Economistas opinan sobre los precios del petróleo y una recuperación mundial despareja

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Economistas en jefe del Banco Mundial; en el sentido de las agujas del reloj de la parte superior izquierda: Primer Vicepresidente y Primer Economista , Kaushik Basu; Augusto de la Torre (América Latina y el Caribe); Shanta Devarajan (Oriente Medio y Norte de África); Francisco Ferreira (África subsahariana); Sudhir Shetty (Asia oriental y el Pacífico); Hans Timmer (Europa y Asia central); Martin Rama (Asia del Sur).

​La baja de los precios del petróleo es una bendición para los países importadores de ese producto en todo el mundo. Pero, ¿cómo se están adaptando los países productores de petróleo a lo que parece ser el fin, después de 10 años, de un "súper ciclo de los productos básicos”, y a la disminución de sus ingresos? ¿Y qué significa esto para la economía mundial?
 
Los economistas del Banco Mundial opinaron sobre la situación de seis regiones en desarrollo durante un webcast  realizado el 15 de abril, con antelación a las Reuniones de Primavera del Grupo Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. La conversación giró en torno al desafío de generar un crecimiento mundial sostenible en un entorno en que el ritmo de crecimiento está disminuyendo.

El primer economista del Banco Mundial, Kaushik Basu, dijo que la economía mundial está creciendo al 2,9 % y se encuentra “en un estado de calma, pero una calma ligeramente amenazante. […] Justo bajo la superficie están ocurriendo muchas cosas, y eso provoca cierto desasosiego, cierta inquietud, y abre la posibilidad de un cambio radical, así como de mejoras”.
 
Entre los factores que afectan a los países en todo el mundo está una drástica caída de los precios del petróleo y la baja de los precios de otros productos básicos. Los precios del petróleo crudo disminuyeron un 55 %, hasta llegar a US$47 por barril a principios de enero. El Banco Mundial predijo en enero que el año 2015 sería un “caso inusual en que se preveía una disminución de los índices de precios de los nueve productos básicos principales”. (i)
 
“En general, el régimen de baja de precios que parece iniciarse es beneficioso para el mundo”, dijo Basu. “Le dará un impulso leve pero concreto al PIB mundial”. Sin embargo, algunos países podrían verse afectados.
 
Se prevé que el crecimiento medio en la región de Oriente Medio y Norte de África sea del 3 %, promedio que oculta importantes variaciones, indicó el economista en jefe de la región, Shantayanan Devarajan. Alrededor de un tercio de los países de esa región son importadores de petróleo y registrarán un aumento del crecimiento. Cuatro países exportadores de petróleo —Iraq, Libia, Siria y Yemen— están en situación de conflicto y registran un crecimiento negativo; y otros países exportadores enfrentan una disminución “considerable” de las tasas de crecimiento, según la última edición de World Bank Economic Monitor de esa región. (i)
 
La combinación de circunstancias brinda una “oportunidad sin precedente” para reformar los subsidios a los combustibles en la región, que en algunos países alcanzan a alrededor del 10 % del PIB, dijo Devarajan.
 
“La región de Oriente Medio y Norte de África representa el 3 % del PIB mundial y el 50 % de los subsidios mundiales a la energía”, señaló. “No tengo necesidad de explicarles que estos subsidios producen todo tipo de efectos corrosivos que van más allá del ámbito meramente fiscal: son causa de contaminación, congestión y agotamiento del manto freático, y puede demostrarse que en realidad tienen un efecto negativo en el crecimiento del empleo”.
 
La baja de los precios del petróleo y de los productos básicos ha afectado el crecimiento en África. El Banco redujo las estimaciones del crecimiento para 2015, del 4,6 % al 4 %, dijo el economista en jefe de la región, Francisco Ferreira. Según la última edición de Africa’s Pulse, (i) la baja de los precios del petróleo y de los productos básicos afectará negativamente el comercio de 36 países que albergan al 80 % de la población y representan el 70 % de la actividad económica del continente africano. Según el informe, se prevé que la economía relativamente diversificada de Nigeria repunte en 2016, pero los bajos precios del petróleo continuarán afectando a los países exportadores de petróleo con economías menos diversificadas, como Angola y Guinea Ecuatorial.
 
