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higiene

Una necesidad básica para ayudar a los niños

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Alassane Sow, gerente del Banco Mundial a cargo de las operaciones en Camboya, y Rana Flowers, representante de UNICEF en Camboya, escribieron una columna de opinión para The Phnom Penh Post. Lea el artículo a continuación, cortesía de The Phnom Penh Post. (i)
 
¿Sabía que en las comunidades donde la mayoría de las personas defeca al aire libre, los niños son en promedio más bajos que aquellos que viven en zonas donde es común el uso de retretes? Una nueva investigación realizada en Camboya conjuntamente por el Programa de Agua y Saneamiento del Banco Mundial y el Research Institute for Compassionate Economics (RICE) muestra que la defecación al aire libre contribuye significativamente al retraso en el crecimiento de los niños.

En términos simples, el estudio dirigido por Dean Spears (i) -un investigador del área de la salud y de las necesidades infantiles en los países pobres-, descubrió que un niño de 5 años de una comunidad donde todos utilizan un retrete sería en promedio entre 2 cm y 3,6 cm más alto que un par que vive en una comunidad donde nadie lo hace.

Día Mundial del Lavado de Manos: La participación de los hombres y otras enseñanzas

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El 15 de octubre, cuando se celebra el Día Mundial del Lavado de Manos, (i) millones de personas de todo el mundo apoyarán esta práctica, que es relativamente simple pero que aún representa un desafío para mejorar los hábitos de higiene y saneamiento. Se ha demostrado que el lavado de manos con jabón reduce la incidencia de diarrea casi a la mitad y las infecciones respiratorias agudas en aproximadamente un tercio (Cairncross y otros, 2010). Sin embargo, las tasas del lavado de manos con jabón siguen siendo bajas –apenas un 5% a 15% (Scott y otros, 2003)– sobre todo en momentos clave cuando hay riesgo de contaminación por la vía oral y fecal, tales como después de usar un inodoro o antes de preparar alimentos.

Aunque esta costumbre es una de las mejores maneras de prevenir las enfermedades provocadas por patógenos y bacterias fecales, no es suficiente compartir información sobre la importancia de esta práctica o dar a conocer las consecuencias de no hacerlo. El desafío, por supuesto, es que las personas adopten el lavado de manos con jabón como un hábito. El cambio de comportamiento es un proceso complejo y requiere intervenciones polifacéticas.