Invertir en la gestión de riesgos financieros antes de las crisis ayuda a atenuar las necesidades de recuperación posteriores a los desastres
Dado que los desastres (i) naturales pueden producirse en cualquier momento y en cualquier lugar, hacer preparativos a largo plazo es mucho más eficaz que tratar por todos los medios de responder a una crisis. Me di cuenta de ello cuando el huracán Mitch hizo estragos en Honduras y mi abuela debió ser evacuada porque el río había llegado hasta el primer piso de su casa.
A medida que el cambio climático exacerba los fenómenos meteorológicos en gran parte del planeta, los países recurren al apoyo del Grupo Banco Mundial para mejorar su resiliencia física y financiera a los desastres.
Estamos trabajando cada vez más con los Gobiernos para fortalecer la planificación financiera y la gestión de riesgos antes de que ocurran los desastres, y no solo con el fin de reunir fondos para ayudar a los países a recuperarse luego de la catástrofe.
Los instrumentos basados en el mercado —como los seguros— pueden servir para amortiguar el efecto de los desastres naturales, ayudando a los países a evitar lo peor del impacto financiero de las crisis.





