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España

Mi autobús es tu autobús: cómo el esquema desagregado de provisión de flota puede apoyar los programas de modernización de autobuses

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Foto: Leonardo Canon Rubiano/Banco Mundial

El Banco Mundial se encuentra apoyando al Gobierno de Sri Lanka en su proyecto de modernización del sistema de autobuses urbanos en la capital, Colombo. Con ellos hemos hablado sobre las estructuras de gobernanza presente en muchas ciudades con redes de autobuses públicos de alta calidad: el sector público es responsable del desarrollo de la infraestructura, la planificación de redes y servicios, así como la regulación y el monitoreo de las operaciones, mientras que empresas operadoras de autobuses se enfocan en la prestación del servicio acorde con lo estipulado en contratos enfocados en calidad del servicio.

Si analizamos específicamente el cómo y el quién de las operaciones del servicio de autobús, los modelos varían, pero generalmente encuentro dos categorías amplias:

Ejemplos de Turquía y Perú: cómo el bajo nivel de capital humano puede limitar el aumento de la productividad

Ximena Del Carpio's picture



No es inusual comparar a dos países de ingreso mediano, pero comparar a dos que se encuentran lejos geográficamente y que al parecer son diferentes es algo menos común. Sin embargo, tanto Turquía como Perú han registrado el crecimiento más alto en sus respectivas regiones en los últimos años; aspiran a convertirse en economías de ingreso alto en la próxima década, y dependen del comercio. Ambos países enfrentan riesgos de deterioro si no hacen cambios estructurales —en los sistemas de educación y de capacitación, y en la economía en general— para asegurar que las contribuciones al crecimiento económico se deriven de mejoras de la productividad. Los dos países reconocen que existe una gran brecha entre sus niveles de productividad y la frontera de la productividad mundial y ambos, con niveles medios de productividad, tienen poblaciones en aumento que no están debidamente dotadas para satisfacer las necesidades del mercado laboral. Debido a estos desafíos (similares), el objetivo de desarrollo de los dos países, y un aspecto central de sus agendas de desarrollo, es mejorar la productividad para seguir creciendo de manera sostenible.

Derribar las barreras para promover la inclusión en el sector del agua

Soma Ghosh Moulik's picture
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En muchos países, las mujeres caminan más de 6 km para buscar agua. Entre 2006 y 2012, en Níger, viajaban una hora, en promedio, para ir en busca de este elemento. A nivel mundial, hay 4500 millones de personas que no tienen acceso a servicios de saneamiento gestionados de manera segura, y 2100 millones de personas sin servicios de agua potable.

Con todo, ni siquiera estas elevadas cifras y estadísticas impactantes pueden reflejar plenamente la realidad de los segmentos de las sociedades que sufren las consecuencias de la inaccesibilidad. Los grupos marginados y las comunidades de bajos ingresos suelen carecer de servicios básicos de agua y saneamiento en un grado impresionante: un estudio reciente del Banco Mundial (i) reveló que en Guatemala apenas el 33 % de la población indígena tiene acceso a servicios de saneamiento, en comparación con el 77 % de la población no indígena.

¿Qué significa esto para el sector del agua? Un hecho muy claro es que el agua sigue siendo, en gran medida, un recurso poco seguro e inaccesible. Otro menos evidente puede ser que las personas y los grupos marginados no tengan voz o capacidad de decisión en la gestión de este recurso. Cuando las personas son excluidas en función de ciertos aspectos de su identidad, como su etnicidad, condición social, género, orientación sexual o situación de discapacidad, los obstáculos que enfrentan para contar con agua accesible y apta para el consumo siguen inalterados y son ignorados. Frente a las cifras antes señaladas, estos casos revelan con toda claridad que las mujeres y otros grupos marginados están ausentes en la toma de decisiones. Muestran que muy frecuentemente el agua y el saneamiento se convierten en factores de exclusión y disparidad. Ha llegado la hora de que en el sector del agua se reconozca y analice cabalmente la relación entre la inclusión y este vital elemento.

