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¿Cuánto cuestan los servicios públicos en Brasil?

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Alunos de robótica em uma escola pública de Pernambuco

¿Cuánto cuesta un estudiante en secundaria? ¿Y un tratamiento médico en un hospital público? ¿Cuesta lo mismo en todos los hospitales públicos?

No se preocupe por no saber las respuestas. Conocer y administrar el costo de cada servicio público representa un reto, incluso para los gobiernos. Más aún, el reto consiste en cómo prestar estos servicios con más eficiencia, es decir, entregar el servicio público con un nivel de calidad aceptable con el menor costo posible.

Hoy esto es fundamental para los gobiernos de los municipios y las gobernaciones brasileñas. Los impuestos sumados pagados por los brasileños representan el 36% del Producto Bruto Interno (PBI). Mejorar esos servicios simplemente aumentando el gasto público no es tarea fácil.

El Banco Mundial desarrolla aquí una investigación sobre las metodologías y prácticas para calcular el costo de los servicios públicos. Ese nombre técnico es, justamente, el que define las respuestas para las preguntas que encabezan este texto.

Muchos países en desarrollo, entre ellos Brasil, están conscientes de la importancia de generar, mantener y utilizar información sobre los costos para poder hacer más con menos. No obstante, hasta el momento, no se documentan las prácticas y las técnicas utilizadas por los países desarrollados para calcular los costos de los servicios públicos.

La investigación del Banco Mundial trata de rellenar este hueco al documentar estas prácticas y buscar hacerlas accesibles a los equipos de los gobiernos municipales, estatales y federal. El estudio se terminará en octubre, pero ya es posible anticipar algunas de sus conclusiones:
  • Aún en los países mejor equipados, la práctica de costeo de programas y de servicios públicos todavía es un campo en desarrollo;
  • El cálculo de los costos es indispensable para la creación de nuevos programas o la expansión de programas existentes;
  • La responsabilidad del cálculo de los costos de los programas pertenece a cada institución sectorial. Por ejemplo, un programa de educación tendrá su costo calculado por el ministerio o secretaría que esté encargada de ese tema. Sin embargo, las instituciones centrales del gobierno pueden, a su antojo y necesidad, solicitar informaciones de costos para aprobar nuevos programas o incluso sugerir y estandarizar metodologías de costeo.
Cada vez más los gobiernos buscan el Banco con el objetivo de que este los ayude a prestar mejores servicios públicos. A partir de ahora dispondrán de un referencial para calcular el costo de esos servicios. Así ganan los gobiernos y la población brasileña, que gozará de mejores servicios y estarán seguros de que el Estado trata de hacerlo lo más eficientemente posible. 

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