 000 millones anuales y se estima que el empleo de 240 millones de personas depende de estas actividades. Es indudable que los océanos generan un gran negocio. Y donde se pueden obtener ganancias, seguramente siempre habrá personas que no respetan las reglas. Como resultado, los cálculos muestran que un 18% (i) de la pesca en el mundo se realiza de manera ilegal.
 
¿Por qué debe importarles esto a las personas que se preocupan por el tema del desarrollo? La pesca ilegal hace peligrar los medios de subsistencia de los pobres que dependen del mar para su sustento. La evasión de los regímenes de impuestos y regalías puede privar a los países en desarrollo de cientos de millones de dólares al año en ingresos, recursos muy necesarios para estas naciones. En algunas regiones, la tasa de esta actividad ilícita es lo suficientemente alta como para poner en peligro la gestión sostenible de un recurso que ya es explotado de modo excesivo.

Que coman dinero

Shanta Devarajan's picture

Este blog fue publicado originalmente en inglés aquí: "Future Development"

The Economist tiene un excelente artículo (i) esta semana acerca de darles transferencias de efectivo condicionadas o no condicionadas a los pobres para aliviar su pobreza.  Llamándolo “posiblemente la mejor pieza de periodismo sobre transferencias de efectivo que he visto hasta ahora”, Chris Blattman, (i) —uno de los investigadores cuya investigación ha aportado grano a este molino— se lamenta de que esta manera de escribir “tiende a hacer que el comité del Pulitzer se quede dormido en cama”.  Puede ser así, pero la idea es potencialmente transformadora.

Ya se estableció (i) desde hace algún tiempo que las transferencias de efectivo condicionadas para enviar a los niños al colegio o llevarlos a una revisión médica mejoran los resultados en salud y educación. Más recientemente, algunos estudios (i) muestran que las transferencias de efectivo no condicionadas podrían tener el mismo efecto. El trabajo (i) de Chris demuestra que darles efectivo a los jóvenes desocupados conduce a mayores ganancias de negocios que si se usara el dinero para realizar cursos de formación profesional para estas personas.

Ser indígena en Brasil: una experiencia de pequeños y grandes prejuicios

Mariana Ceratti's picture

Los padres de Oscar Fernandes (foto), un indígena apinajé del estado de Tocantíns, en el norte de Brasil, querían registrarlo como Wanhmẽ. Pero no pudieron.

“Llegaron al Registro (Civil) y los escribanos simplemente les impidieron inscribir un nombre que no fuese portugués. Ellos me dieron un nombre cualquiera y, al final, pusieron el de mi pueblo solo como constancia”, cuenta Oscar, que trabaja en una asociación indígena.


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