La extensión del alcance del derecho humano al agua y al saneamiento para incluir a los pueblos indígenas representa en muchos países de América Latina y el Caribe el paso final hacia la cobertura universal de dichos servicios.
En el contexto del Séptimo Foro de la Red de Abastecimiento de Agua en Zonas Rurales (i) que se llevó a cabo en Abiyán, Côte d'Ivoire, debemos recordar qué significa el término "inclusión" en el sector de abastecimiento de agua y saneamiento. Entre los pueblos indígenas, los niveles de pobreza ascienden a más del doble de los de otras poblaciones latinoamericanas, que sus probabilidades de disponer de acceso a agua corriente son entre un 10 % y un 25 % menores, y las de acceder a servicios de saneamiento mejorados, un 26 % más bajas.
Con graves consecuencias para la salud, la productividad y el bienestar, estas deficiencias en el acceso a los servicios son también reflejo de dos desaciertos en la labor desarrollada anteriormente: a menudo se dejan de lado los territorios indígenas y, aun en los casos en que las inversiones se orientan específicamente a los pueblos indígenas, la sostenibilidad de los servicios sigue siendo un problema importante.
Esta situación se explica por la presencia de diversos obstáculos, entre ellos, la falta de conocimientos de los inversionistas y los proveedores de servicios acerca de las características sociales y culturales de los pueblos indígenas, la escasa interacción con sus autoridades y la falta de atención a sus prioridades y aspiraciones, la lejanía de muchas comunidades indígenas y las dificultades de acceso a ellas. En términos más generales, debemos contar con un enfoque individualizado que responda a estos desafíos mediante el desarrollo institucional, la colaboración con las autoridades indígenas, y el fortalecimiento de la capacidad local para la gestión de los servicios de agua y saneamiento, de modo de superar el sistema actual que incentiva las intervenciones físicas en zonas de fácil acceso con escaso acompañamiento social.
Para subsanar de manera eficaz y definitiva estas deficiencias en la cobertura, debemos acercarnos a las comunidades indígenas de América Latina y el Caribe mediante iniciativas que respeten sus estructuras y su visión del mundo, fomenten su identificación con sus propios sistemas y a la vez incrementen la sostenibilidad de los servicios de agua y saneamiento.