Mario. (no verificado)

Enero 27, 2017

Totalmente de acuerdo. Sin embargo deseo comentar 2 cosas que impiden su aplicación en muchos países:
(1) Esto es racionalmente correcto, inteligente, conceptualmente coherente. Pero a los poderes políticos y empresariales de países con alta corrupción), esto de invertir en la gente no les conviene. Ni invierten en la infancia, ni en los jóvenes ni en su propia fuerza laboral. Aunque lo pregonan. ¿Acaso quieren gente con criterio, con pensamiento crítico? No. (2) Y si invierten en la gente (infantes, jóvenes, adultos) invierten en desarrollar capacidades operativas, salud corporal (para labores físicas), es decir mano de obra operativa manual. Acaso gobiernos mediocres o empresas mediocres invertirán en desarrollar futuros socios empresariales o políticos.