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Túnez

“La pieza faltante”: una educación que integra a las personas con discapacidad

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Un niño con el síndrome de Down mira su teléfono inteligente.
Foto: Thitiwat Samitinantana/Shutterstock.

En 2015, el mundo se comprometió a lograr el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 4 para “garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos”. El ODS 4, además de una meta inspiradora, es un aspecto esencial para el bienestar de nuestras sociedades y economías, y para la calidad de vida de todas las personas.

Hoy, 65 millones de niños en edad escolar no van a la escuela, y cerca de la mitad de ellos son niños con discapacidades. Incluso los niños discapacitados que se matriculan tienen menos probabilidades de finalizar la escuela que otros niños. Según algunos cálculos, menos del 5 % de los niños con discapacidad se graduarán. Esto ha causado que solo el 3 % de adultos con discapacidades esté alfabetizado, y de manera increíble que solamente el 1 % de mujeres discapacitadas sepa leer y escribir.

La exclusión de los niños discapacitados se agrava por la percepción dominante de que la discapacidad es una desventaja, y las creencias que la escuela les sirve a los estudiantes con discapacidades para socializar y no para aprender. Negar a los niños discapacitados el derecho a la educación refuerza las actitudes y presunciones comúnmente sostenidas de que ellos tienen menos capacidad, colocándolos en una situación aún más desventajosa.

¿Cuánto cuesta crear un puesto de trabajo?

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En realidad, con una inversión de USD 10 millones solo se pueden crear unos pocos centenares de empleos directos. Fotografía: Nugroho Nurdikiawan Sunjoyo/Banco Mundial (Yogyakarta, Indonesia).

Crear más y mejores empleos es un aspecto fundamental de nuestra labor en el Banco Mundial, y una meta común de prácticamente todos los países, tanto desarrollados como en desarrollo. Sin embargo, a veces el debate sobre políticas se enfoca en el costo y la eficacia de los programas y proyectos para la creación de puestos de trabajo.

A modo de ejemplo, recientemente me encontré en medio de una discusión sobre un proyecto de desarrollo cuyo objetivo era la creación de empleo: uno de los examinadores objetó el proyecto debido a que el costo de cada empleo creado era demasiado alto. “Más de USD 20 000 por puesto de trabajo”, señaló, comparando dicho costo con cifras mucho más bajas (entre USD 500 y USD 3000), generalmente asociadas con programas activos del mercado laboral, como capacitación, asistencia en la búsqueda de empleo, subsidios salariales u obras públicas.

¿Pero, en qué se basan estas cifras?

Condecorar a los líderes que marcan una diferencia (y aprender de ellos)

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Winners of Jose Edgardo Campos Collaborative Leadership Awards
 Foto: De izq. a der. aparecen Emeline Siale Ilolahia, Paula Gaviria Betancur, Jan Walliser, el alcalde Nacianceno Mejos Pacalioga, Muhammad Musa y Sofiane Ben Mohammed Sahraoui.


¿Qué clase de líderes pueden unir a las personas en pro del bien común, incluso en medio de opiniones contradictorias o conflictos reales?

Esta pregunta fue el tema central del Foro Mundial sobre Liderazgo 2017 realizado el 6 de marzo y que se concentró en la necesidad cada vez mayor de emplear el “liderazgo colaborativo” en una era en que ha aumentado la polarización social.

Hacer que las voces locales cuenten: Cómo Senegal y Túnez se inspiran mutuamente en la reforma de la gobernanza

Salim Rouhana's picture

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Foto: Mo Ibrahim Foundation / Flickr Creative Commons

Hace seis años se inició una revolución en Túnez, desencadenada por un joven tunecino desempleado de una ciudad secundaria que estaba desesperado por hacer oír su voz (i). Esta revolución reorganizó la agenda de desarrollo del país y desencadenó un proceso de descentralización para dar más voz a los gobiernos locales en la formulación de políticas. Desde entonces, la labor del Grupo Banco Mundial en materia de gobernanza local en Túnez se ha ampliado desde equipar a los municipios con servicios básicos hasta abordar los diversos desafíos de la descentralización: reforma institucional, procesos participativos, transparencia y rendición de cuentas, fortalecimiento de capacidades y evaluación del desempeño.

El buen gobierno sienta las bases para acabar con la pobreza y la corrupción

Sri Mulyani Indrawati's picture
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Una mujer conversa con la directora gerente y oficial principal de Operaciones, Sri Mulyani Indrawati, en el distrito de Nyabihu en Rwanda. Foto: © Simone D. McCourtie/Banco Mundial


Por primera vez en la historia, la cantidad de personas que viven en extrema pobreza ha bajado a menos del 10 %. El mundo nunca ha tenido metas tan ambiciosas en materia de desarrollo como sucede hoy. Luego de la adopción de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la firma del Acuerdo de París sobre Cambio Climático a fines de 2015, la comunidad mundial está ahora evaluando las mejores y más eficaces vías de alcanzar estos hitos. En esta serie de cinco partes, me referiré a lo que el Grupo Banco Mundial está haciendo y lo que estamos planeando realizar en áreas clave que son cruciales para poner fin a la pobreza a más tardar en 2030: buen gobierno, igualdad de género, conflicto y fragilidad, creación de empleos y, por último, prevención y adaptación al cambio climático.

