El Día Mundial de los Océanos y la contaminación por plásticos: ¿está nuestro planeta sufriendo una sobredosis de este producto “milagroso”?

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En 1968, en una escena de la película El graduado —un clásico del cine—, el protagonista Ben Braddock, encarnado por Dustin Hoffman, reflexiona sobre su futuro. Con buena intención, un amigo de la familia le dice a Ben que piense en su futuro. En los plásticos. “Los plásticos tienen un gran porvenir,” le comenta el señor McGuire.

Una década antes, en 1955 una portada de la revista LIFE (i) celebraba las posibilidades de una “vida con productos desechables” —una era en la que el uso generalizado del plástico ayudaba a “reducir las tareas domésticas”. Este producto “milagroso” era barato, liviano, maleable y resistente al agua.

Sesenta y cuatro años después, las mismas propiedades que hacen del plástico un producto tan versátil en incontables aplicaciones —durabilidad y resistencia a la degradación— dificultan o impiden que la naturaleza pueda asimilarlo.

En el último medio siglo (y especialmente en los últimos 15 años), el aumento de la producción de plásticos ha superado sustancialmente Related imagela de cualquier otro material manufacturado.  Y más recientemente, con una explosión de productos plásticos de un solo uso,(i) el impacto en los ecosistemas terrestres y marinos, en sectores clave de la economía (PDF, en inglés) como el turismo y la pesca, y en nuestra propia salud (i) se ha vuelto mucho más evidente.  

Hoy, a mediados de 2019, el mundo ha reaccionado ante el flagelo del uso indiscriminado de productos plásticos. Diariamente, artículos periodísticos y videos viralizados (i) muestran ballenas muertas por haber ingerido grandes cantidades de bolsas plásticas, (i) peces con presencia de microplásticos, (i) y ríos cubiertos de plásticos a lo largo de su curso. Ningún lugar parece seguro. Se ha descubierto plástico en las mayores profundidades del planeta. (i) En un artículo sobre una investigación dado a conocer en 2015 se estimó que cada año se vierten en los océanos 8 millones de toneladas de desechos plásticos. En este informe fundamental, publicado en la revista Science, (i) se explicó la dimensión regional del mal manejo de los desechos plásticos, concentrados principalmente en Asia oriental. A principios de 2019, la prohibición de las importaciones de plástico en China incorporó un elemento transfronterizo en el comercio mundial de desechos plásticos: había que encontrar nuevas opciones para eliminar y reciclar 111 millones de toneladas métricas de esos desechos. (i) Había que revitalizar el reciclado del plástico, (i) pero también era urgente contar con nuevos materiales, nuevos modelos de negocios, nueva tecnología y nuevo financiamiento.

Un producto que había surgido de la innovación ahora requería de esta para ayudar a enfrentar el impacto que había provocado. Países, empresas y comunidades comenzaron a proponer iniciativas, innovaciones e inversiones que procuran abordar la creciente contaminación marina causada por los plásticos. Varios organismos internacionales y regionales (la , [PDF] la estrategia de la Unión Europea sobre los plásticos (i) y la Declaración de Bangkok en el marco de la ASEAN [PDF, en inglés]sobre desechos plásticos marinos) y algunos países (como , India, [i] Malasia [PDF, en inglés] y Tailandia) se están comprometiendo a establecer políticas y regulaciones responsables y están identificando inversiones clave para contribuir a la reducción de la producción de plásticos y para promover una economía circular en la que los desechos puedan valorizarse.

Las empresas de alimentos y bebidas más afectadas por las auditorías de marca (que ahora son más frecuentes) comienzan a incursionar en el negocio de financiar la gestión de los desechos. Una iniciativa es el Acuerdo Global de la Nueva Economía del Plástico, (i) liderado por la Fundación Ellen MacArthur y suscrito por muchos de los principales productores de envases, marcas, minoristas y recicladores de todo el mundo, además de Gobiernos y organizaciones no gubernamentales. Cada empresa está desarrollando investigaciones y proyectos piloto para aumentar el contenido de elementos reciclables en las botellas, (i) o buscando la forma de aprovechar los desechos plásticos para elaborar otros productos de consumo, como zapatos. (i)

A nivel local, innovadores de toda la región de Asia oriental y el Pacífico están desarrollando soluciones creativas para reducir los desechos plásticos, probando nuevos modelos de negocios y ampliando los beneficios para las comunidades en términos de medios de subsistencia e ingresos. Algunos de estos innovadores figuran aquí. (i)

En el Banco Mundial estamos trabajando para encarar este enorme problema a nivel mundial, regional y nacional. PROBLUE (i) es un nuevo fondo fiduciario de múltiples donantes creado en 2018 con un fuerte énfasis en la basura marina. En la región de Asia oriental, el Banco Mundial ha designado el problema de los desechos plásticos marinos como un tema prioritario (i) y hemos elaborado un marco y plan de acción regional sobre estos desechos con el fin de compaginar nuestras actividades entre los distintos sectores y países. A nivel nacional, ya estamos trabajando con los Gobiernos para aplicar políticas y regulaciones al respecto, mejorar los estudios analíticos y la capacidad, y financiar inversiones de importancia crítica. En Indonesia, tenemos un fondo fiduciario para los océanos, financiado por múltiples donantes, (i) que ayudará a financiar importantes iniciativas para abordar el problema en todo el archipiélago indonesio. En Filipinas, (i) Vietnam, Camboya, China, Tailandia y Myanmar, estamos realizando diversos análisis: evaluaciones de los plásticos, análisis de políticas, y ayuda en la elaboración de planes de acción nacionales.

Nuestro equipo reúne a los sectores público y privado para ayudar a promover y expandir soluciones innovadoras en toda la cadena de valor. En el caso de los plásticos, esas soluciones comprenden innovación en materiales en las etapas previas a la comercialización; producción de plásticos a partir de productos vegetales (bioplásticos) y plásticos biodegradables; tecnologías de reciclado y reutilización con revalorización, y soluciones innovadoras. Al explorar maneras de reducir el uso del plástico y de envases de este material y aumentar el reciclado, evidentemente debemos asegurar las ventajas y desventajas relativas de los nuevos materiales, el rediseño de productos, la reutilización, el reciclado de materiales, la conversión de desechos en energía y las tecnologías de reciclado que tienen en cuenta los distintos problemas que plantean los desechos en una región tan diversa como la nuestra.

Tal como Benjamin Braddock en la película El graduado, nosotros también estamos llegando a la madurez de una manera dramática. Lo que comenzó como un maravilloso estilo de vida nuevo se transformó en un inconveniente local y menor. Y finalmente, estamos observando nuestra obsesión por los plásticos como lo que es en la actualidad: un problema de alcance mundial, con costos reales e impactos reales. Sin embargo, la innovación para abordar el problema de los desechos plásticos está cobrando impulso, y debemos aprovechar este ímpetu para abandonar la cultura de lo desechable y actuar con responsabilidad de cara al futuro.

 

Autores

Anjali Acharya

Senior Environmental Specialist

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