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HIV/AIDS

Fracasos en mi carrera: Me puse una meta, fracasé, me sigo fijando metas

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Esta publicación es parte de LinkedIn Influencers, una serie en que diversas personalidades comparten cómo transformaron los reveses en éxitos. Leer todas las historias aquí. (i)

Creo firmemente en el establecimiento de metas muy ambiciosas con el fin de impulsar a las comunidades y los países a adoptar medidas sobre cuestiones importantes. En 2003, cuando estaba en la Organización Mundial de la Salud (OMS), (i) adoptamos una meta denominada “3x5”, mediante la cual nos comprometimos a tratar a 3 millones de personas contagiadas con VIH/sida en el mundo en desarrollo a más tardar en 2005. (i)

Presidente Kim: Los importantes costos humanos y económicos de la discriminación

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Jim Yong Kim sabe lo que significan los prejuicios. Debido a su condición de estadounidense de origen asiático, cuando crecía en Iowa los niños se burlaban de él haciéndole gestos de “kung fu” y le proferían insultos racistas. En una columna de opinión publicada en el Washington Post, el presidente del Grupo del Banco Mundial escribe que sus experiencias son “ofensas menores” en comparación con la discriminación que están ahora sufriendo muchos gais y lesbianas en Uganda y Nigeria, tras la entrada en vigor de nuevas leyes que podrían imponer la pena de reclusión perpetua a las personas condenadas por homosexualidad.

¿Quiere crear un movimiento? Puede aprender de los activistas del sida

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Creación de movimientos sociales. A menudo escucho acerca de la necesidad de impulsar movimientos en la sociedad para enfrentar una serie de arraigados desafíos mundiales como poner fin a la pobreza extrema, (i) promover una mayor igualdad de los ingresos y combatir el cambio climático. (i)

La historia está llena de cruzadas sociales exitosas y fallidas. Quienes buscan crear movimientos hoy en día deben examinar de cerca las enseñanzas de uno actualmente en curso que conozco bien: la lucha contra el sida.

La primera lección del movimiento contra este mal es creer solo en la posibilidad —pero no la inevitabilidad— del éxito. Los opositores lucharán y parecerán inamovibles. Muchos de nosotros que vivimos los primeros tiempos de la lucha contra el sida, (i) sabemos que estábamos lejos de tener la certeza de que alguna vez alcanzaríamos nuestras metas.

Para enfrentar sida y pobreza es vital empoderar a mujeres y niñas

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“No puedes comer un dulce con el envoltorio”, les dijeron jóvenes sudafricanos a los investigadores de un reciente estudio del Banco Mundial, (i) explicando por qué se niegan a usar condones a pesar del alto y conocido riesgo de contraer el VIH. A menudo los hombres no consideran a los preservativos como algo varonil, y las mujeres no se sienten capaces de insistir.
 
¿Qué significa esto? Una encuesta Gallup de 2011 realizada en 19 países de África al sur del Sahara, (i) región donde viven más de dos tercios de la población del mundo infectada con el VIH, descubrió que la mayoría de los adultos sabe cómo prevenir la propagación del virus. Pero, aunque el 72% estuvo de acuerdo que las personas siempre deben utilizar condones cuando tienen relaciones sexuales, solo el 40% dijo que alguna vez los había usado.

Jim Yong Kim y el Día Mundial del Sida 2012

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Aunque he dedicado la mayor parte de mi carrera a la lucha contra el VIH y el sida, el  Día Mundial de este año es especial para mí por dos motivos. En primer lugar, ONUSIDA ha dado a conocer la destacada noticia de que más de 8 millones de personas en el mundo están actualmente en tratamiento, y 25 países han logrado una reducción mayor al 50% en la prevalencia del VIH. Con estos avances, soy más optimista que nunca sobre nuestra capacidad de terminar con la enfermedad.

Como lo demuestra el nuevo plan del Gobierno de EE. UU. para alcanzar una generación libre de sida, hoy contamos con la ciencia, el conocimiento, la experiencia y las herramientas para luchar contra la epidemia. Me alegró particularmente comprobar que dicho plan incluyó estrategias de sostenibilidad multianuales y que enfatizó en la necesidad de respaldar el liderazgo nacional. Con ese liderazgo, y con un programa a largo plazo de los países, estos esfuerzos pueden tener éxito.