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Disasters

Siete años después del terremoto y a solo 100 días de Matthew: ¿Tiene Haití una mayor capacidad de resiliencia?

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Haití, el tercer país más afectado del mundo en términos de eventos climáticos, busca una forma más eficaz de gestionar los desastres naturales 

Haití es un país muy expuesto a las amenazas naturales. Al estar ubicado en la zona de paso dehuracanes del Atlántico norte, y sobre el límite donde chocan las placas tectónicas caribeña y norteamericana, los riesgos son constantes. Sin embargo, esto no significa que esos riesgos terminen en desastres.

Los granjeros, ingenieros, trabajadores de la salud y docentes que están ayudando a reconstruir Haití luego del huracán Matthew

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Visitamos la región más afectada para conocer cómo sus comunidades se recuperan tras la tormenta del 4 de octubre de 2016.

Dos meses después de que el huracán Matthew devastara las provincias meridionales de Haití, ya están en marcha los esfuerzos de reconstrucción. En algunas áreas se pueden observar paneles de metal corrugado brillando bajo el sol, que tapan los agujeros de los techos arrancados por el huracán el 4 de octubre de 2016.

Readaptación: una política de vivienda que salva vidas

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 USAID/OFDA, Auriana Koutnik/Flickr
Construcción de viviendas resistentes a terremotos en Perú. Imagen: USAID/OFDA, Auriana Koutnik/Flickr

Cuando un huracán, terremoto u otro desastre natural golpea a un país pobre, muchas veces las familias se enfrentan a una doble tragedia: la pérdida de seres queridos y de su activo más preciado (y muchas veces el único): su hogar. Tras el terremoto de magnitud 7,0 que azotó Haití en 2010, y mató a más de 260.000 personas, el 70% de las pérdidas de activos estuvieron relacionadas con la vivienda. 
 
Ecuador debe desembolsar miles de millones de dólares en costos de reconstrucción tras el terremoto de 7,8 en abril, que mató a 900 e hirió a casi 28.000 personas. Si Perú sufriese un terremoto de magnitud 8,0, alrededor del 80% de las pérdidas económicas potenciales estarían relacionadas con la vivienda.
 
Y si bien la furia de la naturaleza no distingue entre áreas urbanas y rurales, la mayor parte de las pérdidas causadas por un desastre se concentra en las ciudades, y afecta de manera desproporcionada a los pobres. Esto representa un gran desafío para los países de ingreso bajo y medio.
 
En América Latina y el Caribe, 200 millones de personas -1/3 de la población- vive en asentamientos informales, donde la mayoría de las viviendas no cumple con las normas de construcción y los seguros de vivienda son inexistentes. No debería sorprender que los distritos informales (es decir, los barrios más pobres) de la región sufran la mayor parte de las muertes relacionadas con los desastres naturales.
 
A pesar de esto, las políticas de vivienda orientadas a los pobres suelen enfocarse en ayudar a construir nuevas unidades, en lugar de readaptar las viviendas existentes para hacerlas más seguras (a veces ignorando el hecho de que suelen ser las construcciones, y no los terremotos, lo que mata a las personas).

Ecuador: Recuperando la esperanza

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 Paul Salazar / World Bank
El parque de La Merced, en la Bahía de Caraquez, en Ecuador, fue convertido en un refugio temporal para decenas de familias que perdieron sus hogares. Foto: Paul Salazar / World Bank

Desde el momento en que ocurrió el terremoto, estuve ansiosa por ir a las zonas de la costa más afectadas.  Posiblemente debido a mi pasado como trabajadora de una organización de socorro, donde las emergencias eran un inmediato llamado a la acción para ayudar a aquellos que estaban, y están, padeciendo tantas pérdidas – pérdida de familiares y amigos, de hogares, de medios de vida, de la sensación de paz y seguridad.  Pero también debido al sentimiento de inseguridad que surge de dichas pérdidas – que nos obliga a mirar más allá de la tragedia en busca de esperanza.  Pero al mismo tiempo manejando los riesgos para mis colegas y para mí misma de posibles réplicas fuertes, que podrían convertirnos en víctimas del desastre. 

Para enfrentar desastres, Honduras aprende de Colombia

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Cuando uno camina por las calles de Tegucigalpa es fácil encontrar referencias en la memoria reciente de las personas sobre los impactos de un desastre de grandes dimensiones. El huracán Mitch. “¿Ve esa calle de allí? Durante el huracán el agua llegó hasta este punto”, comentan a menudo en el centro de la capital. La escena se repite en muchas ciudades del país, donde el huracán derrumbó puentes y barrios enteros.



Voces de Haití

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Cinco años después de un devastador terremoto, que azotó la capital de Haití y los pueblos cercanos el 12 de enero de 2010, causando la muerte de 230 000 personas, el país continúa el proceso de reconstrucción y el pueblo haitiano muestra signos de resiliencia a pesar de la incertidumbre política actual. Casi todos tienen una historia que contar.
 

Agua potable contra las enfermedades en Haití

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El Vicepresidente del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, Jorge Familiar, visitó la localidad de Simon, en el sur de Haití, para ver de cerca un proyecto que lleva agua potable a las casas de cientos de familias campesinas. 

Gracias a este proyecto, más de 50.000 campesinos haitianos tienen agua en sus casas y pueden dedicar el tiempo que antes invertían en buscar agua (hasta 10 horas a la semana) a otras tarea.
Agua potable contra las enfermedades en Haití

Lecciones que aprendí construyendo viviendas compartidas en Puerto Prí­ncipe

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Delmas 32 es una maraña de estrechos callejones, caracterizada por viviendas descuidadas y estructuras precarias. Lenta pero inexorablemente, esta comunidad ha estado tratando de abrirse camino tras el terremoto de 2010; pilas de arena, escombros, ladrillos y barras de acero apuntando al cielo son un recordatorio constante del trabajo pendiente.