Syndicate content

St. Helena

De Río a Nueva York: el largo camino hacia un planeta más seguro

Gustavo Alberto Fonseca's picture



La ciencia del cambio climático es lo suficientemente robusta como para afirmar rotundamente que el planeta seguro y estable en el que la humanidad ha prosperado durante miles de años puede estar acercándose al final de un capítulo muy benigno en su historia. Un capítulo que llevó a una sola especie a alterar las tendencias biofísicas globales hasta el punto de inaugurar el Antropoceno -la era geológica del hombre.

Las soluciones que conocemos hasta el momento no han alcanzado la escala necesaria para frenar los trastornos climáticos: las concentraciones de gases de efecto invernadero atmosféricos siguen aumentando a un ritmo rápido, que nos acerca a peligrosos cambios climáticos causados por actividad humana.

Buenos Aires: Así volvió a su cauce el arroyo Maldonado

Maria Madrid's picture
Esta página en: English
The case of the Maldonado stream: The voice of a citizen

Imagínense una concurrida avenida metropolitana por la que transitan autos, omnibuses y trenes; donde hay un hospital, centros médicos, edificios, escuelas, tiendas y negocios,  y que cruza casi de punta a punta la ciudad de Buenos Aires, Argentina.

Ahora imagínense esa misma avenida convertida en un río 37 veces en un periodo de 27 años, como consecuencia de las inundaciones. Visualicen ahora una de esas inundaciones… personas evacuadas en lancha, automóviles flotando río abajo, peatones varados en un puente hasta que bajen las aguas. Suena irreal, ¿no? Para los residentes de Buenos Aires no lo es, pues esto es exactamente lo que solía pasar en la avenida Juan B. Justo, una de las principales arterias de la ciudad.

¿Qué se interpone en el camino de América Latina hasta llegar a convertirse en una superpotencia alimentaria?

John Nash's picture
Esta página en: English | Portuguese


Las Naciones Unidas calculan que a medida que la población alcanza los 9000 millones hacia 2050, se duplicará la demanda de alimentos a nivel mundial, y buena parte de ese crecimiento corresponderá a los países en desarrollo.
 
Si bien las desoladoras predicciones de Malthus y de una larga línea de neomalthusianos aún no se han materializado, de todas maneras uno debe preguntarse cómo hacer para alimentar todas esas bocas hambrientas.
 
¿Qué deberá pasar para asegurarse que las últimas crisis alimentarias no se conviertan en rasgos permanentes del mundo venidero? Si bien los países de América Latina y el Caribe son bastante heterogéneos en cuanto a su potencial productivo, en general están bien equipados para contribuir a solucionar este reto.