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Leyendo sobre los proyectos financiados y dirigidos por el Banco Mundial en Honduras en este Blog, observo que son precisamente estos logros, los que los Gobiernos pasados se acreditan a si mismos cuando en realidad han sido proyectos ejecutados con asesorías y recursos económicos en formas de créditos otorgados por el Banco Mundial.
Es muy interesante conocer estos datos que ponen en evidencia el nivel de manipulación y demagogia política hacia la población. El endeudamiento se incrementa pero la pobreza y el subdesarrollo no se reducen. Pero esto ya es cuento viejo en Latinoamérica.

La eficiencia y efectividad de estos proyectos y de proyectos futuros (porque desgraciadamente este Gobierno de turno sigue endeudando al País) se podrían aumentar exponencialmente si se incluyen como parte del acuerdo de financiamientos, un estricto control y supervisión en el uso correcto y adecuado de los recursos.
Como ya es bien sabido, la corrupción, el clientelismo político y la impunidad están a la orden del día en el País más violento de Centroamérica.
Por esta razones, la exigencia de un sistema de monitoreo y transparencia, independiente del Gobierno Hondureño, para supervisar de forma continua y estricta el uso y control de los recursos, incrementaría el éxito de estos proyectos.
Exigir 100% transparencia para destapar y eliminar los abusos desde su raíz es no solamente tarea de la población que sufre las consecuencias de este sistema disfuncional, sino también de quien otorga los créditos.

En Resumen:
Honduras sigue y seguirá dependiendo de los créditos y financiamientos del Banco Mundial mientras este les siga prestando dinero al gobierno sin exigirles transparencia absoluta en el uso de los recursos. Mientras que la reducción de la deuda se vuelve cada vez más lejana.
Cuando se trata de estos asuntos monetarios, la confianza es buena, pero el control es mejor.
En el caso de Honduras el control al 100% es absolutamente necesario para ayudar a reducir la corrupción y la impunidad que ha llegado al igual que la pobreza y el desempleo a un nivel de enfermedades endémicas en este País.