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Somalia

“Sin alimentos no habrá paz”

José Cuesta's picture
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Pérdida y desperdicio global de alimentos por región  a. Porcentaje de pérdida total

Se ha hablado mucho sobre los disturbios por la falta de alimentos ocurridos en 2007 luego de las alzas en los precios mundiales de los alimentos. El interés generado por estos hechos está completamente justificado dado que hubo  muertos y lesionados. Además, es muy probable que en el futuro cercano ocurran más sucesos de esta naturaleza, si los precios de los alimentos siguen siendo tan elevados e inestables en el mundo. No se puede esperar que estos desórdenes dejen de pasar cuando se vive en un entorno en que las condiciones meteorológicas son cada vez más impredecibles, en que los Gobiernos para enfrentar las dificultades y presiones  toman fácilmente medidas de políticas comerciales inducidas por el pánico y en que continúan sucediendo desastres humanitarios relacionados con los alimentos.

En la actualidad, las crisis causadas por los precios de los alimentos han provocado una y otra vez una gran inestabilidad sociopolítica de carácter espontáneo, por lo general en las ciudades. Sin embargo, no todos los episodios violentos han surgido repentinamente y se sabe, por ejemplo, que la creciente competencia a largo plazo por la tierra y el agua también genera conflictos. Cuando se suman la pobreza y las disparidades generalizadas, las reivindicaciones básicas y la falta de redes de protección social adecuadas, el resultado es una combinación donde la inseguridad alimentaria y el conflicto estarán estrechamente relacionados. Ciertamente, la lista de estos tipos de eventos violentos es muy extensa y la última edición de mayo de Alerta sobre precios de los alimentos muestra ejemplos ocurridos en Argentina, Camerún, Pakistán, Somalia, Sudán y Túnez.

Huir de la hambruna: Visión desde el interior de un campo de refugiados

Johannes Zutt's picture

Refugiados en un campo en Kenya © Naciones Unidas

Hace poco tiempo visité Dadaab, la tercera ciudad más grande y de más rápido crecimiento de Kenya, cuya población aumentó de 250.000 habitantes hace unos años a más de 400.000 en la actualidad.

Dadaab no es una ciudad común del país. La mayoría de sus residentes no son kenianos sino somalíes que viven en un conjunto de campos de refugiados que pueblan la pequeña ciudad de Kenya que existía hace 20 años. 

Los primeros residentes de los campos buscaron refugio de las luchas que convirtieron a Somalia en un Estado fallido. Los más de 1.000 refugiados que llegan ahora todos los días buscan protegerse del cambio climático, la peor sequía de la región en 60 años y la hambruna que esta provoca.