Sentar las bases para lograr el acceso universal a los servicios de saneamiento en las ciudades de Bolivia

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Situada al este de los Andes, en la planicie tropical de Bolivia, la extensa ciudad de Santa Cruz es una de las áreas metropolitanas que crece más rápido en la región de América Latina. En la ciudad viven 2 millones de personas, es decir la quinta parte de la población boliviana. Sin embargo, aunque es la urbe más próspera y un importante centro comercial del país, una gran proporción de las familias que residen en Santa Cruz tiene escaso acceso a servicios de saneamiento, en particular en las zonas periurbanas.

El rápido crecimiento demográfico ha sobrepasado los esfuerzos del Gobierno nacional, los municipios y las empresas de abastecimiento de agua por proporcionar servicios de saneamiento a través de redes de alcantarillado. La falta de infraestructura adecuada está generando múltiples dificultades, que incluyen riesgos para la salud, debido al desborde de tanques sépticos, y riesgos ambientales, como la contaminación de los acuíferos subterráneos.

Según datos correspondientes a 2017, publicados por la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Agua Potable y Saneamiento Básico (AAPS), solo el 49 % de los hogares está conectado al sistema de alcantarillado, mientras que el resto de la ciudad —más de 182 000 hogares— utiliza tanques sépticos y, en menor medida, letrinas. Y, si bien se han registrado mejoras en los indicadores de salud relacionados con los servicios de abastecimiento de agua y saneamiento, Bolivia todavía está rezagada en comparación con otros países de la región. 

Como parte del objetivo del Banco Mundial de ayudar a Bolivia a reforzar la prestación de servicios sostenibles de agua y saneamiento para los habitantes más desfavorecidos, en 2016 se comenzó a ejecutar un proyecto piloto de tres años relacionado con el manejo de lodos fecales en las zonas periurbanas de Santa Cruz. El Viceministerio de Agua Potable y Saneamiento Básico (VAPSB) y la AAPS trabajaron en forma conjunta en el proyecto, con apoyo del Banco Mundial y la Agencia Alemana de Cooperación Internacional (GIZ).

En el proyecto piloto, se puso el acento en:

  • Mejorar las condiciones de los servicios descentralizados de saneamiento.
  • Orientar la elaboración de la estrategia nacional de gestión y reutilización de aguas residuales.
  • Generar modelos para la operación y el mantenimiento, en forma más adecuada y segura, de los servicios descentralizados.

El proyecto tenía por objeto mejorar la manera en que se recolectan, transportan, tratan y eliminan los lodos fecales en la ciudad de Santa Cruz. Se analizaron los principales problemas relacionados con el manejo de lodos fecales, entre ellos las cuestiones institucionales, regulatorias, financieras, ambientales y sociales. El análisis se llevó a cabo desde la perspectiva del Gobierno municipal, las empresas municipales de servicios públicos, los empresarios privados, tanto formales como informales, que se ocupan de la recolección y transporte de lodos fecales, y los propios hogares.

A través del proyecto, se ayudó al Gobierno municipal a elaborar protocolos para acrecentar la contención de lodos fecales a través de mejoras en el mantenimiento de los tanques sépticos y un programa de certificación para la construcción de dichos tanques. En el marco de la iniciativa, también se elaboraron procedimientos operativos y actividades de capacitación para los empresarios privados y sus trabajadores. Además, se revisaron los procedimientos aplicados para otorgar licencias operacionales y ambientales a los prestadores de servicios con el objeto de identificar medidas para mejorarlos.

Los mecanismos de ejecución se basaron en las funciones y responsabilidades específicas que tiene cada actor institucional en los sectores de abastecimiento de agua y saneamiento, desarrollo urbano y medio ambiente. Si todas las partes no reconocían que existían responsabilidades compartidas, ninguna iniciativa para mejorar la gestión de los servicios descentralizados tendría éxito.

Las instituciones participantes incluyeron a la VAPSB; la AAPS; el Gobierno Autónomo Departamental (GAD) de Santa Cruz y el Gobierno Autónomo Municipal (GAM) de Santa Cruz; empresas de servicios de abastecimiento de agua y saneamiento, como el Servicio de Agua Potable y Alcantarillado Sanitario (SAGUAPAC) y la Cooperativa de Servicios Públicos Primero de Mayo Limitada (COOPAGUAS), y empresarios privados. Estas entidades participaron activamente en el diseño y la ejecución del proyecto a través de un comité de coordinación técnica.

Participación de los hogares

También era importante involucrar a los hogares en cada etapa del proyecto. Por lo tanto, se promovieron e implementaron campañas de concienciación y compromiso a nivel comunitario para fomentar la participación y la adhesión. Además, se elaboró un manual sobre la marca y se creó un logotipo. Se utilizaron publicaciones, programas de radio y redes sociales, como Facebook, para difundir la labor y los resultados del proyecto.

Se crearon personajes de dibujos animados para representar heces y mostrar qué sucede cuando los desechos no se eliminan correctamente. Los personajes fueron bautizados como “Fecalito”, “Súper Manguerita” y “Charco”. Este enfoque produjo grandes resultados en los niños y las familias de las zonas beneficiarias.

 

A medida que el proyecto comenzaba a generar resultados alentadores, otros municipios del área metropolitana de Santa Cruz, entre ellos Cotoca, La Guardia y Montero, manifestaron interés en incorporarse al proyecto.  No obstante, se comprobó rápidamente que para abordar el problema en estos municipios se necesitaría un conjunto diverso de soluciones adaptadas, en cada caso, a su entorno urbano. Y, dado que no existe una solución única y sencilla para el problema del saneamiento urbano, se consideró que una forma prometedora de lograr este objetivo era a través de una planificación del saneamiento inclusivo en toda la ciudad. A partir de 2018, se han analizado y elaborado enfoques integrales para sistemas centralizados y descentralizados, soluciones para los sistemas in situ y de alcantarillado urbano, y cuestiones institucionales, en estas ciudades intermedias. 

Una economía urbana no puede prosperar sin servicios de saneamiento seguros. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible aportan un renovado impulso para garantizar el acceso a servicios de saneamiento como un medio para lograr que las ciudades sean más seguras y para promover la salud y el bienestar de los ciudadanos. El proyecto piloto goza de amplio reconocimiento por su contribución al fortalecimiento del entorno institucional y la capacidad en materia de prestación de servicios inclusivos en el área metropolitana más grande de Bolivia, mediante asistencia técnica basada en evidencias y a través del trabajo en colaboración con autoridades del Gobierno nacional y de los Gobiernos subnacionales, las empresas de servicios de agua y saneamiento, el sector privado y otros organismos bilaterales de cooperación.
 

Autores

Alfonso Alvestegui

Senior Water Supply & Sanitation Specialist, World Bank

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