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Túnez

El buen gobierno sienta las bases para acabar con la pobreza y la corrupción

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Una mujer conversa con la directora gerente y oficial principal de Operaciones, Sri Mulyani Indrawati, en el distrito de Nyabihu en Rwanda. Foto: © Simone D. McCourtie/Banco Mundial


Por primera vez en la historia, la cantidad de personas que viven en extrema pobreza ha bajado a menos del 10 %. El mundo nunca ha tenido metas tan ambiciosas en materia de desarrollo como sucede hoy. Luego de la adopción de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la firma del Acuerdo de París sobre Cambio Climático a fines de 2015, la comunidad mundial está ahora evaluando las mejores y más eficaces vías de alcanzar estos hitos. En esta serie de cinco partes, me referiré a lo que el Grupo Banco Mundial está haciendo y lo que estamos planeando realizar en áreas clave que son cruciales para poner fin a la pobreza a más tardar en 2030: buen gobierno, igualdad de género, conflicto y fragilidad, creación de empleos y, por último, prevención y adaptación al cambio climático.

Hace 20 años, el Banco Mundial consideró que la lucha contra la corrupción (i) constituía una parte integral de la reducción de la pobreza, el hambre y las enfermedades. La decisión fue pionera entonces y sigue vigente hoy en día. La corrupción desvía recursos destinados a los pobres para dárselos a los ricos, genera una cultura de sobornos, y distorsiona los gastos públicos, desalentando a los inversionistas extranjeros y obstaculizando el crecimiento económico.

Cinco mujeres árabes que rompen estereotipos y ayudan a construir sus países

Bassam Sebti's picture
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Hay un dicho antiguo muy desagradable en algunos países árabes: las mujeres pertenecen solo a sus hogares y maridos. No deben ser educadas, ni trabajar, ni tener una opinión. Esta creencia, lamentablemente, todavía predomina en algunas áreas del mundo árabe. Sin embargo, las mujeres y los hombres árabes modernos, educados y de convicciones férreas consideran este adagio como algo retrógrado e inadecuado.

Las mujeres representan el 49,7 % de los aproximadamente 345,5 millones de habitantes de la región de Oriente Medio y Norte de África. (i) En Occidente, algunos imaginan a esas mujeres encerradas en una tienda de campaña en el desierto, probablemente golpeadas por sus maridos, un estereotipo que muchas mujeres árabes de hoy en día combaten y desmienten. (i)

Sí, todavía quedan muchos obstáculos para cerrar la brecha de género en el mundo árabe, pero se han logrado importantes avances en las áreas de la educación, la política, el espíritu empresarial, el empleo y la salud. Las mujeres árabes hoy en día son empresarias, (i) dirigentes, (i) activistas, (i) educadoras, (i) ganadoras del premio Nobel, (i) y mucho más. Ellas están transformando sus sociedades y allanando el camino hacia la igualdad de género y el empoderamiento de las niñas de las futuras generaciones.

Estas son algunas de las muchas historias sobre cómo las mujeres de diferentes países árabes están cambiando sus sociedades y luchando contra la desigualdad de género:

La desigualdad extrema es síntoma de una sociedad fracturada

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© Curt Carnemark/World Bank


La desigualdad es un problema que enfrentan todos los países, sean estos pobres, ricos, o de situación intermedia. Cierto grado de desigualdad puede ser un subproducto temporal del crecimiento económico cuando no todos avanzan al mismo ritmo y al mismo tiempo. Pero cuando la mayoría de la gente sufre un estancamiento económico y social, la desigualdad representa una verdadera amenaza para el progreso de las personas y de países enteros.

Por esta razón, la desigualdad elevada y persistente no solo es moralmente incorrecta, sino también un síntoma de una sociedad fracturada. Puede conducir a una pobreza generalizada, asfixiar el crecimiento y provocar conflictos sociales. Es por ello también que los objetivos del Banco Mundial no consisten únicamente en poner fin a la pobreza, sino además en promover la prosperidad compartida.

El futuro está en las manos de ella

Bassam Sebti's picture
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Shams es descrita como una niña de ideas fuertes. Ella es alegre y está llena de energía. Sueña con un gran futuro, y ayuda a los niños y los alienta a aprender y jugar.

Pero Shams no es una niña real. Se trata de un títere y es uno de los personajes ficticios más populares del programa infantil Iftah Ya Simsim, (i) la versión árabe de la famosa serie de TV Sesame Street, (i) de larga permanencia en Estados Unidos y que empezó a transmitirse en el mundo árabe en los años ochenta.

Rousseau no habrá sido el primero ni el último en negociar un "contrato social"

Mehrunisa Qayyum's picture
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Repetición del Evento: Crear puestos de trabajo y mejorar los servicios: Un nuevo contrato social en el mundo árabe



"El 50 % de los ciudadanos del mundo árabe está desconforme con los servicios públicos del lugar donde vive", según una encuesta del Banco Mundial que dio lugar a que se celebraran, no una, sino dos sesiones sobre la cuestión en las Reuniones de Primavera del Grupo Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. De modo que no fue una coincidencia que surgiera el meme #BreaktheCycle (#RomperelCiclo) en otro panel de Oriente Medio y Norte de África (MENA), (i) “Crear empleo y mejorar los servicios: Un nuevo contrato social en el mundo árabe”, (i) en el que también se reexaminó el tema del contrato social en los países tanto importadores como exportadores de petróleo.