Hace 20 años, el Banco Mundial consideró que la lucha contra la corrupción (i) constituía una parte integral de la reducción de la pobreza, el hambre y las enfermedades. La decisión fue pionera entonces y sigue vigente hoy en día. La corrupción desvía recursos destinados a los pobres para dárselos a los ricos, genera una cultura de sobornos, y distorsiona los gastos públicos, desalentando a los inversionistas extranjeros y obstaculizando el crecimiento económico.

Cinco mujeres árabes que rompen estereotipos y ayudan a construir sus países

Bassam Sebti's picture
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Hay un dicho antiguo muy desagradable en algunos países árabes: las mujeres pertenecen solo a sus hogares y maridos. No deben ser educadas, ni trabajar, ni tener una opinión. Esta creencia, lamentablemente, todavía predomina en algunas áreas del mundo árabe. Sin embargo, las mujeres y los hombres árabes modernos, educados y de convicciones férreas consideran este adagio como algo retrógrado e inadecuado.

Las mujeres representan el 49,7 % de los aproximadamente 345,5 millones de habitantes de la región de Oriente Medio y Norte de África. (i) En Occidente, algunos imaginan a esas mujeres encerradas en una tienda de campaña en el desierto, probablemente golpeadas por sus maridos, un estereotipo que muchas mujeres árabes de hoy en día combaten y desmienten. (i)

Sí, todavía quedan muchos obstáculos para cerrar la brecha de género en el mundo árabe, pero se han logrado importantes avances en las áreas de la educación, la política, el espíritu empresarial, el empleo y la salud. Las mujeres árabes hoy en día son empresarias, (i) dirigentes, (i) activistas, (i) educadoras, (i) ganadoras del premio Nobel, (i) y mucho más. Ellas están transformando sus sociedades y allanando el camino hacia la igualdad de género y el empoderamiento de las niñas de las futuras generaciones.

Estas son algunas de las muchas historias sobre cómo las mujeres de diferentes países árabes están cambiando sus sociedades y luchando contra la desigualdad de género:

La desigualdad extrema es síntoma de una sociedad fracturada

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© Curt Carnemark/World Bank


La desigualdad es un problema que enfrentan todos los países, sean estos pobres, ricos, o de situación intermedia. Cierto grado de desigualdad puede ser un subproducto temporal del crecimiento económico cuando no todos avanzan al mismo ritmo y al mismo tiempo. Pero cuando la mayoría de la gente sufre un estancamiento económico y social, la desigualdad representa una verdadera amenaza para el progreso de las personas y de países enteros.

Por esta razón, la desigualdad elevada y persistente no solo es moralmente incorrecta, sino también un síntoma de una sociedad fracturada. Puede conducir a una pobreza generalizada, asfixiar el crecimiento y provocar conflictos sociales. Es por ello también que los objetivos del Banco Mundial no consisten únicamente en poner fin a la pobreza, sino además en promover la prosperidad compartida.

El futuro está en las manos de ella

Bassam Sebti's picture
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Shams es descrita como una niña de ideas fuertes. Ella es alegre y está llena de energía. Sueña con un gran futuro, y ayuda a los niños y los alienta a aprender y jugar.

Pero Shams no es una niña real. Se trata de un títere y es uno de los personajes ficticios más populares del programa infantil Iftah Ya Simsim, (i) la versión árabe de la famosa serie de TV Sesame Street, (i) de larga permanencia en Estados Unidos y que empezó a transmitirse en el mundo árabe en los años ochenta.

Rousseau no habrá sido el primero ni el último en negociar un "contrato social"

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Repetición del Evento: Crear puestos de trabajo y mejorar los servicios: Un nuevo contrato social en el mundo árabe



"El 50 % de los ciudadanos del mundo árabe está desconforme con los servicios públicos del lugar donde vive", según una encuesta del Banco Mundial que dio lugar a que se celebraran, no una, sino dos sesiones sobre la cuestión en las Reuniones de Primavera del Grupo Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. De modo que no fue una coincidencia que surgiera el meme #BreaktheCycle (#RomperelCiclo) en otro panel de Oriente Medio y Norte de África (MENA), (i) “Crear empleo y mejorar los servicios: Un nuevo contrato social en el mundo árabe”, (i) en el que también se reexaminó el tema del contrato social en los países tanto importadores como exportadores de petróleo.

No es el “Cómo”; sino el “Por Qué”

Shanta Devarajan's picture
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Casi no pasa una semana sin que escuche la frase: “no es el qué; sino el cómo”.  En el caso de la reforma de los subsidios a la energía en Oriente Medio y Norte de África (MENA), por ejemplo, la discusión no se ha centrado en si se deben reformar los subsidios (todos están de acuerdo en que los subsidios tienen que ser cambiados), sino en cómo se debe realizar tal reforma. Similares son las observaciones respecto a las regulaciones empresarialesla educaciónla agricultura o la salud.  Confieso que yo mismo he escrito cosas parecidas. Y hay numerosas propuestas semejantes en este blog.  

 Se necesitan reformas porque lo que existe en estos momentos es una política o un arreglo institucional que ha llegado a ser contraproducente. Pero antes de sugerir cómo cambiar esta situación, debemos preguntarnos por qué existe en absoluto esa política, por qué ha durado tanto tiempo y por qué no ha sido modificada. Sabemos, que estas políticas no surgieron por accidente, ni tampoco han permanecido porque alguien olvidó cambiarlas. Y es poco probable que sean modificadas solo porque un responsable de formular políticas lea un libro, artículo o una publicación en un blog titulada “Cómo reformar…”.

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