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Avanzar hacia la igualdad de género: un nuevo índice analiza las reformas legales para apoyar la inclusión económica de las mujeres

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¿Cree que el mundo se está volviendo más igualitario para las mujeres en el ámbito laboral? El informe Mujer, empresas y derecho 2019: Una década de reformas (i) publicado recientemente nos aporta nueva información al respecto. Si bien para lograr la igualdad de género se necesitan diversos esfuerzos a lo largo del tiempo, el estudio se centra en las leyes como un primer paso importante para proporcionar una medida objetiva de la manera en que las regulaciones específicas afectan los incentivos de las mujeres para participar en actividades económicas.

¿Qué mide el índice presentado en el informe Mujer, empresas y derecho?

En el estudio (PDF, en inglés) se introduce un nuevo índice organizado en función de ocho indicadores que cubren diferentes etapas de la vida laboral de una mujer y que tienen implicaciones importantes en su situación económica: desplazarse, iniciar un trabajo, recibir remuneración, contraer matrimonio, tener hijos, dirigir un negocio, gestionar activos y recibir una jubilación.

Ocho indicadores que miden la manera en que las leyes afectan a las mujeres durante su vida laboral

Por ejemplo, si una mujer no puede salir de su casa sin permiso, ¿puede en la práctica buscar un trabajo o ir a una entrevista? Si es contratada, ¿tendrá que renunciar al casarse o tener hijos? ¿Tendrá que cambiarse a un empleo de menor salario porque debe equilibrar su vida laboral con el cuidado de su familia?

¿Y qué pasa si la ley no le permite gestionar sus propios activos, afectando su capacidad para iniciar un negocio? Al final de su carrera, ¿deberá jubilarse antes que un hombre, teniendo un retiro más prolongado, pero una pensión más pequeña para vivir porque trabajó menos años con remuneraciones más bajas?

Como puede ver, estos indicadores están estrechamente asociados con los resultados (PDF, en inglés) en términos de empoderamiento económico de las mujeres, en particular su participación en la fuerza laboral. En el estudio se concluyó que las economías que llevaron a cabo reformas registraron mayores aumentos en la cantidad de mujeres que trabajan y que estas reciben mejores salarios.

El panorama mundial: ¿qué muestra el índice?

El índice muestra que la mayor parte del mundo avanzó en materia de igualdad de género en la última década. Hace 10 años, el promedio mundial era de 70,06. Desde entonces, 131 economías han introducido 274 reformas a las leyes y regulaciones para contribuir a la igualdad de género. Esto llevó a un aumento de 4,65 puntos en el promedio mundial, que hoy es de 74,71. Se trata de un logro importante, pero también significa que a las mujeres se les reconocen apenas tres cuartas partes de los derechos legales de los que gozan los hombres en las áreas medidas.

Tendencias regionales: ¿quiénes mejoraron y cómo lo hicieron?

En la última década, todas las regiones del mundo mejoraron en promedio en términos de la igualdad de género, y seis países —Bélgica, Dinamarca, Francia, Letonia, Luxemburgo y Suecia— tienen ahora la calificación perfecta de 100 puntos, lo que significa que reconocen a mujeres y hombres los mismos derechos legales en las áreas examinadas. Hace una década, ninguna economía podía atribuirse ese logro.

Pero estas mejoras no fueron similares en todas las regiones. Asia meridional registró el mayor aumento en el puntaje regional promedio, seguida por Asia oriental y el Pacífico, y África al sur del Sahara. Oriente Medio y Norte de África registró los menores avances en materia de igualdad de género en los últimos 10 años. Además, esta región forma parte de la zona del mundo donde las leyes son más inequitativas para las mujeres. En consecuencia, la brecha entre la región de Oriente Medio y Norte de África y el resto del mundo aumentó, a pesar de algunas mejoras absolutas.

Cada región tuvo un patrón de reformas diferente. En África al sur del Sahara, la mayoría de las reformas se registraron en las categorías relacionadas con el inicio de una actividad laboral y el matrimonio. En cada uno de estos indicadores, las áreas de mejoras más importantes fueron las relacionadas con las leyes sobre violencia de género. Por ejemplo, cinco economías promulgaron leyes sobre acoso sexual en el trabajo y violencia doméstica.

En Asia oriental y el Pacífico y en Asia meridional, las reformas también se centraron en las leyes sobre violencia de género. En la primera región, nueve economías introdujeron modificaciones en la categoría relativa al matrimonio promulgando leyes sobre violencia doméstica, y en la segunda, seis economías introdujeron reformas en la categoría relativa al inicio de una actividad laboral promulgando leyes sobre acoso sexual en el trabajo.

En Europa y Asia central, las economías llevaron a cabo reformas, mayoritariamente en la categoría referida a la jubilación. De las 11 economías de la región que efectuaron cambios en dicha categoría, nueve economías están equiparando las edades a las que los hombres y las mujeres pueden jubilarse con plenos beneficios.

Las economías de ingreso alto de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y las economías de América Latina y el Caribe introdujeron la mayor cantidad de reformas en la categoría relativa a los hijos. En las economías de ingreso alto de la OCDE, las reformas se centraron en establecer la licencia por paternidad y la licencia por paternidad remunerada, en tanto que en América Latina y el Caribe, las reformas se dirigieron más a extender la licencia por maternidad.

En Oriente Medio y Norte de África, las reformas más importantes se introdujeron en la categoría relativa al matrimonio, y cuatro economías establecieron leyes contra la violencia doméstica.

¿Dónde se registran las disparidades? Oportunidades de reforma para lograr la igualdad de género ante la ley

Como puede ver, si bien se han logrado avances, en muchas partes del mundo las mujeres aún enfrentan leyes y regulaciones discriminatorias en todas las etapas de su vida laboral. El gráfico anterior resalta las áreas en que se necesitan reformas legales hoy, especialmente en relación con los hijos, las remuneraciones y las jubilaciones. En la última década, 56 países —que representan a todas las regiones y niveles de ingreso del mundo— no promulgaron ningún tipo de reforma para mejorar la igualdad de oportunidades de las mujeres.

Esperamos que este nuevo índice sirva para orientar la toma de decisiones en materia de reformas de políticas e inversión privada, así como para apoyar las investigaciones sobre instituciones y regulaciones, para que las mujeres puedan tomar buenas decisiones económicas para sí mismas y sus familias.

¿Se ha enfrentado a barreras legales que le impiden tomar buenas decisiones económicas? Cuéntenos sus experiencias, y también cómo cree usted que durante los próximos 10 años se pueden lograr mayores avances hacia la igualdad de género ante la ley.

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