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Educación

El futuro de las ocupaciones y las habilidades: ¿Un escenario brillante o sombrío para los trabajadores de baja calificación?

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Existe un creciente temor a que la automatización y otros avances tecnológicos lleven a la pérdida de empleo de trabajadores de baja calificación en países en desarrollo y al aumento de la desigualdad. Cada nueva ola de cambio tecnológico se ha enfrentado con predicciones sombrías. Los más críticos argumentan que el cambio tecnológico actual se produce a un ritmo sin precedentes y tendrá impactos más dramáticos en el futuro del trabajo ya que las nuevas tecnologías (incluyendo robots e inteligencia artificial) están reemplazando trabajadores más educados y tareas cognitivas y analíticas en mayor medida. Al mismo tiempo, muchos economistas sostienen que la adopción de nuevas tecnologías aumentará significativamente la productividad de las empresas e incrementará el empleo, al menos en el mediano plazo y bajo ciertas condiciones de política. El impacto de la adopción de tecnología sobre el nivel de empleo y sobre las habilidades requeridas para desempeñar cada ocupación es, en definitiva, una pregunta empírica.

Con Colombia, desde nuestra trinchera para el desarrollo

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En los últimos años, Colombia ha logrado importantes avances en su desarrollo y se ha colocado como una de las economías latinoamericanas que, gracias a un sólido manejo macroeconómico, ha podido crecer y sortear los embates económicos internacionales. También ha generado empleo, lo que ha contribuido a que 6,7 millones de personas salieran de la pobreza, a que más gente pertenezca a la clase media y al fomento de la prosperidad compartida.

Si bien el entorno económico a nivel mundial es complejo, lo cierto es que la posibilidad de que tras 50 años de conflicto Colombia alcance un acuerdo de paz, generará oportunidades que no solo le permitirán mantener los avances que ha conseguido en su desarrollo —y que lo acercan cada vez más al nivel de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE)--, sino también consolidarlo.

Es el momento de Colombia

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(istock/Daniel Ernst)

En 2016 Colombia puede hacer historia. Y cómo no, si después de más de  tres años de negociaciones está muy cerca de alcanzar un “Acuerdo para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera”, con lo que pondrá fin a un enfrentamiento armado y social interno de más de 50 años, el más largo en América Latina.

#SoyEmprendedor: Jóvenes discuten sobre innovación y creación de empleo de tú a tú con líderes mundiales

Luis Viguria's picture
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Young entrepreneurs from Latin America

Miles de jóvenes emprendedores de 43 países de todo el mundo participaron en una serie de diálogos online y presenciales como parte de las actividades de Rumbo a Lima. Y la inclusión de los jóvenes en un proceso tan importante fue posible gracias al Grupo del Banco Mundial y el Young Americas Business Trust (YABT).

¿Alguna vez dijiste #SoyEmprendedor? ¡Comparte tu historia!

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El viaje en barco desde Port Elizabeth a Kingstown, en el país caribeño de San Vicente y las Granadinas, es un trayecto de una hora que los lugareños hacen varias veces al día. Durante uno de estos viajes cotidianos, el barco de Kamara Jerónimo, un joven pescador sanvicentino, se quedó sin gasolina aproximadamente a seis millas de la ciudad de Bequia,  lo que se conoce localmente como el "Canal de Bequia". Mientras esperaba ayuda, bajo el sol inclemente y en medio de fuertes ráfagas de viento, nació la idea de desarrollar un barco movido por energía solar y eólica. Poco después, la idea se convirtió en prototipo; el barco movido por tecnología "verde" estaba en el agua, y su joven creador –de apenas 20 años-  se convirtió en ganador de concursos internacionales de innovación y en un modelo a seguir para otros jóvenes del Caribe.

En México, Daniel Gómez, un joven ingeniero, dirige una compañía multimillonaria de bio-diesel, originalmente concebida como un proyecto de investigación para su clase de química en la escuela secundaria. Gómez y sus socios - Guillermo Colunga, Antonio López, y Mauricio Pareja - fundaron SOLBEN (Soluciones en Bioenergía) poco después de cumplir 20 años.