No es el “Cómo”; sino el “Por Qué”

Shanta Devarajan's picture
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Casi no pasa una semana sin que escuche la frase: “no es el qué; sino el cómo”.  En el caso de la reforma de los subsidios a la energía en Oriente Medio y Norte de África (MENA), por ejemplo, la discusión no se ha centrado en si se deben reformar los subsidios (todos están de acuerdo en que los subsidios tienen que ser cambiados), sino en cómo se debe realizar tal reforma. Similares son las observaciones respecto a las regulaciones empresarialesla educaciónla agricultura o la salud.  Confieso que yo mismo he escrito cosas parecidas. Y hay numerosas propuestas semejantes en este blog.  

 Se necesitan reformas porque lo que existe en estos momentos es una política o un arreglo institucional que ha llegado a ser contraproducente. Pero antes de sugerir cómo cambiar esta situación, debemos preguntarnos por qué existe en absoluto esa política, por qué ha durado tanto tiempo y por qué no ha sido modificada. Sabemos, que estas políticas no surgieron por accidente, ni tampoco han permanecido porque alguien olvidó cambiarlas. Y es poco probable que sean modificadas solo porque un responsable de formular políticas lea un libro, artículo o una publicación en un blog titulada “Cómo reformar…”.

La tecnología ayuda a combatir la corrupción

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World Bank Group President Jim Yong Kim and Philippines President Benigno S. Aquino III on July 15, 2014. © Dominic Chavez/World Bank

El buen gobierno es fundamental para todos los países del mundo hoy en día. Cuando no existe, muchos Gobiernos no están en condiciones de entregar servicios públicos con eficacia; la salud y la educación son a menudo de baja calidad; la corrupción persiste por igual en los países ricos y pobres, frenando las oportunidades y el crecimiento. Será difícil reducir la pobreza extrema —y mucho más, terminarla— si no se aborda la importancia que tiene el buen gobierno.

“Sin alimentos no habrá paz”

José Cuesta's picture
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Pérdida y desperdicio global de alimentos por región  a. Porcentaje de pérdida total

Se ha hablado mucho sobre los disturbios por la falta de alimentos ocurridos en 2007 luego de las alzas en los precios mundiales de los alimentos. El interés generado por estos hechos está completamente justificado dado que hubo  muertos y lesionados. Además, es muy probable que en el futuro cercano ocurran más sucesos de esta naturaleza, si los precios de los alimentos siguen siendo tan elevados e inestables en el mundo. No se puede esperar que estos desórdenes dejen de pasar cuando se vive en un entorno en que las condiciones meteorológicas son cada vez más impredecibles, en que los Gobiernos para enfrentar las dificultades y presiones  toman fácilmente medidas de políticas comerciales inducidas por el pánico y en que continúan sucediendo desastres humanitarios relacionados con los alimentos.

En la actualidad, las crisis causadas por los precios de los alimentos han provocado una y otra vez una gran inestabilidad sociopolítica de carácter espontáneo, por lo general en las ciudades. Sin embargo, no todos los episodios violentos han surgido repentinamente y se sabe, por ejemplo, que la creciente competencia a largo plazo por la tierra y el agua también genera conflictos. Cuando se suman la pobreza y las disparidades generalizadas, las reivindicaciones básicas y la falta de redes de protección social adecuadas, el resultado es una combinación donde la inseguridad alimentaria y el conflicto estarán estrechamente relacionados. Ciertamente, la lista de estos tipos de eventos violentos es muy extensa y la última edición de mayo de Alerta sobre precios de los alimentos muestra ejemplos ocurridos en Argentina, Camerún, Pakistán, Somalia, Sudán y Túnez.

Tras los activos robados de Túnez: El balance de los últimos tres años

Jean Pierre Brun's picture
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El 14 de enero de 2011, el presidente de Túnez, Zine El Abidine Ben Ali, huyó a Arabia Saudita tras el levantamiento popular contra su régimen que lo mantuvo en el poder durante 24 años. Se trató del primer jefe de Estado que fue derribado de su cargo durante la Primavera Árabe, el movimiento de descontento social contra las autocracias de larga data en la región. Después de su salida forzada, el Gobierno tunecino interino acusó al expresidente de lavado de dinero y tráfico de drogas, y envió solicitudes internacionales para lograr su detención y el congelamiento de los activos que supuestamente robó. En 2011, Ben Ali fue condenado en ausencia a cadena perpetua por incitar a la violencia y el asesinato, y también fue declarado culpable (junto con su esposa) de robo a gran escala.

Han pasado tres años, pero los esfuerzos por descubrir sus activos continúan y no han dado frutos de manera completa, planteando la inquietud si las medidas adoptadas contra la impunidad tienen un impacto real. ¿Significa esto que las autoridades tunecinas y la comunidad internacional han fracasado en su búsqueda de justicia?