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igualdad de ingresos

La desigualdad no es un caso perdido, pero se necesita un plan

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Davos, Suiza.  Cuando hablamos de temas particularmente difíciles en el Grupo del Banco Mundial, siempre le hago a mi equipo una pregunta simple: ¿cuál es el plan?

Si tienen un plan, la siguiente consulta que hago es si este es lo suficientemente serio como para estar acorde con la magnitud del problema. Aquí, en el Foro Económico Mundial en Davos, (i) entre los principales temas que debemos abordar es uno extraordinariamente complejo: ¿cómo podemos reducir la creciente disparidad en los ingresos en todo el mundo? Esta ha adquirido enormes proporciones, pero mi pregunta para el personal del Banco Mundial y la gente aquí en Davos es la misma: ¿cuál es el plan para disminuir la desigualdad en los ingresos (i) a nivel mundial?

¿Cómo podemos reducir la desigualdad de los ingresos altos?

Augusto Lopez-Claros's picture

Hay muchas maneras de pensar en la desigualdad de ingresos. Uno puede, por ejemplo, considerarla dentro de los límites de un determinado país y preguntar cómo se distribuye el ingreso hoy entre los 198 millones de ciudadanos de Brasil. También es posible mirar el ingreso promedio per cápita de todos los países del mundo (o de una región del mundo) y preguntar: ¿cuán desiguales son las diferencias de ingresos entre los países en un momento determinado en el tiempo? Podemos pensar en esto como desigualdad internacional. Uno también se puede abstraer de los límites nacionales y de los conceptos de ciudadanía, ver el mundo como una familia humana, y preguntar: ¿cómo se distribuye la renta entre sus 7000 millones de personas? A esto se lo puede llamar la desigualdad global de los ingresos.