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urban development

El rumbo de Bolivia hacia la resiliencia urbana

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A house after a flood in Bolivia. World Bank.

Imagine que vive en una ciudad que se inunda constantemente, e incluso durante semanas en algunas ocasiones, después de lluvias extremas.

Imagine que vive en esa ciudad inundada, donde usted y miles de sus vecinos deben encontrar un lugar donde quedarse hasta que el agua retroceda, y finalmente puede regresar a su hogar con el temor de encontrarlo destruido.

Así es la ciudad de Trinidad, ubicada en las tierras bajas amazónicas de Bolivia, y que sufre con frecuencia los embates de fuertes y prolongadas precipitaciones que provocan el desborde de ríos, lagunas y lagos, afectando a miles de familias.

En Bolivia, el 43% de la población vive en áreas de alto riesgo de inundación. Trinidad y otras ciudades ubicadas en tierras bajas experimentan inundaciones, mientras que, en La Paz, los frecuentes deslizamientos de tierra causan muertes y daños a viviendas e infraestructuras.

Cambio climático en las ciudades: promoviendo acciones alineadas a nivel nacional

Min Jung Kwon's picture
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La población urbana crece rápidamente y las decisiones que toman los gobiernos locales en el día de hoy respecto a la gestión de sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) tendrán un impacto directo en el bienestar sanitario y económico a largo plazo de sus ciudades. Las acciones contra el cambio climático a nivel local son cruciales. Sin embargo, la mayoría de las ciudades en países de ingreso bajo y medio aún deben incorporar estrategias de bajo carbono a sus procesos de planeamiento.

Construir viviendas más asequibles y resilientes en América Latina y el Caribe

Julian Palma's picture

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Entre 2010 y 2017, Chile sufrió el impacto de 10 catástrofes naturales. Dichos desastres afectaron más de 340,580 viviendas y la reconstrucción costó USD 3.600 millones, según el Ministerio de Vivienda y Urbanismo de Chile. De acuerdo con las evaluaciones de daños y pérdidas ocasionadas por los desastres, el sector vivienda es uno de los más afectados a causa de eventos climáticos y de otros tipos, principalmente inundaciones, terremotos, deslizamientos e incendios forestales. En el periodo comprendido entre 1990 y 2011, las pérdidas mínimas asociadas con el sector vivienda en 16 países de América Latina y el Caribe alcanzaron unos USD 53 mil millones.
 
En la región de América Latina y el Caribe, una cuarta parte de la población vive en barrios pobres, asentamientos informales que se caracterizan por la prevalencia de viviendas de baja calidad. Las familias que residen en estos asentamientos informales corren mayor riesgo de sufrir los impactos de desastres naturales. Los programas gubernamentales destinados a proveer vivienda nueva no siempre alcanzan a las poblaciones en los quintiles más bajos. Sin acceso a alternativas de vivienda asequible, los hogares no tienen otra opción más que construir progresivamente sin asesoramiento técnico y frecuentemente  en zonas propensas a los desastres naturales.