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Mayo 2018

Hacia una cultura de la prevención: ¡La reducción del riesgo ante desastres comienza en casa!

Jorge Luis Alva-Luperdi's picture
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El 31 de mayo es una fecha grabada en la memoria colectiva del Perú. Hoy hace 48 años, este apacible país sudamericano procedía con normalidad... cuando el reloj dio las 3:23 p. m. La vida cambió en un abrir y cerrar de ojos, luego de que un terremoto de magnitud 8.0 azotara las regiones de Ancash y La Libertad. Fue una catástrofe inimaginable. 

El pueblo de Yungay, en Ancash, fue prácticamente arrasado en apenas 45 segundos, el terremoto destruyó hogares, escuelas e infraestructura pública en los 83.000 km2 circundantes al pueblo. El efecto del terremoto desestabilizó los glaciares del Huascarán, ubicados a 15 km de Yungay, desprendiendo millones de metros cúbicos de roca, hielo y nieve que se precipitaron hacia Yungay a 200 km/h. En minutos, el pueblo fue sepultado, junto a casi 25.000 de sus residentes, muchos de los cuales se habían refugiado en la iglesia a orar luego del sismo.

 El “Gran Terremoto Peruano” de 1970 es un hito en la historia moderna de los desastres naturales a nivel global. El saldo fue de alrededor de 74.000 personas muertas; unas 25.600 fueron declaradas desaparecidas; 43.000 heridas y un millón quedaron sin hogar, incluidos miles de niños. Apenas 350 sobrevivieron en Yungay; habían escalado hasta el cementerio elevado del pueblo, un caso curioso donde los vivos buscaron refugio entre los muertos. En otro lugar, un payaso de circo salvó las vidas de 300 niños llevándolos a un estadio local.

Los efectos de Colombia Mayor en la salud. Buenas noticias (más o menos) para las pensiones sociales

Carlos Rodríguez Castelán's picture
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América Latina envejece rápidamente. Mientras que tomó casi un siglo para que en la mayoría de los países de alto ingreso la población de 60 años o más se duplicara, la mayor parte de los países latinoamericanos experimentará este proceso en menos de 20 años, por tanto, “están envejeciendo antes de enriquecerse”. Estos países tendrán una alta proporción de personas mayores (una cuarta parte para el año 2050) antes de consolidarse como países de alto ingreso y que probablemente no tendrá programas de pensiones integrales.