Cuatro razones por las que el Banco Mundial debe interactuar más con la sociedad civil

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En los últimos años hemos sido testigos de un cambio significativo en el enfoque que aplican el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI) para abordar las inquietudes de la sociedad civil y reconocer su contribución a los resultados de desarrollo.

Por ser una de las principales fuentes de financiamiento para el desarrollo, el Banco Mundial cumple una función destacada en lo que respecta a promover los avances hacia el alivio de la pobreza y la prosperidad compartida. Sin embargo, al igual que los especialistas, los expertos en políticas y los promotores del cambio que trabajan directamente con las comunidades, la sociedad civil también desempeña un papel importante a la hora de abordar estos desafíos mundiales urgentes.

El mes pasado, el Foro sobre Políticas relativas a la Sociedad Civil, (i) celebrado como parte de las Reuniones Anuales del Grupo Banco Mundial y el FMI, ofreció múltiples oportunidades para demostrar por qué ambos organismos deberían esforzarse más por interactuar con la sociedad civil a nivel nacional y mundial, a fin de impulsar el programa mundial de desarrollo.

Lo que es importante para las organizaciones de la sociedad civil (OSC) también es importante para el Banco Mundial

Durante el foro, tuve la oportunidad de moderar un debate de mesa redonda entre miembros de la sociedad civil y directores ejecutivos del Banco Mundial; allí los participantes destacaron situaciones que preocupan a todos y son clave para el desarrollo mundial en la actualidad: la crisis del cambio climático; el capital humano y los jóvenes; el menor espacio que se otorga a la sociedad civil; la transparencia y la rendición de cuentas; los casos de fragilidad, conflicto y violencia, y la inclusión.

Junto con mi acompañante en la moderación, Hervé de Villeroché, codecano del Directorio Ejecutivo del Banco Mundial y director por Francia, escuchamos a representantes de OSC de todas las latitudes, como Nigeria, Fiji, Afganistán y Honduras. Las deliberaciones abarcaron desde lo que puede hacer el Banco Mundial para ayudar a los Gobiernos a ofrecer educación de calidad sin discriminación en Ghana hasta la forma en que debe responder la institución a la reducción del espacio ciudadano en la región de Oriente Medio y Norte de África.

Los Gobiernos, las instituciones internacionales y el sector privado tienen una función clave: encontrar soluciones compartidas a estos desafíos comunes. Los grupos de la sociedad civil también pueden agregar valor y contribuir al avance del programa mundial, incluso aunque el espacio que tienen para expresarse continúe reduciéndose en muchos países del mundo.

Cuatro formas de contribución de las OSC

Mientras reunía información de un conjunto de organizaciones como parte de los preparativos para la mesa redonda, quedé impactada con las opiniones invaluables y diversas de muchos de mis colegas de las OSC. En particular, las OSC pueden contribuir a la importante labor del Grupo Banco Mundial de cuatro formas, como mínimo:

  1. Conocimientos especializados: La comunidad de las OSC está compuesta por algunos de los principales expertos en problemas relativos al desarrollo mundial. Las organizaciones no gubernamentales (ONG) pueden proporcionar información actualizada y basada en datos empíricos, y sugerir en qué esferas concretas se necesita avanzar, con recomendaciones de acción específicas. Sin embargo, estos conocimientos especializados no se pueden aprovechar si no se consulta sistemáticamente a las OSC y no se les brinda la oportunidad de proponer ideas.
  2. Rendición de cuentas: Las OSC pueden exigir a los Gobiernos y las instituciones internacionales que cumplan los compromisos asumidos y garantizar la aplicación efectiva de las recomendaciones y evaluaciones del Banco Mundial.

  3. Concientización y comunicación: Las OSC pueden ayudar a comunicar políticas importantes del Grupo Banco Mundial de una forma más sencilla para los ciudadanos. También pueden opinar sobre el modo en que estas políticas inciden en las personas de los países con los que trabaja el Grupo Banco Mundial, y ayudar a desenmarañar el lenguaje técnico y complejo.

  4. Legitimidad y representación: Para ser eficaces, las ONG deben tener un lugar en la mesa donde se toman las decisiones. Algunos órganos internacionales se muestran reacios a incluir a representantes de la sociedad civil de la misma forma en que incluyen a las empresas. Sin embargo, esto solo sirve para promover la exclusividad y la falta de confianza; por eso muchas personas de todo el mundo, incluidas las de América Latina y el Caribe, están perdiendo rápidamente la confianza en las instituciones públicas. (i)

Como puede ver, son muchos los beneficios de trabajar con las OSC; esto las convierte en candidatas ideales para establecer asociaciones y alianzas estratégicas. Confíen en nosotros. Trabajen con nosotros. Podemos ser grandes aliados.

De cara al futuro

Las OSC agradecen sinceramente el compromiso del Grupo Banco Mundial de trabajar en conjunto en este importante foro. Si bien la mesa redonda fue una gran oportunidad para que las OSC discutieran temas clave directamente con la entidad, el Grupo Banco Mundial también debería buscar oportunidades adicionales de colaboración y trabajo conjunto durante todo el año. Es muy importante que el Grupo Banco Mundial y las OSC trabajen codo a codo a nivel nacional y mundial, para intervenir más eficazmente en estos ámbitos.

Patricia Moreira es la directora gerente de Transparencia Internacional. La organización, que cuenta con oficinas en más de 100 países y una secretaría internacional en Berlín (Alemania), ha encabezado la lucha contra la corrupción durante los últimos 25 años.

Autores

Patricia Moreira

Managing Director of Transparency International

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victor luis
11 de Noviembre de 2019

Estimo que los dirigentes políticos -económicos y judiciales en cada país como el nuestro deben prestar atención a la sociedad civil y a los cambios que se vienen experimentando debido a las crisis económica que la insertan los gobiernos con malas decisiones que generalmente benefician a la actividad financiera y que le restan a la población poder ser parte de un crecimiento económico sostenido con mayor justicia social