“Evidentemente, los países más afectados son los grandes exportadores de petróleo”, señaló Ferreira. Agregó que esos países han experimentado pérdidas comerciales del orden del 40 % en 2015, y que sus sistemas fiscales han sufrido “perturbaciones muy grandes” y depreciación monetaria.
 
“Una de nuestras preocupaciones es el impacto en los pobres”, dijo Ferreira.
 
La región de Europa y Asia central está sintiendo crudamente los efectos de la recesión en Rusia, la baja de los precios del petróleo y la disminución del valor de las remesas a los países vecinos, dijo el economista en jefe de la región, Hans Timmer. Se prevé que el crecimiento del PIB de la región se mantenga sin variaciones, en gran parte debido a las bajas registradas en Rusia y Ucrania.
 
“Pero esto solo es una pequeña parte de las malas noticias”, agregó Timmer. Explicó que la disminución de los ingresos reales en Rusia es de alrededor del 14 %. Las remesas desde Rusia también están declinando debido a la depreciación del rublo. Estas pérdidas de ingresos provocan crecientes presiones fiscales, pérdida de empleos en el sector de la construcción y otros sectores de bienes y servicios no comerciables, así como problemas en la banca. También plantean retos para las redes de protección social.
 
Asia será la más beneficiada con la baja de los precios del petróleo. Según las proyecciones, el crecimiento en la región de Asia meridional aumentará firmemente del 7 % en 2015 al 7,6 % para 2017, y actualmente es la región de más rápido crecimiento en el mundo, según un nuevo informe económico. (i) Todos los países de la región son importadores netos de petróleo.
 
“La situación es muy favorable para las economías de la región,” dijo Martín Rama, economista en jefe de la región de Asia meridional. “Esta es una buena oportunidad […], pero cabe preguntarse si la región puede aprovecharla para seguir avanzando realmente hacia la reforma de los precios de la energía de una manera que sustente el crecimiento del sector”.
 
Los bajos precios del petróleo a nivel mundial beneficiarán a la mayoría de los países en desarrollo de la región de Asia oriental y el Pacífico, sobre todo a Camboya, Filipinas, Laos, Tailandia y los países insulares del Pacífico. Los países exportadores de petróleo, como Malasia y Papua Nueva Guinea, crecerán a un ritmo menor y sus ingresos públicos disminuirán, según el informe económico (i) más reciente de la región.
 
“El mayor riesgo para esta región es que la recuperación mundial se convierta en […] la nueva normalidad en lo que respecta a la recuperación mundial”, dijo el economista en jefe de la región de Asia oriental y el Pacífico, Sudhir Shetty.
 
América Latina y el Caribe puede ser la región más perjudicada por la baja de los precios de los productos básicos. El crecimiento se ha ido desacelerando desde alrededor de 2012, dijo Humberto López, director de país de esta región, quien participó en el encuentro en representación del economista en jefe, Augusto de la Torre. El crecimiento medio de la región ha disminuido de cerca del 5 % en 2011 a menos del 1 % estimado para 2015. Según López, se prevé que en Brasil el crecimiento prácticamente no varíe este año.
 
En un nuevo informe económico se señaló que el principal factor que ha incidido en la desaceleración del crecimiento de la región era “indiscutiblemente una perturbación externa negativa, derivada principalmente de una desaceleración en China y la disminución de los precios de los productos básicos”. El auge que habían registrado las inversiones en la región se desplomó, sobre todo en el sector del petróleo y los minerales, ya que la baja de los precios de los productos básicos redujo la rentabilidad o aumentó el riesgo. Con un ritmo de crecimiento más moderado en China y precios de los productos básicos que se estabilizan en un nivel más bajo, la región de América Latina y el Caribe deberá adaptarse a una “nueva normalidad”, según el informe.
 
“Estamos volviendo a fines de la década de 1990, cuando no hubo auges de los productos básicos que impulsaran a la región”, dijo López. “El ajuste fiscal que se requerirá para alcanzar la nueva normalidad será muy grande”.
 

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