La onda expansiva de la guerra: la violencia continúa incluso después de la firma de los acuerdos de paz

Jocelyn Kelly's picture
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Un grupo de mujeres, hombres y niños en Kenya. © Curt Carnemark/Banco Mundial


Visité por primera vez la República Democrática del Congo en 2007  y mi intención como investigadora de temas de salud pública era tratar de entender el complejo problema del reclutamiento de hombres jóvenes por grupos rebeldes en regiones de África central devastadas por guerras . Lo que aprendí me sorprendió y conmovió: es más probable que una persona que sufre violencia bélica durante su infancia se involucre en conflictos armados durante su juventud. Los hombres jóvenes que fueron víctimas de violencia bélica extrema señalan que es o es una raz ón para tomar las armas . Y lo que es aún más trágico es que estos mismos jóvenes tienen dificultades para reintegrarse de manera pacífica en sus comunidades cuando las hostilidades han cesado. La violencia experimentada durante la guerra continúa al interior de sus hogares y comunidades incluso cuando la paz se ha declarado formalmente.

Las competencias digitales podrían abrir numerosas oportunidades económicas para los jóvenes

Zubedah Robinson's picture
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Uno de los desafíos mundiales más apremiantes continúa siendo proporcionar a los jóvenes la educación y las cualificaciones que necesitan. En el mundo, más de 260 millones de niños y jóvenes no asisten a la escuela. Peor aún, alrededor del 60 % de los niños en educación primaria en los países en desarrollo no logra un nivel mínimo de aprendizaje. La tecnología aumenta la complejidad de este desafío al transformar rápidamente las competencias necesarias para conseguir un empleo y acceder a oportunidades económicas, como señala el Informe sobre el desarrollo mundial 2019 que aborda la naturaleza cambiante del trabajo, y que el Banco Mundial publicará próximamente. Es hora de que las regiones con una enorme población de jóvenes, como Asia meridional y África al sur del Sahara, pongan en primer plano la capacitación en competencias digitales.
 
El 12 de agosto se celebra el Día Internacional de la Juventud. El lema de este año se refiere a los espacios seguros para los jóvenes y su aporte a la libertad de expresión, el respeto mutuo y el diálogo constructivo. Entre estos, se encuentran los espacios cívicos, públicos, digitales y físicos. Personalmente, estoy muy interesada en el concepto de los espacios digitales. Y no porque sea una experta en temas del mundo digital aquí en el Banco Mundial, sino porque creo que el futuro del trabajo va a estar muy vinculado con la tecnología.

La lactancia materna: una inversión en capital humano fundamental

Annette Dixon's picture
Dominic Chavez/Global Financing Facility
 

La lactancia materna es el primer y el mejor alimento para un bebé, proporcionando nutrientes esenciales en los primeros años de vida. Es también la primera vacuna de un niño y su mejor oportunidad para crear un vínculo con su madre, recibir una estimulación precoz y desarrollar un cerebro saludable. El amamantamiento es todas esas cosas, pero también es el primer paso de un país para desarrollar el capital humano que impulsará su economía en el futuro.

¿Por qué las niñas abandonan la escuela y cuáles son las consecuencias de la deserción escolar?

Quentin Wodon's picture
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En el mundo, nueve de cada 10 niñas completan la escuela primaria, pero solo 3 de cada 4 finalizan el primer ciclo de la escuela secundaria. En los países de ingreso bajo, menos de dos tercios de las niñas termina la escuela primaria, y solo una de cada tres completa el primer ciclo de la escuela secundaria. Las consecuencias de la deserción escolar de las niñas son graves. Según un informe del Banco Mundial, (i) en el mundo las pérdidas de productividad e ingresos a lo largo de toda la vida, debido a que las niñas no completan 12 años de educación, oscilan entre USD 15 billones y USD 30 billones. Esto es porque, en promedio, las mujeres con educación secundaria ganan casi el doble que las mujeres que no han recibido ningún tipo de educación, mientras que los beneficios derivados de la educación primaria son mucho menores.

