Qué piensa el mundo, y por qué es importante

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Ser confiable es un elogio mayor que ser amado.
― George MacDonald

¡Ah, quién pudiera ser científico o médico! ¡Podría caminar por la calle con la frente bien alta!

Si fuera ejecutivo publicitario, quizá no tanto.

Esto es lo que indica una nueva encuesta mundial de Ipsos en la que se analiza el grado de confianza que generan distintas profesiones en 23 países (i).

En términos generales, las nuevas observaciones acerca de la confianza difieren marcadamente en los distintos grupos de personas, los países y el mundo. En consecuencia, es casi imposible elaborar una única conclusión sobre el tema. Por ejemplo, si se afirma con certeza que la confianza aumenta, disminuye o se mantiene relativamente constante en el tiempo, no se deja margen suficiente para los matices vinculados con el género, el país y las variables socioeconómicas. También se observan diferencias notables entre las personas encargadas de tomar decisiones y el público en general.

Una oleada de encuestas realizadas recientemente en todo el mundo brinda información que nos ayuda a comprender mejor cómo se percibe la confianza.  Entre dichos estudios figuran el informe mundial de 2019 de Ipsos sobre influencia, realizado en nombre del Foro de Seguridad Internacional de Halifax (PDF, en inglés), que incluye datos muy actuales; el Programa del Grupo Banco Mundial (GBM) de Encuestas de Opinión en los Países (i) correspondiente al ejercicio de 2019, a través del cual se recogen anualmente las opiniones sobre el desarrollo y la institución de casi 10 000 personas influyentes y encargadas de tomar decisiones de unos 40 países en desarrollo, y el nuevo Barómetro Internacional de Personas Influyentes del GBM, una encuesta de opinión pública realizada en 13 países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en la que participan líderes de opinión, personas influyentes y encargadas de tomar decisiones. Algunas de las conclusiones pueden resultar sorprendentes.

En primer lugar, ¿por qué es importante la confianza?

La confianza influye en muchas de las decisiones que tomamos, desde una compra hasta la elección de una aerolínea en particular, la modificación de nuestras conductas y el apoyo a las reformas (y en última instancia, a las personas encargadas de tomar decisiones con visiones reformistas). Por ejemplo, hemos visto lo que sucede cuando se plantean inquietudes acerca de si los fabricantes de automóviles están haciendo lo correcto (Volkswagen). Asimismo, hemos sido testigos de lo que provoca la falta de confianza plena de los consumidores en los procedimientos de seguridad (Boeing). Y cuando las autoridades que están en el poder no gozan de la confianza de los ciudadanos, los efectos pueden ser calamitosos.  Pensemos en el brote de ébola y las consecuencias devastadoras que surgen porque los ciudadanos simplemente no confían en la fuente de información y, por lo tanto, no siguen de manera estricta las directrices que contribuirán a detener la difusión de la enfermedad. Por último, cuando los ciudadanos pierden la confianza en la inviolabilidad de sus sistemas electorales, pueden apartarse y decidir no participar, lo que lleva a que haya menos voces para exigir la rendición de cuentas de los líderes.

En nuestros países clientes, los Gobiernos deben contar con la confianza de los ciudadanos para generar apoyo sostenible en favor del cambio y la reforma.  Es poco probable que estos respalden una reforma que requiere, por ejemplo, un aumento de tarifas o un cambio en las conductas si no confían en que el Gobierno está trabajando para garantizar mejores servicios y prestaciones (y posteriormente ven los resultados).

El GBM necesita gozar de la confianza de los Gobiernos y los principales asociados o partes interesadas de los países en desarrollo a los que brinda ayuda, de modo que se establezcan relaciones de colaboración y participación eficaces y significativas que contribuyan a generar mejores resultados en los países. La institución goza de confianza en distintos niveles y según diversos criterios, entre los que figuran sus conocimientos técnicos, comprensión de la economía política, innovación, accesibilidad y capacidad de respuesta, por nombrar solo algunos. Pero en definitiva, la confianza sigue siendo un pilar fundamental de todos estos atributos.

Los órganos que conforman el marco normativo del GBM deben también confiar en que la institución hará lo que sea mejor para los países prestatarios.

También es importante comprender el grado de confianza que las partes interesadas depositan en otros grupos, organizaciones e instituciones de los países de ingreso bajo y mediano a los que el GBM brinda apoyo. Imaginemos un proyecto de reforma del sector eléctrico para el que se requiere que los ciudadanos y las empresas modifiquen sus comportamientos: que apaguen las luces, que utilicen bombillas de bajo consumo, que reacondicionen edificios comerciales, que inviertan en máquinas o heladeras eficientes en el consumo de energía. ¿Qué grupo o institución puede actuar como embajador confiable para promover el apoyo y la modificación de las conductas mientras el Gobierno trabaja para generar respaldo en favor del programa?

Los resultados de las encuestas que miden la confianza pueden guiar la labor de las organizaciones en los países. Los datos ayudan a identificar las entidades con las que pueden asociarse los Gobiernos para lograr el mayor impacto posible.  ¿Los Gobiernos y otros actores deberían asociarse o colaborar con las organizaciones no gubernamentales (ONG), el sector privado nacional, las organizaciones confesionales o los expertos técnicos para promover el cambio en los comportamientos, para colaborar en la implementación de proyectos operacionales, para lograr el apoyo de amplios grupos de ciudadanos a las reformas? Guiémonos por las encuestas (es decir, ¡recurramos a los expertos o a los científicos locales para promover el cambio, y no a un publicista!).

