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Desarrollo urbano

Voces de Haití

Isabelle Schaefer's picture
Cinco años después de un devastador terremoto, que azotó la capital de Haití y los pueblos cercanos el 12 de enero de 2010, causando la muerte de 230 000 personas, el país continúa el proceso de reconstrucción y el pueblo haitiano muestra signos de resiliencia a pesar de la incertidumbre política actual. Casi todos tienen una historia que contar.
 

Tendencias y proyecciones del aumento de la población urbana de África

Leila Rafei's picture
En la periferia de la ciudad nigeriana de Lagos se encuentra Makoko, una pujante comunidad de un barrio pobre que se levanta sobre una laguna. Los residentes viven en casas improvisadas sobre pilotes de madera recolectada y lona, y se desplazan principalmente en canoas. Makoko, que antes era una pequeña aldea de pescadores, ahora atrae a migrantes de países vecinos, que van a Nigeria en búsqueda de trabajos de baja calificación y mal remunerados.
 
En muchos sentidos, Makoko es como un microcosmos de la urbanización en África al sur del Sahara, la cual tiene el ritmo más rápido de crecimiento de la población urbana en el mundo: 
  • Seis de los 10 países con las tasas de urbanización más altas del mundo en 2013 están en África al sur del Sahara.
  • Nigeria tiene la novena mayor población urbana a nivel mundial, cifra que superó los 80 millones en 2013. También clasifica como el país con el número más elevado de residentes en zonas urbanas de toda África.
  • La población urbana en el mundo se estimó en unos 3800 millones en 2013, y se prevé que aumentará a casi 6300 millones para 2050.
  • Desde 2008, la mayoría de la población mundial reside en zonas urbanas.

Próxima Parada: El Centro Comercial

Daniel Pulido's picture
Sigue a los autores en Twitter: @danpulido y @IrenePortabales
 

Estación de Metro de Madrid esponsorizada
Muchos de los sistemas de metro del mundo no consiguen cubrir sus costos de operación con los ingresos tarifarios, mucho menos sus costos de capital. Una comparativa internacional llevada a cabo por las asociaciones de metros CoMET y Nova indica que, en promedio, los ingresos tarifarios de un sistema de metro cubren el 75% de sus costes de operación, mientras que los ingresos comerciales cubren aproximadamente un 15%, lo que supone un déficit del 10%. De igual modo, hemos hecho un cálculo de “números gordos” basado en los estados financieros de diversas empresas de metro de América Latina, corroborando que en promedio éstas presentaron un déficit en operación del 10% en el 2012, el cual asciende al 30% si se incluyen los costes de capital. Por supuesto existen ejemplos de metros que sí cubren sus gastos operacionales como son Santiago de Chile o Hong-Kong, pero otros como México DF necesitan subvención de la mitad de sus gastos de operación. Esta brecha de fondeo es un gran impedimento para mantener la calidad de los servicios y para ampliarlos para poder responder adecuadamente a las crecientes necesidades de desplazamiento.

Lamentablemente, el desfinanciamiento de los sistemas de transporte urbano es un problema generalizado, difícil de remediar con presupuestos públicos sobrecargados y/o soluciones inmediatas que aunque efectivas en teoría son difíciles de implementar en la práctica: el aumento de tarifas, por ejemplo, es una medida políticamente difícil y además genera mayor presión sobre los pobres, quienes más usan el transporte público; cobrar una tarifa que realmente cubra los costes socioeconómicos del uso del vehículo particular (tales como cargos por congestión) como instrumento de financiación del transporte público es también una medida impopular y difícil de implementar.

Dada esta situación, los operadores de transporte están continuamente buscando nuevas formas de recaudar fuentes adicionales de ingresos y así disminuir el déficit de financiación,  en muchos casos a través de asociaciones con el sector privado. A pesar de que muchos de los ejemplos se concentran en países desarrollados, algunos metros en América Latina y en otras regiones en vías de desarrollo están buscando aumentar sus ingresos no tarifarios:

Las ciudades pueden tomar la iniciativa en el tema del cambio climático para un futuro con mayor capacidad de adaptación

Gregor Robertson's picture
También diponible en English
 


En todo el mundo, las ciudades están tomando la iniciativa de abordar el desafío del cambio climático. Si bien los funcionarios gubernamentales de alto nivel están paralizados, los líderes urbanos están respondiendo a la necesidad urgente de hacer que nuestras ciudades tengan mayor capacidad de adaptación a medida que los impactos del cambio climático se intensifican.
 
