Syndicate content

Género

Un camino une el presente y el pasado de las mujeres indígenas en Argentina

Verónica Raffo's picture
También disponible en Inglés



Si se pregunta qué puede impulsar la igualdad de género en comunidades rurales e indígenas de América Latina, de entre las cientos de repuestas, una ruta definitivamente no sería la primera opción.

Piense otra vez.

¿Cómo ayudamos a la comunidad a prevenir y responder a la violencia de género en Honduras y Guatemala?

Jennifer McCleary-Sills's picture
Esta página en: English


“A pesar del trabajo que hacemos, los casos de violencia doméstica y contra las mujeres siguen en aumento”, compartió con tono de frustración uno de los participantes del proyecto en un taller de Municipios Más Seguros, iniciativa del Gobierno de Honduras para prevenir la violencia en el país. “Algo debe estar fallando en la atención y remisión de casos de violencia doméstica que ofrecemos en la Oficina Municipal de la Mujer”, agregó. 

Como facilitadoras de la discusión en el taller sobre el tema respondimos que, por el contrario, el incremento en el número de denuncias es un signo positivo de confianza en las instituciones locales y es producto de su buen trabajo. El reto –comentamos- está en abordar también las causas de la violencia para prevenirla y mejorar los servicios y los sistemas de respuesta.

En América Latina, los cascos y las herramientas ya no son sólo para hombres

Maria Margarita Nunez's picture
Esta página en: English
En el Perú, el 27% de los trabajadores las empresas de mantenimiento de caminos rurales son mujeres
En el Perú, el 27% de los trabajadores las empresas
de mantenimiento de caminos rurales son mujeres.


Cuando maneje por las áreas rurales de Puno en Perú, de Caaguazú en Paraguay o de Granada en Nicaragua, no se sorprenda de ver a mujeres limpiando los caminos de piedras, o usando picos y palas junto a los hombres. De hecho, en los últimos 15 años, el número de mujeres que se han unido a las organizaciones encargadas del mantenimiento rutinario de los caminos en Latinoamérica se ha incrementado de manera significativa y, con esto, sus condiciones de vida han mejorado notablemente.

Viajar más no significa llegar más lejos, por lo menos para las mujeres en Buenos Aires

Shomik Mehndiratta's picture


Recientemente participamos en la realización de una encuesta de movilidad urbana en el Área Metropolitana de Buenos Aires para explorar las diferencias en el viajar diario de los hombres y las mujeres. Lo que hayamos fue fascinante y creemos que echa luces sobre cómo los desplazamientos de la mujer pueden convertirse en enemigos de sus oportunidades de empleo.

¡Despacio! Hombres y mujeres trabajando

Maria Victoria Ojea's picture
Hace unos meses visité una ruta en el departamento de Caaguazú, en Paraguay. Al llegar, toda mi atención fue a parar a un gran letrero que decía: “Despacio, hombres y mujeres trabajando”.

Detrás del cartel pude divisar a un grupo de trabajadores, y entre ellos había dos mujeres jóvenes que abrían canaletas y empujaban carretas con tierra a la par de sus compañeros. Inmediatamente me pregunté si aún hoy, en los tiempos que corren, no es un poco anticuado sorprendernos de mujeres que realizan trabajos “de hombre”.

Tal vez sea un prejuicio, pero yo no dejé de asombrarme cuando conocí a Liz Rosales de tan solo 21 años quien vestía ropa pesada de pies a cabeza con casi 45ºC de temperatura, y me preguntó si no era yo la que tenía calor.

Liz es una joven diminuta que, a pesar de su corta edad, tenía claro que este trabajo le permitiría ahorrar dinero para cumplir su sueño de estudiar enfermería y poder darle un futuro mejor a su hijo de un año y medio.
 
¡Despacio! Hombres y mujeres trabajando

Derribar barreras de género: Testimonio de una conductora de bus colombiana

Isabelle Schaefer's picture
Esta página en: English
Cuando conocí a Juliette Cadavid, de inmediato me impresionó su energía y su sonrisa. Estaba en Pereira, en la zona cafetera de Colombia, haciendo un reportaje sobre el sistema de transporte masivo de la ciudad, Megabús, apoyado por un proyecto del Banco Mundial.

Pero cuando Juliette me contó su historia acerca de que era la única mujer que conducía un bus articulado del sistema Megabús, de cómo comenzó su carrera en el mundo del transporte público y continuó su camino con mucha fe y trabajo hasta llegar a un sistema de transporte urbano, me dije que era una historia que quería compartir.

Con sus ganas de lograr sus objetivos, me recordó el documental Girl Rising, y cómo las mujeres se enfrentan a desafíos en un mundo de hombres, pero con la esperanza de que los pueden superar.

Cómo lo muestran informes del Banco Mundial, las mujeres han sido clave para la reducción de la pobreza en América Latina: más de 70 millones de ellas se han unido a la fuerza laboral en los últimos 20 años, y sus ingresos, por sí solos, han reducido la pobreza extrema en un 30%. Pero todavía hay muchas barreras y desigualdades en cuanto al tipo de trabajo y al salario.

Juliette es una de estas mujeres que han podido superar desafíos y estereotipos, y ha logrado alcanzar su sueño.

Escucha su historia:
 
 
Derribar barreras de género en Colombia

 

¿Es más cara la producción orgánica? Falacia o realidad

Mary L. González's picture
Esta página en: English
Mi trabajo en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN) en Nicaragua con organizaciones de pequeños productores cacaoteros  me enseñó que es una falacia que la producción orgánica es más cara, que es más complicada de aprender y que no es sostenible.

Colombia: La taza de café que cambió la vida de todo un pueblo

Willem Janssen's picture

Also available in English

El viernes se celebró el Día Internacional de la Mujer, pero antes que añadir centímetros celebratorios generales en el ciberespacio, quisiera contarles un caso específico que realmente merece la pena celebrar.

Si están leyendo este blog mientras beben un café o después de la merienda esta historia os toca de cerca.

Un laboratorio de paz en un pequeño pueblo de Colombia

Isabelle Schaefer's picture

Also available in English

Los Montes de María, entre los departamentos de Sucre y Bolívar en el norte de Colombia, ha sido escenario de la violencia armada durante mucho tiempo. En esta región, cada vecino es alguien de quien hay que desconfiar, la pobreza es abundante y las oportunidades son muy pocas.

En 2004, el programa Paz y Desarrollo del gobierno colombiano, co-financiado por el Banco Mundial, empezó a apoyar iniciativas de la sociedad civil para fomentar el desarrollo de las comunidades locales y construir la paz.

Aplicaciones contra la violencia doméstica: respuestas del siglo XXI a un viejo problema

Hasan Tuluy's picture

Also available in English

Hay una estadística que me dejó perplejo y mortificado a la vez: la principal fuente de daño físico para la mujer no son los accidentes de tráfico, ni el crimen, ni algunas de las más graves enfermedades.

Es la violencia doméstica. Una de cada cuatro mujeres será víctima de este tipo de violencia en el curso de sus vidas. Es decir, la cuarta parte de la población femenina, una cifra abrumadora que nos dice que no se trata de mujeres anónimas, sino de conocidas, compañeras de trabajo, vecinas, gente con la que nos topamos en el metro cada día.

Pages