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Desarrollo urbano

Las ciudades pueden tomar la iniciativa en el tema del cambio climático para un futuro con mayor capacidad de adaptación

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En todo el mundo, las ciudades están tomando la iniciativa de abordar el desafío del cambio climático. Si bien los funcionarios gubernamentales de alto nivel están paralizados, los líderes urbanos están respondiendo a la necesidad urgente de hacer que nuestras ciudades tengan mayor capacidad de adaptación a medida que los impactos del cambio climático se intensifican.
 
 En Vancouver, estamos persiguiendo tenazmente nuestro objetivo de ser la ciudad más ecológica en el mundo para 2020. Es una meta audaz, pero —al tratar de conseguirla— estamos protegiendo nuestro medio ambiente y haciendo crecer nuestra economía. Las ciudades exitosas del futuro serán aquellas que realicen las inversiones y los cambios necesarios para adaptarse a los efectos del cambio climático. Este representa un grave riesgo para la estabilidad económica y social a nivel mundial, y las ciudades  resilientes resultarán muy atractivas para las personas y el capital.

¡Defendamos los espacios públicos! Recuperemos las calles para la gente

Verónica Raffo's picture
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Un número cada vez más grande de ciudadanos de todo el mundo están exigiendo a urbanistas y autoridades políticas de sus ciudades que “hagan bien las cosas” al momento de diseñar espacios urbanos públicos.

El Financiamiento Climático – Lecciones de Vanguardia

Thomas Kerr's picture


El cambio climático presenta riesgos graves y cada vez más palpables en el sistema económico mundial, según una serie de estudios recientes que muestran el impacto que el cambio climático ya está teniendo en los medios de vida y el sector empresarial. Por ejemplo, el clima extremo, que puede ser exacerbada por el cambio climático, ha causado pérdidas económicas de 2,6 mil millones de dólares entre 1980 y 2012.
Hacer frente a estos riesgos constituye un imperativo económico y social. Al mismo tiempo, presenta oportunidades. Las inversiones climáticamente inteligentes, por ejemplo en infraestructuras limpias y eficientes, en la energía limpia, la agricultura resiliente, y los recursos hídricos, ofrecen rentabilidades estables y atractivas para los inversionistas y las comunidades, siempre que las condiciones sean adecuadas.
A finales de agosto estuve en Lima para la Semana del Financiamiento Climático, organizada por el Gobierno peruano, donde encontré muchas razones para ser optimista de que podemos convertir el desafío del cambio climático en una oportunidad económica. Este artículo comparte algunos temas clave que me llevé del evento.

Honduras, un país comprometido con el cambio

Giorgio Valentini's picture

Cuando uno llega a Honduras, uno de los temas que más destacan en los medios de comunicación es el de la violencia que azota el país. Las cifras por muertes violentas, así como las portadas de algunos periódicos, pudieran llevarle a uno a pensar que este país carece de esperanza. Y sin embargo, cuando uno se acerca a las comunidades, lo que percibe es justamente lo contrario. Honduras es un país con ganas de cambio. Un país que sueña con un futuro mejor. Y que trabaja para ello.
 

Por qué los inversionistas respaldan la fijación del precio del carbono

Global Investor Coalition on Climate Change's picture

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Por Stephanie Pfeifer, Grupo de Inversionistas Institucionales sobre el Cambio Climático (Europa); Nathan Fabian, Grupo de Inversionistas sobre el Cambio Climático (Australia/Nueva Zelandia); Chris Davis, Red de Inversionistas sobre el Riesgo Climático (América del Norte), y Alexandra Tracy, Grupo de Inversionistas sobre el Cambio Climático de Asia.
 
El economista británico Lord Nicholas Stern ha calificado al cambio climático como “el mayor fracaso del mercado que el mundo haya visto”. No fijar el precio de las emisiones de carbono deja al mercado sin recursos para abordar el daño creado por estas emisiones. Y sin la existencia de un costo asociado a una actividad perjudicial, los que participan en el mercado no tienen incentivos para buscar alternativas menos nocivas. Afortunadamente, esto está cambiando.

Mercado de bonos verdes alcanza un máximo de US$20 000 millones; se amplía a nuevos emisores, estructuras y monedas

Heike Reichelt's picture

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Emisiones anuales de bonos verdes

En enero, el presidente del Grupo del Banco Mundial, Jim Yong Kim, instó a la audiencia en el Foro Económico Mundial de Davos a mirar de cerca los bonos verdes, una nueva prometedora forma de financiamiento para el desarrollo climáticamente inteligente. Este mercado había superado los US$10 000 millones en nuevos bonos durante 2013. El presidente Kim llamó a que se duplique (i) esa cifra cuando se realice en septiembre la Cumbre sobre el Clima convocada por el secretario general de las Naciones Unidas.
 
Hace solo unos días —bastante antes de la cumbre de septiembre— el mercado superó la marca de los US$20 000 millones cuando el Banco Alemán de Desarrollo (KfW) (i) emitió bonos verdes por un monto de 1500 millones de euros para respaldar su programa de energía renovable.

¿Por qué debemos trabajar con el sector de la educación privada?

Harry A. Patrinos's picture
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Transferiendo las experiencias exitosas en educación del sector privado al público


En mi opinión, si realmente nos interesa el programa Aprendizaje para Todos (i), es importante analizar el papel que desempeña el sector privado en la educación. En el Banco Mundial —que sigue siendo la mayor fuente internacional de fondos multilaterales destinados a respaldar la educación pública en países de ingreso mediano y bajo de todo el mundo— no estamos interesados en la educación privada per se, sino más bien en lo que podemos aprender de las instituciones de educación privada que innovan y agregan valor. Las iniciativas en ese sentido se organizan en torno a modalidades que permiten explorar y entender mejor la prestación privada de diversos tipos bajo una mirada más detallada.

¿Puede tu empleador afectar tu viaje casa-trabajo?

Shomik Mehndiratta's picture
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“Me toma solamente para salir del estacionamiento alrededor de 40 minutos. Debe existir alguna otra forma!!” Escuchar a Manuel, un ejecutivo en Sao Paulo fue el punto de inflexión que nos convenció a convertir nuestro análisis teórico en auténticos programas piloto en Sao Paulo y la Ciudad de México.
 
Programas empresariales de movilidad son esfuerzo encabezados por empresas, enfocados en reducir el impacto que generan los viajes casa-trabajo de los empleados. Generalmente estos programas son voluntarios, aunque no es un condición necesaria el que lo sean. El racional detrás de estas iniciativas se basa en que un transporte publico de calidad e infraestructura adecuada para el peatón y el ciclista son necesarios pero no suficientes; dicha infraestructura debe ser suplementada por acciones complementarias que aborden proactivamente los desafíos de la movilidad urbana sustentable e inhibir el desarrollo basado en el uso desmedido del automóvil. Aún mas, la teoría indica que la movilidad empresarial tiene el potencial para un triple gana-gana:  reduce costos de estacionamiento a las empresas, mejora la retención y el reclutamiento; mejora la calidad de vida de los empleados y ayuda a reducir el congestionamiento vial. En otras palabras es favorable para las ganancias, la gente y el planeta. 

Las distintas recetas para hacer un metro en América Latina

Daniel Pulido's picture

Foto: El metro de Sao Paulo
Hace poco participé en el Segundo Taller Internacional sobre la Primera Línea del Metro de Bogotá. El objetivo era discutir era ¿cómo financiar y contratar los proyectos de metro en América Latina para reducir los costos, mitigar los principales riesgos y maximizar los beneficios para los usuarios?


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