La meta de educación secundaria universal para las niñas tendría muchos otros beneficios. Podría eliminar prácticamente el matrimonio infantil (casarse antes de los 18 años) y reducir de manera importante la maternidad prematura (tener el primer hijo antes de los 18 años). También podría disminuir las tasas de fecundidad en países con alto crecimiento demográfico y aumentar la capacidad de las mujeres de tomar decisiones y su bienestar sicológico. Por último, tendría grandes beneficios para los niños pequeños, como reducir la mortalidad de los menores de 5 años y la malnutrición.

Mujeres que hacen una diferencia: estrategias concretas para cerrar la brecha de género en el sector tecnológico

Alicia Hammond's picture
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© Andela Kenya
© Andela Kenya

“Los títulos te permiten conseguir trabajo, pero no te ayudan a conservarlo”. Este es uno de los numerosos desafíos a la hora de preparar a los estudiantes para la economía digital, según la estudiante Virginia Ndung’u, que recibe formación en Moringa School, (i) una institución especializada en desarrollo de software.

La tecnología está cambiando las competencias necesarias para el mundo del trabajo, y aumentando la demanda de capacidades cognitivas avanzadas, habilidades socioemocionales y una mayor adaptabilidad, concluye el informe 2019 sobre la naturaleza cambiante del trabajo (i) que se basa en el Informe sobre el desarrollo mundial 2016: Dividendos digitales. A medida que la tecnología se torna más preponderante en numerosos sectores, aumenta la demanda de competencias tecnológicas, incluso para los puestos de nivel básico.

Cinco nuevas percepciones sobre cómo la agricultura puede ayudar a reducir la pobreza

Luc Christiaensen's picture
A Cambodian farmer
Agricultor camboyano. Fotografía: Chor Sokunthea/Banco Mundial

La idea de que un sector agrícola productivo es fundamental para la creación de empleo y la reducción de la pobreza es ahora ampliamente compartida en la comunidad dedicada a la tarea del desarrollo. Sin embargo, esto no ha sido siempre así. Con anterioridad a la crisis mundial de los precios de los alimentos de 2008, muchos profesionales del desarrollo, funcionarios públicos y economistas dudaban de que la agricultura aún pudiera cumplir esa función, sobre todo en África. El pesimismo en torno a la agricultura se había instalado en las décadas de 1990 y 2000, acompañado de una disminución tanto de la atención prestada a las políticas agrarias como de la inversión agrícola. Las alzas de los precios de los alimentos ocurridas en 2008 pusieron de manifiesto la necesidad de tomar más medidas para fortalecer la agricultura en los países en desarrollo.

En la actualidad, los precios mundiales de los alimentos siguen siendo 70 % más altos que antes de la crisis (40 % a 50 % en términos reales) y el entorno comercial y de políticas es mucho más favorable a la agricultura. Sin embargo, en África, los ingresos también han aumentado, la pobreza ha disminuido (i) y los países están más urbanizados. Por lo tanto, ¿cuál es hoy el papel de la agricultura para reducir la pobreza?, y ¿la inclinación favorable hacia la agricultura que se ha observado en los últimos años está también respaldada por los datos empíricos más recientes?

¿Debería quedarme o debería irme? Cómo las transferencias en efectivo pueden afectar la migración

Ugo Gentilini's picture


Para 2050, unos 875 millones de personas habrán emigrado (PDF, en inglés) en el mundo, y por ello ha aumentado el interés acerca de la relación entre las políticas de desarrollo y un fenómeno tan complejo, como la migración. Increíblemente, las transferencias en efectivo, uno de los temas de desarrollo más candentes, no se incluyen en el debate.

El nuevo artículo Debería quedarme o debería irme, (PDF, en inglés) que escribí junto a Samik Adhikari, analiza la evidencia sobre cómo las prestaciones sociales basadas en efectivo afectan la movilidad interna o internacional de las personas.

Tres conclusiones llaman la atención.

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