Los costos reales de la tala de árboles, la pesca y el comercio de vida silvestre ilegales llegan a entre USD 1 billón y USD 2 billones anuales

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La tala de árboles, la pesca y el comercio de vida silvestre ilegales privan al mundo de valiosos recursos naturales  y, en última instancia, de beneficios de desarrollo y medios de subsistencia. Las estadísticas son desalentadoras: cada 30 minutos se caza furtivamente un elefante para obtener sus colmillos cada 8 horas un rinoceronte africano para tener su cuerno; 1 de cada 5 peces se captura ilegalmente, y en ciertos países —particularmente en África y Sudamérica— entre el 50 % y el 90 % de la madera se tala y comercializa de manera ilegal. Se estima que hasta el 35 % del valor de todo el comercio ilegal proviene del palisandro.

La semana pasada publicamos un nuevo informe titulado Illegal Logging, Fishing and Wildlife Trade: The Costs and How to Combat It (Los costos de la tala de árboles, la pesca y el comercio de vida silvestre ilegales, y cómo combatirlos ) (PDF, en inglés). En este documento se estimó que el costo anual de dichas actividades ilegales alcanza la impresionante suma de entre USD 1 billón y USD 2 billones. Más del 90 % de estas pérdidas proviene de los servicios de los ecosistemas que proporcionan los bosques, la vida silvestre y los recursos costeros, y que actualmente no tienen un precio de mercado, como el almacenamiento de carbono, la biodiversidad, la filtración de agua y la retención de inundaciones.

Esta disfunción del mercado plantea un desafío normativo importante para los esfuerzos de conservación de la biodiversidad mundial. Los Gobiernos de los países de origen deben captar los beneficios financieros para conservar los ecosistemas mundiales y promover la tala y la gestión forestal legales y sostenibles, la pesca legal y el comercio de vida silvestre, y así mejorar los medios de subsistencia locales y aumentar los ingresos fiscales correspondientes.

Conservar estos servicios es fundamental para avanzar hacia el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Las actividades ilegales socavan nuestra capacidad de conseguir muchos de los ODS, especialmente aquellos que dependen de conservar la biodiversidad y limitar el cambio climático. Ello incluye objetivos sobre pobreza, hambre, salud, agua y saneamiento, ciudades y comunidades sostenibles, acción climática, vida submarina y vida terrestre. Esto es especialmente el caso en los países de ingreso bajo, donde los medios de subsistencia dependen del capital natural(PDF) de manera desproporcionada. En estos países, los Gobiernos renuncian, según el último informe, a entre USD 7000 millones y USD 12 000 millones anuales en posibles ingresos fiscales.

Además del problema de las deficiencias del mercado, la tala de árboles, la pesca y el comercio de vida silvestre ilegales se ven facilitados por la corrupción sistemática y la gobernanza deficiente en los sectores público y privado. Este comercio ilegal transnacional y multimillonario es operado por organizaciones criminales internacionales y está a la par —en términos de alcance e ingresos— con el tráfico de personas y de drogas. A pesar de las medidas específicas y a menudo exitosas, las iniciativas para combatir estas actividades parecen insignificantes en comparación con los esfuerzos para combatir otros delitos transnacionales. Por ejemplo, en un estudio del Banco Mundial de 2019 (i) se concluyó que se destinan aproximadamente USD 260 millones al año para combatir el comercio ilegal de especies silvestres en 67 países africanos y asiáticos, mientras que el Gobierno federal de Estados Unidos por sí solo desembolsó USD 30 000 millones para el control de drogas en 2017(i)

Entonces, ¿qué se necesitará para hacer frente al comercio ilegal de los preciosos recursos naturales del mundo?  El informe proporciona una hoja de ruta útil para coordinar las acciones a nivel local, nacional y mundial y abordar las causas profundas de estas actividades ilegales. También sugiere medidas para ayudar a los países a fortalecer su capacidad nacional de abordar estos crímenes y aumentar los esfuerzos para proteger sus recursos naturales. Por ejemplo, los países pueden considerar las amenazas, vulnerabilidades y consecuencias de los delitos ambientales al realizar sus evaluaciones nacionales de los riesgos asociados al lavado de dinero y al financiamiento del terrorismo.

