Del Día de los Datos a la Década de los Datos

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En el primer Día de los Datos hubo algo para todos y fue un gran éxito para los datos: más de 1000 participantes votaron con su recorrido y su tiempo para manifestar su compromiso con los datos, compromiso que compartimos. Esto es lo que aprendimos en nuestro primer Día de los Datos:

Más y mejor cobertura de datos

Sabemos que es imposible hacer el seguimiento y, con mayor razón, alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible sin datos de alta calidad de los países de ingreso bajo. Sin embargo, la escasez y la mala calidad de los datos son un impedimento crucial para la formulación de las políticas y el seguimiento basados en datos empíricos , particularmente en los países en que más se necesita centrar la intención en la información y las políticas. En general, hacen falta datos exhaustivos para profundizar el entendimiento acerca de cómo afecta la pobreza a las personas y para evaluar cómo pueden adaptarse los programas sociales a sus necesidades. Los países deberían tener el entorno adecuado de políticas para la formulación de estas y el seguimiento basados en datos empíricos, incluidos el uso y la producción de datos sobre el desarrollo.

"Un dato es, en realidad, una historia humana. La razón por la que estamos obsesionados con los datos buenos es porque cuando los tenemos sirven de fundamento para nuestras decisiones y las decisiones que toman nuestros clientes", afirmó la presidenta interina del Grupo Banco Mundial, Kristalina Georgieva, en sus palabras de apertura. "El Banco Mundial se enorgullece en ser una institución basada en datos empíricos. Creamos, compartimos y usamos datos para que los ciudadanos y las autoridades puedan tomar mejores decisiones".

Esa es la razón por la que el Banco está empeñado en ayudar a los países más pobres del mundo a aumentar la frecuencia de la recopilación de datos a una encuesta de hogares cada tres años. Estamos viendo progresos en tal sentido: entre 2015 y 2018, 41 países de África al sur del Sahara realizaron encuestas de hogares, y entre 2018 y 2020 aproximadamente 34 países tienen una encuesta planeada. Sin embargo, se necesitan muchos más datos.

Algunos de los datos necesarios se refieren a áreas temáticas específicas donde los datos de buena calidad son particularmente escasos, como las estadísticas agrícolas. Sin datos de elevada calidad sobre la producción agrícola, los insumos, la superficie de tierra, la fertilidad de los suelos, etc., los países no contarán con la información que necesitan para crear políticas de apoyo a muchos de sus ciudadanos más pobres. Para abordar esto, Kristalina anunció la nueva Iniciativa de Datos 50x30 para Poner Fin al Hambre, que reúne a donantes y a los principales organismos internacionales en el compromiso de aportar USD 500 millones para mejorar las estadísticas agrícolas en 50 países para 2030, a fin de poner fin al hambre en el mundo.

Sobre la base de estas iniciativas y el impulso generado por el Día de los Datos, el Banco Mundial ahora está insistiendo en una iniciativa integral de "Datos para la Formulación de Políticas"  que respaldará la producción y el uso de un conjunto mayor de datos estadísticos básicos que son cruciales para el buen funcionamiento de los sistemas nacionales de estadísticas y para la formulación de las políticas y el seguimiento basados en datos empíricos. El paquete abarcará encuestas de hogares (y, cuando corresponda, censos de la población), datos agrícolas, encuestas de empresas (y, cuando corresponda, censos de establecimientos), datos sobre precios y registros administrativos. "La iniciativa de Datos para la Formulación de Políticas ayudará a aumentar la capacidad de los Gobiernos para utilizar y analizar los datos y también ayudará al Banco Mundial a prestar a dichos Gobiernos respaldo para la formulación de las políticas sobre la base de datos empíricos", afirmó Ceyla Pazarbasioglu, vicepresidenta de Crecimiento Equitativo, Finanzas e Instituciones del Banco Mundial.

Lograr el equilibrio perfecto entre los datos tradicionales y los macrodatos

La revolución de los datos ha producido fuentes de datos más nuevas y datos más frecuentes. Sin embargo, la clave para aprovechar eficientemente este poder recién descubierto depende de cómo se pueden usar e interpretar estos datos. Debe haber un buen maridaje entre los datos tradicionales y los macrodatos.

Si bien la producción y el uso de datos tradicionales suele producirse a raíz de preguntas (por ejemplo, hacemos una pregunta y luego salimos a recopilar los datos necesarios para contestarlas), la disponibilidad de macrodatos ha abierto la posibilidad de pensar en nuevas preguntas. En verdad, ya estamos viendo el valor de varios tipos de datos, incluidas las imágenes por satélite, los datos geoespaciales, los datos de las redes (como LinkedIn y Facebook), los datos de transacciones y precios, y la minería de textos. Sin embargo, el desafío es ver más allá de la hiperactividad y descubrir maneras de usar estos datos nuevos para contestar preguntas cruciales en materia de desarrollo, no sólo cualquier pregunta "nueva".

"Los macrodatos podrían constituir un cambio radical en el desarrollo. Las nuevas tecnologías como las identificaciones digitales de que disponen los Gobiernos redundarán en la recopilación de una cantidad de información sin precedente. Eso crea grandes oportunidades y riesgos", afirmó Pinelopi Goldberg, economista en jefe del Grupo Banco Mundial en su discurso principal. "El Banco Mundial puede desempeñar una función de vital importancia para cerciorarse de que esta tecnología se utilice para aumentar el bienestar y reducir la pobreza y de que no se haga un mal uso de ella".

Abordar las inquietudes sobre la privacidad

La privacidad es uno de los principales problemas de reunir los datos tradicionales con los macrodatos. Si bien la seguridad será una eterna preocupación, esta es una tarea cada vez más urgente, ya que el mundo sigue estando muy lejos de contar con el establecimiento de las reglamentaciones necesarias para la gestión de datos. Las necesidades de información para el desarrollo deben guardar un equilibrio frente al derecho de control por parte de las personas. Jeni Tennison, directora general del Instituto de Datos Abiertos, y Gus Hosein, director ejecutivo de Privacy International, que se reunieron con nosotros para celebrar un debate sobre la privacidad de los datos y los datos abiertos, hablaron acerca de cómo pueden coexistir la protección responsable de los datos y los datos abiertos. Los datos abiertos son el primer paso para lograr transparencia, pero el programa debe incluir los códigos abiertos y los conocimientos abiertos. 

Próximos pasos: del Día de los Datos a la Década de los Datos

A medida que el Día de los Datos llegaba a su fin, nos sentimos energizados por la pasión demostrada por la audiencia, así como por los expertos, tanto del Banco Mundial como ajenos a la institución, que asistieron. Oradores externos que tuvimos la oportunidad de escuchar fueron Emily Pryor, directora ejecutiva de Data2X; Simon Rogers, editor de datos de Google, y Máximo Torero, subdirector general del Departamento de Desarrollo Económico y Social de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.

En adelante, manténganse al tanto del blog de datos, donde muchos de nuestros participantes en las excelentes charlas relámpago compartirán ideas y próximos pasos teniendo en cuenta el impacto que están observando en el terreno. Nuestra esperanza es que este Día de los Datos que acaba de empezar, y fue tan exitoso, pueda alentar a las personas involucradas en el programa sobre los datos a seguir la lucha y convertirlo en una «Década de los Datos».

Autores

Carolina Sánchez-Páramo

World Bank Group Global Director, Poverty

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