Y bien, ¿en quién confía el mundo?

El informe sobre influencia mundial que llevó adelante Ipsos en 2019 en nombre del Foro de Seguridad Internacional de Halifax y que se dio a conocer este mes ofrece información sobre el modo en que los ciudadanos perciben la influencia de diversas instituciones, incluido el GBM. Como indica el gráfico que figura a continuación, entre las entidades multilaterales, el GBM se ubica por debajo de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la Unión Europea y al menos cuatro países del Grupo de los Siete en lo que respecta a las percepciones sobre influencia positiva.

 

 

En los países de ingreso bajo y mediano a los que el GBM brinda apoyo, el Programa de Encuestas de Opinión en los Países nos permite obtener algunas pistas sobre la confianza, en particular, la medida en que los líderes de opinión y las personas encargadas de tomar decisiones confían en que las instituciones actúan adecuadamente. Los datos muestran opiniones positivas sobre el GBM, pero hay algunas salvedades. En primer lugar, la encuesta puede sesgar la calificación otorgada por los participantes, pues la identifican como una actividad del GBM. En segundo lugar, las encuestas de opinión indican regularmente que una mayor familiaridad con el GBM se correlaciona con opiniones más favorables (y los líderes de opinión están mucho más familiarizados con el GBM que los ciudadanos).

 

*En el ejercicio de 2019, a través del Programa de Encuestas de Opinión en los Países, se consultó a más de 10 000 líderes de opinión (por ejemplo, personas influyentes y encargadas de tomar decisiones) de más de 40 países en desarrollo para analizar diversas cuestiones vinculadas con el desarrollo, la labor del GBM y la interacción con dicha entidad.

Las personas influyentes de los países de la OCDE parecen ser las que más confían en los bancos centrales, mientras que el sector privado, los grupos confesionales y los medios sociales basados en Internet son los que menos confianza despiertan.

 

 

Por último, en la encuesta más reciente de Ipsos sobre profesiones (realizada en 23 de las principales economías del mundo), encontramos evidencias de que se confía en los conocimientos técnicos objetivos y basados en pruebas.

 

 

Los resultados de distintas encuestas confirman mucho de lo que vemos y experimentamos actualmente en lo que respecta a la confianza. Pero hay algunos elementos que se destacan. En primer lugar, ¿por qué, según estas encuestas, las instituciones confesionales gozan de un nivel de confianza marcadamente menor? (Aunque, en los países clasificados como "frágiles" por el GBM, se los considera sumamente confiables, tal como indican las encuestas de opinión en los países referidas a las instituciones). ¿Hay alguna dinámica general que explique los elevados niveles de confianza en los científicos y la escasa confianza en las instituciones religiosas? Si aceptamos que el GBM goza de una confianza al menos relativamente alta, ¿es posible atribuirlo en parte a su elevado nivel de conocimientos técnicos (que siempre obtienen calificaciones altas en las encuestas realizadas en los países de todo el mundo), algo semejante a lo que sucede con los científicos empíricos y los médicos? ¿Qué dinámica (por ejemplo, qué factores) explica el alto grado de confianza de los líderes de opinión de muchos países de ingreso bajo y mediano en los bancos centrales? ¿Se debe a que se los considera custodios expertos en un momento de incertidumbre? En lo que respecta a los líderes de opinión de la OCDE, ¿cómo se explica su bajo nivel de confianza en relación con numerosos aspectos del sector privado? ¿Cuál es la verdad por detrás de la llamada brecha de confianza en algunos elementos de los medios de comunicación?

Si encontramos los factores que permiten responder estas preguntas, podremos contribuir a la aplicación de un enfoque estratégico para lograr una sólida interacción.

En síntesis, el uso más adecuado de estos datos referidos a la opinión pública y la confianza será el de elaborar estrategias de interacción particulares y específicas en función de las circunstancias regionales y del país, ya sea de África, América Latina, Europa o Canadá. No hay una solución única cuando se trata de generar confianza. El GBM puede buscar mensajeros/embajadores adecuados que gocen de la confianza de los ciudadanos para la labor que respalda en los países, las regiones y el mundo entero. Las instituciones consideradas confiables pueden persuadir, influir y, en última instancia, lograr mucho más.  El GBM continuará forjando relaciones sólidas, significativas y confiables sobre el terreno para contribuir a mejorar los resultados de los países y generar apoyo en favor de los dos objetivos de la institución.

 

Autores

Sharon Felzer

Senior Communications Officer

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Tomas Cane
13 de Enero de 2020

Para el ciudadano comun la confiabilidad se cimienta en la credibilifad y esta va de la mano de la coherencia y la consistencia. No importan las diferencias ideologicas si descubrimos que el otro es coherente entre sus enunciaciones argumentativas y su estilo y forma de vida, si es coherente y consistente, el otro se torna creible y por ende confiable (descubrimos que no pretende engañarnos y que es sincero, su palabra nos basta)