5 claves de mejora regulatoria para promover la inversión y el crecimiento sostenible en República Dominicana

|

Disponible en:

Santo Domingo, República Dominicana/Banco Mundial


Este blog fue inicialmente publicado en el portal digital El Dinero
Montar un negocio en República Dominicana toma 16.5 días y requiere un capital mínimo de poco más de 2,000 dólares – un costo muy elevado comparado con el promedio de 123 dólares en América Latina y el Caribe. Esto es un ejemplo de un entorno regulatorio que limita y desincentiva la inversión, al imponer costos y trámites innecesarios a la actividad empresarial, afectando su productividad, competitividad y generación de empleos de calidad.

Estos factores que afectan la calidad del entorno regulatorio también tienen implicaciones macroeconómicas. Por ejemplo, hace 10 años en México el costo de la regulación federal era del 4.25% del PIB. Tras implementar políticas y herramientas de mejora regulatoria, este costo se redujo a 2.68% de la economía, generando un mejor ambiente de negocios. Un entorno legal y regulatorio estable también es el segundo factor más importante al momento de tomar decisiones de inversión, detrás de la seguridad y estabilidad política, según el Reporte Global sobre la Competitividad en la Inversión 2018.

Mayor gobernanza, mayor competitividad
La necesidad de políticas y programas de mejora regulatoria en República Dominicana se refleja en comparaciones internacionales. En una escala del 1 al 5, donde 5 representa la mejor calificación posible, República Dominicana tiene una calificación de 1.5 según los Indicadores Globales de Gobernanza Regulatoria del Banco Mundial. Esto refleja que en el país faltan esfuerzos sistemáticos para un proceso regulatorio participativo y basado en evidencia, y que el desempeño del país está muy por debajo de los países de la OCDE y del promedio regional.

Gráfica: Indicadores Globales de Gobernanza Regulatoria y el desempeño comparativo de República Dominicana


Fuente: con datos de http://rulemaking.worldbank.org/

Sentando las bases para la mejora regulatoria
La buena noticia es que República Dominicana está dando los primeros pasos para implementar un sistema nacional de mejora regulatoria, basado en buenas prácticas a nivel mundial. Con el apoyo de México, el país inició este año un ejercicio para cuantificar por primera vez el costo de la regulación en el país. El objetivo del gobierno caribeño es usar esta evidencia para definir e implementar políticas y programas, que reduzcan los costos de operación de las empresas y mejoren el clima de inversión.
El Consejo Nacional de Competitividad (CNC) lidera este esfuerzo. Además, CNC está desarrollando un Plan Nacional de Mejora Regulatoria. En su primera etapa, el plan realizará un inventario regulatorio de la administración pública -para conocer cuantas normas existen en el país- e implementará el Programa de Simplificación de Cargas (SIMPLIFICA-RD). Todas estas iniciativas han sido impulsadas por un decreto presidencial aprobado este año.
También a través del CNC, el país fue el anfitrión del séptimo Encuentro de la Red Iberoamericana y del Caribe de Mejora Regulatoria, evento internacional que reúne a instituciones líderes y expertos con el objetivo de compartir experiencias y fomentar la colaboración regional. 


Claves para una política de mejora regulatoria exitosa
Estos esfuerzos representan acciones iniciales, importantes y necesarias hacia una política de mejora regulatoria acertada. Como retos a futuro, la experiencia internacional sugiere considerar las siguientes medidas para mejorar el clima de inversión, a través de una gestión y gobernanza regulatoria exitosa:
  1. Consulta pública regulatoria. Para asegurar que las empresas y ciudadanos afectados por las propuestas tengan la oportunidad de informarse con tiempo, participar con comentarios y recibir respuesta, antes de que las regulaciones sean aprobadas.
  2. Análisis de impacto regulatorio. Para asegurar, con datos y evidencia, que los beneficios de la nueva regulación sean siempre mayores a sus costos impuestos a empresas.
  3. Revisiones regulatorias ex post. Para determinar si la regulación existente cumple con sus objetivos iniciales o si impone cargas y costos innecesarios, sujetos a simplificación o eliminación.
  4. Registros nacionales de leyes, regulaciones y trámites. Para dar acceso transparente y gratuito para las empresas sobre las leyes, regulación y trámites existentes que les aplican, reduciendo la desinformación.
  5. Agenda regulatoria. Para anunciar al público, con debida anticipación, los planes del gobierno para regular, dando mayor oportunidad a las empresas para maniobrar.
Como demuestra la experiencia de México, es posible reducir significativamente el costo de la regulación en la economía, a través de una política exitosa de mejora regulatoria. El rol y fortalecimiento del CNC, como coordinador y líder de la agenda en materia de mejora regulatoria en República Dominicana, será fundamental para diseñar y posteriormente implementar un sistema robusto, así como insertar en el proceso de política pública las buenas prácticas regulatorias asociadas al mismo.
Además del liderazgo de “campeones” reformadores en el gobierno, República Dominicana también requerirá de la cercana participación y colaboración con las empresas, quienes son beneficiarios directos de reformas regulatorias que generen un mejor clima de negocios, impulsen la competitividad y resulten en un crecimiento económico que beneficie a todos.

* Este blog forma parte de una serie. Lee las otras entradas:

Autores

Alfredo

Junior Professional Associate

Únase a la conversación