Otras medidas que se plantean son:

  • Reconocer que el comercio ilegal a gran escala de los recursos naturales es tan grave como el crimen organizado transnacional.
  • Cambiar los incentivos y comportamientos que impulsan la comercialización de especies de vida silvestre y productos forestales y pesqueros obtenidos ilegalmente.
  • Aumentar el financiamiento y permitir a las alianzas público-privadas abordar el comercio ilegal de recursos naturales.
  • Fortalecer la gobernanza y establecer un entorno comercial, legal y fiscal que respalde el comercio legal de especies de vida silvestre, pesqueras y forestales que no estén en peligro de extinción para promover medios de subsistencia sostenibles.
  • Poner a las comunidades locales, especialmente a los pueblos indígenas, en el centro del diseño y la implementación de soluciones para compartir los beneficios derivados de la gestión de los activos naturales y la lucha contra las actividades ilegales.
  • Adoptar estrategias nacionales para enfrentar las actividades ilegales en toda la cadena de suministro.
  • Captar los beneficios derivados de servicios de los ecosistemas mundiales, como el almacenamiento de carbono y la biodiversidad.

Sobre todo, debemos trabajar juntos —los sectores público y privado, las organizaciones no gubernamentales y de la sociedad civil, las comunidades locales y los pueblos indígenas— para combatir estas actividades ilegales y registrar el verdadero valor de los recursos naturales a través de la contabilidad del capital natural. Juntos podemos marcar la diferencia en la protección de estos recursos de biodiversidad irremplazables de los que todos dependemos.

Consulte el informe aquí. (i) El Programa Mundial para la Vida Silvestre (GWP), respaldado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM), (i) financió la investigación y la elaboración del informe Illegal Logging, Fishing and Wildlife Trade: The Costs and How to Combat It. El equipo del GWP y el Grupo Banco Mundial (GBM) que estuvo a cargo de la redacción del documento lo conformaron Juan José Miranda Montero, Elisson Wright y Muhammad Najeeb Khan.

El trabajo está dedicado a la memoria de Claudia Sobrevila, una mentora, amiga y voz destacada en los temas de biodiversidad, pueblos indígenas, comunidades locales y mujeres en el campo de la conservación. Estamos eternamente agradecidos por su extraordinario liderazgo en el Programa Mundial para la Vida Silvestre y el Programa de Paisajes Sostenibles de la Amazonia.

Autores

Benoit Blarel

Practice Manager for the Environment, Natural Resources, and Blue Economy Global unit

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Carlos Rodrigo Zapata
04 de Noviembre de 2019

Me alegro mucho por este estudio sobre “Los costos reales de la tala de árboles, la pesca y el comercio de vida silvestre”, muy importante para empezar a cambiar muchas concepciones erróneas sobre la gestión ambiental y los supuestos éxitos del crecimiento económico basado en la depredación a gran escala.

Entre las medidas que sugieren, es crucial poner una muy básica: no festejar el crecimiento de economías que dependen en muy gran proporción de los “bienes de la naturaleza” [esta expresión “bienes de la naturaleza” la tomo de la CEPAL y considero que es una término mucho más apropiado para empezar a ver la naturaleza como un elemento central del medio ambiente y dejar de verla como un recursos explotable, sin límite], ya que tienden a sobre explotar estos bienes. Dicha situación es mucho más extrema aún en presencia de un sector informal sobre abultado, todo lo cual da lugar a una economía paralela de carácter ilegal, informal y criminal. Que luego se presenten cifras fantásticas de crecimiento (al menos en relación a su propio pasado y a economías comparables) no tendría que sorprender si se considera que ese universo paralelo ilícito genera ingresos netos muy cuantiosos, ya que no se toman en cuentan los pasivos ambientales, la reducción de reservas, los daños a las funciones ambientales, la degradación de dichos bienes (agua, suelo, biodiversidad, etc.) y múltiples otros costos ambientales.