 En Vancouver, estamos persiguiendo tenazmente nuestro objetivo de ser la ciudad más ecológica en el mundo para 2020. Es una meta audaz, pero —al tratar de conseguirla— estamos protegiendo nuestro medio ambiente y haciendo crecer nuestra economía. Las ciudades exitosas del futuro serán aquellas que realicen las inversiones y los cambios necesarios para adaptarse a los efectos del cambio climático. Este representa un grave riesgo para la estabilidad económica y social a nivel mundial, y las ciudades  resilientes resultarán muy atractivas para las personas y el capital.

¡Defendamos los espacios públicos! Recuperemos las calles para la gente

Verónica Raffo's picture
Also available in English
 


Un número cada vez más grande de ciudadanos de todo el mundo están exigiendo a urbanistas y autoridades políticas de sus ciudades que “hagan bien las cosas” al momento de diseñar espacios urbanos públicos.

El Financiamiento Climático – Lecciones de Vanguardia

Thomas Kerr's picture


El cambio climático presenta riesgos graves y cada vez más palpables en el sistema económico mundial, según una serie de estudios recientes que muestran el impacto que el cambio climático ya está teniendo en los medios de vida y el sector empresarial. Por ejemplo, el clima extremo, que puede ser exacerbada por el cambio climático, ha causado pérdidas económicas de 2,6 mil millones de dólares entre 1980 y 2012.
Hacer frente a estos riesgos constituye un imperativo económico y social. Al mismo tiempo, presenta oportunidades. Las inversiones climáticamente inteligentes, por ejemplo en infraestructuras limpias y eficientes, en la energía limpia, la agricultura resiliente, y los recursos hídricos, ofrecen rentabilidades estables y atractivas para los inversionistas y las comunidades, siempre que las condiciones sean adecuadas.
A finales de agosto estuve en Lima para la Semana del Financiamiento Climático, organizada por el Gobierno peruano, donde encontré muchas razones para ser optimista de que podemos convertir el desafío del cambio climático en una oportunidad económica. Este artículo comparte algunos temas clave que me llevé del evento.

Honduras, un país comprometido con el cambio

Giorgio Valentini's picture

Cuando uno llega a Honduras, uno de los temas que más destacan en los medios de comunicación es el de la violencia que azota el país. Las cifras por muertes violentas, así como las portadas de algunos periódicos, pudieran llevarle a uno a pensar que este país carece de esperanza. Y sin embargo, cuando uno se acerca a las comunidades, lo que percibe es justamente lo contrario. Honduras es un país con ganas de cambio. Un país que sueña con un futuro mejor. Y que trabaja para ello.
 

Por qué los inversionistas respaldan la fijación del precio del carbono

Global Investor Coalition on Climate Change's picture

También disponible en: English


Por Stephanie Pfeifer, Grupo de Inversionistas Institucionales sobre el Cambio Climático (Europa); Nathan Fabian, Grupo de Inversionistas sobre el Cambio Climático (Australia/Nueva Zelandia); Chris Davis, Red de Inversionistas sobre el Riesgo Climático (América del Norte), y Alexandra Tracy, Grupo de Inversionistas sobre el Cambio Climático de Asia.
 
El economista británico Lord Nicholas Stern ha calificado al cambio climático como “el mayor fracaso del mercado que el mundo haya visto”. No fijar el precio de las emisiones de carbono deja al mercado sin recursos para abordar el daño creado por estas emisiones. Y sin la existencia de un costo asociado a una actividad perjudicial, los que participan en el mercado no tienen incentivos para buscar alternativas menos nocivas. Afortunadamente, esto está cambiando.

Mercado de bonos verdes alcanza un máximo de US$20 000 millones; se amplía a nuevos emisores, estructuras y monedas

Heike Reichelt's picture

Disponible también en: Inglés


Emisiones anuales de bonos verdes

En enero, el presidente del Grupo del Banco Mundial, Jim Yong Kim, instó a la audiencia en el Foro Económico Mundial de Davos a mirar de cerca los bonos verdes, una nueva prometedora forma de financiamiento para el desarrollo climáticamente inteligente. Este mercado había superado los US$10 000 millones en nuevos bonos durante 2013. El presidente Kim llamó a que se duplique (i) esa cifra cuando se realice en septiembre la Cumbre sobre el Clima convocada por el secretario general de las Naciones Unidas.
 
Hace solo unos días —bastante antes de la cumbre de septiembre— el mercado superó la marca de los US$20 000 millones cuando el Banco Alemán de Desarrollo (KfW) (i) emitió bonos verdes por un monto de 1500 millones de euros para respaldar su programa de energía renovable.


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