Aunque Daniel y Kamara tienen diferentes niveles educativos, comparten una habilidad importante: la capacidad de identificar un problema, desarrollar una solución innovadora, y llevarla al mercado. En otras palabras, ser un empresario, una opción de ser económicamente activo que parece estar funcionando. Y no solo para unos pocos.

Los jóvenes de 15 a 29 años representan más de un cuarto de la población total del mundo. En promedio, tienen niveles de educación superior, se casan y comienzan familias más tarde que las generaciones de sus padres. Además, son conocidos por tener –más que nunca- acceso a, y conocimiento de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC).

Salvar la brecha

Juliana Guaqueta Ospina's picture

Uniminuto

Uno de cada cuatro jóvenes en América Latina no estudia ni trabaja, mientras que 55% de las empresas en la región reportan enfrentar dificultades para contratar fuerza de trabajo calificada. Salvar esta brecha es uno de los principales retos que enfrenta la región. América Latina necesita jóvenes calificados para estimular nuevos sectores económicos e impulsar la productividad, si la región quiere librarse de la desaceleración económica mundial y aprovechar las oportunidades que ofrece la globalización.
 
Durante la primera década de este siglo, América Latina experimentó un fuerte crecimiento económico basado en el comercio, el elevado precio de los productos básicos y un aumento en el consumo interno. Este crecimiento creó nuevas oportunidades de empleo en los sectores manufactureros, de servicios y otros, lo que impulsó a millones a integrarse a la fuerza de trabajo. Sin embargo, muchos de los empleos más atractivos y calificados permanecieron vacantes en parte porque las universidades latinoamericanas no lograron mantenerse a la par de la demanda.

Así trabajamos para cerrar la brecha entre ricos y pobres en Centroamérica

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Reina vive con sus tres hijos y su hermano en una de las decenas de colinas de Tegucigalpa. En su casa el agua llega solo algunos días y hay escasez de muebles. El trabajo esporádico que tiene en escuelas de la capital no le deja mucho dinero después de comprar la comida para sus hijos. Desde su casa se ven algunos de los principales centros comerciales de la ciudad. En ellos abundan restaurantes y tiendas de moda, a los que Reina no puede ir. Son para otra clase social.
 
Desafortunadamente, esta imagen no es una excepción en Honduras, el país que -según los datos armonizados del Banco Mundial- tiene los niveles de desigualdad económica más altos de Latinoamérica.
 
Tampoco es una rareza en Centroamérica, donde la desigualdad, además de ser elevada, es altamente persistente. De hecho, a diferencia de América Latina, que empezó la primera década del siglo con niveles más altos de desigualdad y la terminó con niveles más bajos, en Centroamérica se mantuvo constante. O lo que es lo mismo, el cambio neto en el coeficiente de Gini (un concepto estadístico usado para medir la desigualdad económica) fue casi cero.
 

Seguridad, educación y combate a la corrupción, las prioridades de los salvadoreños

Fabrizio Zarcone's picture

¿Qué sucedería si saliéramos a la calle y les preguntáramos a los salvadoreños cuáles creen que son las prioridades de su país? ¡En el Banco Mundial hicimos la prueba! Nos fuimos al Parque Central y a algunas de las universidades de San Salvador, así como a otros municipios fuera de la capital y hablamos con la gente.

No lo hicimos de forma tradicional, con encuestas o entrevistas, sino con dos herramientas algo nuevas para el Banco Mundial: una pizarra y un marcador. Escribimos la frase “El Salvador Necesita…” y nos fuimos a buscar quien quisiera completarla.
También fuimos a las escuelas a hablar con una audiencia nueva para nosotros: los niños. Les pedimos que dibujaran cómo querían que fuera El Salvador en el futuro. Las respuestas revelan un mundo de esperanzas en un contexto no siempre fácil.

#SVnecesita apoyo al comercio

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