Una segunda recomendación tiene que ver con el indicador del PIB. Este indicador se ha convertido en un aliado de la depredación, ya que no se incluyen los costos ambientales, ni los costos derivados de la destrucción de las funciones ambientales, etc. Es vital que los países manejen un sistema de cuentas nacionales que incluya partidas relacionadas con costos e impactos negativos sobre el medio ambiente. El crecimiento se ha convertido en una quimera y el PIB la alienta y retroalimenta, reproducinedo a escala cada vez mayor los daños sobre el medio ambiente.

Bien, no me extiendo más, esperando que tomen en cuenta estas reflexiones.
Adjunto un paper publicado en mi blog en el que he reflexionado sobre estos temas y otros relacionados para explicar las bases insostenibles del crecimiento en Bolivia en los últimos años.

http://yapukamani.blogspot.com/2019/10/los-pilares-insostenibles-del.ht…

Cordiales saludos,

Carlos Rodrigo Zapata C.
Economista, Planificador Regional, Catedrático
La Paz, Bolivia.

julio cesar
04 de Noviembre de 2019

Interesante el artículo, pero la percepción de un gran sector de la población es que cuando los recursos económicos pasa a una administración del Estado, los resultados de beneficio por persona no se percibe en contraposición cuando ayuda al comercio ilegal si obtiene un rédito financiero, entonces el punto es la conservación de las especies debe ser por reflexión de vida.

Jose nicolas
11 de Noviembre de 2019

Es solo fantasías y delirios que los gobierno solucionen esto, son las autoridades y los empresarios que buscan hacer dinero de la forma que sea.

victor luis
11 de Noviembre de 2019

El problema es cad vez más grave para el futuro la tala de arboles la exterminacion de bosque y humedales esto trae consecuencia graves para el clima , pero los Gobierno son los que deben tomar la responsabilidad y determinar políticas de estado con forestación y reforestación y morigerar las concesiones mineras con el compromiso de generar crear áreas con deforestación etc

Nestor Perez Avila
11 de Noviembre de 2019

EXTRAORDINARIO ARTICULO .
ESTE ES UN GRAVE PROBLEMA DE VIEJA DATA . LA SOLUCION ES MUY SENCILLA . TODOS SABEMOS LA SOLUCION . SI NO HUBIERA DEMANDA MUNDIAL X ESOS PRODUCTOS NO EXISTIRIA EL PROBLEMA. HAY UN GRUPO DE PAISES QUE SUS CIUDADANOS FOMENTAN ESTE COMERCIO CRIMINAL Y NO HACEN ABSOLUTAMENTE NADA PARA IMPEDIRLO . LA CASA ILEGAR DE BALLENAS . EL CONTRABANDO DE PIELES DE ANIMALES DE ESPECIES EN EXTINCION Y CORMILLOS DE ANIMALES . DE MADERA . LA TALA DE BOSQUES . LA PESCA ILEGAL . ENTRE OTROS . LA COMUNIDAD MUNDIAL SABE QUIENES SON . HAY QUE ACABAR CON LA COMPLICIDAD . QUE LAS NACIONES UNIDAS Y EL BANCO MUNDIAL REALICEN INVESTIGACION EXAUSTIVA Y PUBLIQUE SUS RESULTADOS . LAS UNIVERSIDADES E INSTITUTOS DE INVESTIGACIONES PUEDEN COLABORAR ASI COMO LAS ORGANIZACIONES CONSERVACIONISTAS MUNDIALES ASI TENDRAN QUE SANCIONAL A SUS CIUDADANOS RESPONSABLES Y REPARAR EL DANO QUE HAN REALIZADO. MANO A LA OBRA