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Argentina

¿Qué pueden decirnos las imágenes satelitales sobre las ciudades secundarias? (Parte 1/2)

Sarah Elizabeth Antos's picture

En los últimos años, el interés hacia las imágenes satelitales se ha vuelto cada vez más fuerte. Herramientas como Google Earth, drones y microsatélites han acaparado los titulares y reducido los precios. Los planificadores urbanos recurren cada vez más a datos obtenidos por teledetección para comprender mejor sus ciudades.
 
Pero el hecho de que ahora tengamos acceso a una gran cantidad de imágenes de alta resolución de una ciudad no significa que de repente tengamos idea de cómo esta funciona.
 

La resiliencia de la pampa argentina se fortalece en la cuenca del río Salado

Victor Vazquez Alvarez's picture


Después de varios días de lluvia en la provincia de Buenos Aires, no es extraño encontrar en la prensa nacional noticias e imágenes de campos anegados en la cuenca del río Salado. No llamaría tanto la atención si no fuera porque en esta zona al sur de Buenos Aires se produce el 25% de la carne y grano de Argentina. Y es que, por su geomorfología totalmente llana, en esta área del país los procesos de drenaje después de las lluvias son muy lentos, así que los campos permanecen inundados durante meses y los daños en la producción agropecuaria son cuantiosos.

De barrios marginales a vecindarios: cómo la eficiencia energética puede transformar la vida de los pobres en las zonas urbanas

Martina Bosi's picture



La Villa 31, un icónico asentamiento urbano en el centro de Buenos Aires, alberga a unas 43.000 personas pobres de la ciudad. En Argentina, paradójicamente, los barrios marginales urbanos se denominan “villas”, una palabra ligada generalmente al lujo en muchas partes del mundo.

Pueblos indígenas urbanos: la nueva frontera

Ede Ijjasz-Vasquez's picture

Victoria Ojea/Banco Mundial


Si nos piden que pensemos en Buenos Aires, a la mayoría probablemente le vengan a la mente cafés elegantes, su bella arquitectura, los fanáticos del fútbol y las calles bulliciosas. Si nos piden pensar un poco más, a algunos quizás le surjan imágenes de sus villas (barrios marginales), los niños de la calle y otros escenarios menos glamorosos. Pero no importa cuánto lo intenten, muy pocas personas asociarían a Buenos Aires con pueblos indígenas. Sin embargo, la capital argentina tiene la mayor concentración de población indígena del país, que, aunque no suele ser asociada con indígenas, es la séptima más grande de América Latina (cerca de 1 millón de personas). De hecho, hay más de 40 comunidades indígenas oficialmente registradas en zonas urbanas de la provincia de Buenos Aires y casi una cuarta parte de todos los indígenas de Argentina vive en la Capital del Tango y sus alrededores, ya sea en comunidades o no.

¿Está la Argentina preparada para envejecer? Cómo volvernos ricos antes de volvernos viejos

Rafael Rofman's picture



En la Argentina de hoy, la población en edad de trabajar crece más rápido que la población total.  Este patrón, conocido como el bono demográfico, es una gran oportunidad de generación de riqueza, siempre que se forme a los jóvenes y se creen empleos para que la población en edad productiva efectivamente trabaje y produzca. Pero este escenario favorable no es para siempre. En poco más de 30 años, el porcentaje de población adulta (mayor de 65 años) sobre el total será casi el doble, pasando del 10% actual al 19% 2050 (y al 25% en 2100). 
 
Imaginemos cuán diferente será la sociedad en el futuro con el doble de adultos mayores. De no mediar un cambio tecnológico profundo, subirían los gastos en jubilaciones y salud, y el crecimiento económico se estancaría como consecuencia de una menor cantidad de personas trabajando, un fenómeno que ya viene ocurriendo en países desarrollados. En el caso particular de la Argentina, el problema se complica: corremos el riesgo de volvernos viejos antes de volvernos ricos. 

Transformando el núcleo de la prosperidad económica y social de Argentina, sus ciudades

Ondina Rocca's picture
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Nueve de cada diez argentinos viven en pueblos y ciudades, haciendo de Argentina uno de los países más urbanizados del mundo. Es más, uno de cada dos argentinos, junto a dos tercios de las empresas argentinas, se ubican en las cinco regiones metropolitanas más grandes (Buenos Aires, Córdoba, Rosario, Mendoza y San Miguel de Tucumán). Como resultado, las ciudades juegan un papel muy importante en el camino hacia un desarrollo sostenible de la Argentina.
 

Readaptación: una política de vivienda que salva vidas

Luis Triveno's picture
 USAID/OFDA, Auriana Koutnik/Flickr
Construcción de viviendas resistentes a terremotos en Perú. Imagen: USAID/OFDA, Auriana Koutnik/Flickr

Cuando un huracán, terremoto u otro desastre natural golpea a un país pobre, muchas veces las familias se enfrentan a una doble tragedia: la pérdida de seres queridos y de su activo más preciado (y muchas veces el único): su hogar. Tras el terremoto de magnitud 7,0 que azotó Haití en 2010, y mató a más de 260.000 personas, el 70% de las pérdidas de activos estuvieron relacionadas con la vivienda. 
 
Ecuador debe desembolsar miles de millones de dólares en costos de reconstrucción tras el terremoto de 7,8 en abril, que mató a 900 e hirió a casi 28.000 personas. Si Perú sufriese un terremoto de magnitud 8,0, alrededor del 80% de las pérdidas económicas potenciales estarían relacionadas con la vivienda.
 
Y si bien la furia de la naturaleza no distingue entre áreas urbanas y rurales, la mayor parte de las pérdidas causadas por un desastre se concentra en las ciudades, y afecta de manera desproporcionada a los pobres. Esto representa un gran desafío para los países de ingreso bajo y medio.
 
En América Latina y el Caribe, 200 millones de personas -1/3 de la población- vive en asentamientos informales, donde la mayoría de las viviendas no cumple con las normas de construcción y los seguros de vivienda son inexistentes. No debería sorprender que los distritos informales (es decir, los barrios más pobres) de la región sufran la mayor parte de las muertes relacionadas con los desastres naturales.
 
A pesar de esto, las políticas de vivienda orientadas a los pobres suelen enfocarse en ayudar a construir nuevas unidades, en lugar de readaptar las viviendas existentes para hacerlas más seguras (a veces ignorando el hecho de que suelen ser las construcciones, y no los terremotos, lo que mata a las personas).

Una mejor manera de construir – promoviendo infraestructuras sostenibles

Robert Montgomery's picture
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A medida que los países se preparan para reunirse en la cumbre del G-20 en Turquía la próxima semana, las necesidades de crecimiento y de infraestructura a nivel mundial serán una de las principales preocupaciones de los tomadores de decisiones. Y con razón: la infraestructura – las carreteras, los puentes, los puertos, las plantas de energía, el suministro de agua - impulsan el crecimiento económico en muchos países, facilitando la manufactura, los servicios y el comercio. Pero no es sólo una cuestión de construir más. Para lograr un buen desarrollo en un planeta estresado por el cambio climático y la disminución de los recursos naturales, la infraestructura tiene que ser sostenible.

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