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¿Pueden nuestros padres recopilar datos confiables y actualizados sobre precios?

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Durante los últimos años, ha aumentado de manera constante el interés en los datos de alta frecuencia sobre precios. Importantes acontecimientos económicos recientes –como la crisis de los alimentos y el aumento del precio de la energía– han incrementado la necesidad de contar con datos actualizados de alta frecuencia y de libre acceso para todos los usuarios. Los métodos estándar de encuestas  están rezagados respecto del cumplimiento de esta demanda, debido al alto costo de la recopilación de datos subnacionales detallados, la demora en la publicación de los resultados y las limitaciones a la publicación de tales datos. Por ejemplo, aunque los índices nacionales de precios al consumidor (IPC) se publican una vez al mes en la mayoría de los países, las oficinas nacionales de estadística no dan a conocer los datos subyacentes.

 
Crowd sourced price data
* Este mapa fue elaborado por personal del Banco Mundial. Las fronteras, los colores, las denominaciones y demás datos incluidos en este mapa no suponen juicio alguno por parte del Banco Mundial acerca de la situación jurídica de ningún territorio, ni la aprobación o la aceptación de tales fronteras.
 

Esto nos llevó a la búsqueda de formas alternativas de recopilación y presentación de datos sobre  precios. Nos dimos cuenta de un hecho importante: ¡nuestros padres, vecinos, amigos y el resto de las personas pueden recoger datos sobre precios! Sin embargo, ¿serán confiables y actualizados? Nos propusimos examinar la viabilidad de este enfoque.

Nuestro innovador estudio piloto de recolección de datos sobre precios facilitados por múltiples fuentes a través de teléfonos móviles ha combinado la necesidad de datos de alta frecuencia, la evolución reciente en el sector de las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC), y el poder de las multitudes. A diferencia del IPC, para el cual recopiladores profesionales obtienen los datos, nuestro método consiste en el empleo de recopiladores de precios “no profesionales” que usan sus celulares para conseguir los precios de artículos alimenticios en ocho países: Brasil, Bangladesh, India, Indonesia, Kenya, Nigeria, Pakistán y Filipinas. Unas 7.000 personas averiguaron los precios de 30 productos básicos -como arroz, carne, hortalizas y azúcar- en unos 2.500 supermercados de 270 lugares.

Una empresa privada -JANA (www.jana.com)- (i) ayudó a realizar el estudio, contratar a recopiladores de precios no profesionales y recopilar los datos. Estos fueron verificados y validados, y los que proporcionaron información sobre precios fueron recompensados con créditos telefónicos a través de los sistemas de facturación back-end (facturación directa) de los operadores móviles que participaron en la iniciativa.
 
¿Qué aprendimos? Los resultados de la prueba confirman que las multitudes pueden recolectar precios confiables y actualizados, pero es necesario ofrecer incentivos e implementar procesos adecuados de verificación y validación. Los datos obtenidos son comparables en el espacio y en el tiempo, y la puntualidad es muy buena: el desfase es de solo un mes. Y, sobre todo, los datos resultantes están disponibles para todos los usuarios.

Hemos estado analizando la información durante un par de semanas y preparamos un tablero interactivo para ayudarte a explorar el conjunto de datos por tu cuenta. O, si  prefieres, puedes descargar todo el conjunto en data.worldbank.org/data-catalog/crowd-sourced-price-collection (i) y usar tus propias herramientas. Infórmanos qué encuentras, y si consideras útil que ampliemos este piloto.