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Climate Change

¿Quieres unirte al movimiento para poner fin a la pobreza? ¡Actúa!

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Actúa contra la pobreza extrema

Recuerda cuando eras un niño y alguien te preguntaba: “¿qué quieres ser cuando grande?”.  ¿Qué decías? ¿Has cumplido tus sueños?
 
La mayoría de nosotros aspira a vivir la vida con plenitud, desarrollar nuestros talentos, hacer una diferencia en el mundo.  A veces nos sentimos perdidos en el gran esquema de las cosas. Pero como el presidente del Grupo del Banco Mundial, Jim Yong Kim, puntualiza: los movimientos para cambiar el mundo que han sido más exitosos comenzaron con un pequeño grupo de personas con ideas afines. Pensemos, por ejemplo, en los movimientos para encontrar un tratamiento para el sida, promover los derechos humanos o garantizar la igualdad de género.

Una pregunta: ¿Cuál es su número favorito?

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My Favorite NumberSabemos que los números son muy útiles. Dependemos de ellos para analizar las tendencias de la economía mundial pero también para contar calorías, crear contraseñas, manejar horarios y seguir de cerca nuestros gastos. Los números le dan un orden a nuestras vidas caóticas. Y eso significa que los podemos usar para reflexionar, aprender y redescubrirnos.
 
Hemos lanzado una nueva serie en YouTube llamada “Mi número favorito”, a través de la cual mostramos cómo un solo número nos puede entregar una visión única sobre el desarrollo mundial y la humanidad. Un número puede tener un impacto profundo en las vidas de las personas.

¿Quiere crear un movimiento? Puede aprender de los activistas del sida

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Creación de movimientos sociales. A menudo escucho acerca de la necesidad de impulsar movimientos en la sociedad para enfrentar una serie de arraigados desafíos mundiales como poner fin a la pobreza extrema, (i) promover una mayor igualdad de los ingresos y combatir el cambio climático. (i)

La historia está llena de cruzadas sociales exitosas y fallidas. Quienes buscan crear movimientos hoy en día deben examinar de cerca las enseñanzas de uno actualmente en curso que conozco bien: la lucha contra el sida.

La primera lección del movimiento contra este mal es creer solo en la posibilidad —pero no la inevitabilidad— del éxito. Los opositores lucharán y parecerán inamovibles. Muchos de nosotros que vivimos los primeros tiempos de la lucha contra el sida, (i) sabemos que estábamos lejos de tener la certeza de que alguna vez alcanzaríamos nuestras metas.

Se necesita un liderazgo pragmático en materia de energía, alejado de los combustibles fósiles y dirigido hacia las bajas emisiones de carbono

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Beijing Smog. Ilya Haykinson/Flickr Creative CommonsAhora mismo, mientras lee esto, dondequiera que esté, nos encontramos en un terreno desconocido. Nuestra población de 7100 millones será de más de 9000 millones en 2050. Nuestras crecientes cifras y aspiraciones de una prosperidad compartida, vienen de la mano de una mayor demanda de energía para los hogares, las empresas, la industria y el transporte. Nuestra continua dependencia de los combustibles fósiles está generando contaminación y una cantidad peligrosamente alta de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI): el verano pasado, la concentración de CO2 en la atmósfera (i) superó los niveles observados en 3 millones de años. (i)
 
Si estuvo en Beijing la semana pasada, habrá sentido el impacto directamente en sus pulmones: apenas habían transcurrido 16 días del nuevo año y la ciudad se despertó con su primer “airpocalypse” (i) (apocalipsis del aire) de 2014, el último de una serie de jornadas con niveles peligrosamente altos de smog. El alcalde de Beijing anunció (i) ese mismo día medidas para reducir el uso del carbón en 2,6 millones de toneladas, prohibir los vehículos altamente contaminantes y disminuir la quema de carbón en el área metropolitana.

Por qué estoy más optimista que nunca sobre la conservación de la biodiversidad

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La biología de la conservación fue bautizada como una ciencia de problemas interdisciplinarios en 1978 durante una conferencia de la Universidad de California en San Diego. Pero el movimiento conservacionista existía al menos un siglo antes de esta conferencia, cuando se estableció el primer parque nacional en Yellowstone en 1872 y el presidente de Estados Unidos Ulysses S. Grant promulgó la ley respectiva. La disciplina académica y la práctica de la conservación han tenido dos cosas en común durante mucho tiempo: se han apegado con firmeza a su misión original de proteger la naturaleza y sus autores han sido en su mayoría estadounidenses y europeos, y de clase media.
 

Las buenas y las malas noticias sobre la agricultura y el cambio climático

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 CGIAR Climate.Regresé hace poco de las negociaciones de las Naciones Unidas sobre el clima que se realizaron en Varsovia, Polonia, y tengo una buena y una mala noticia.
 
La mala noticia es que los delegados optaron por retrasar una vez más las discusiones sobre la agricultura. Dada la contribución sustancial y bien documentada de esta actividad a las emisiones de gases de efecto invernadero, esta decisión revela las molestias que los negociadores todavía sienten respecto de la ciencia y las prioridades de lo que consideramos “una agricultura climáticamente inteligente”.
 

Tratar de mantenerse a flote mientras aumenta el nivel del mar

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En las conversaciones de las Naciones Unidas (ONU) sobre el clima en Varsovia, que terminaron con poca energía en la noche del sábado, los negociadores mostraron poco interés en asumir firmes compromisos o prometer medidas ambiciosas sobre el financiamiento para abordar el cambio climático. Sin embargo, lograron de nuevo mantener viva la esperanza de un convenio para 2015.

El resultado final fue un acuerdo marco amplio que describe un sistema de compromisos para reducir las emisiones y un nuevo mecanismo para enfrentar las pérdidas y los daños. Se asumieron nuevos compromisos y pagos para disminuir la deforestación mediante REDD+ (i) y para el Fondo de Adaptación. (i) Sin embargo, la reunión se limitó a evitar la creación de obstáculos en el camino hacia un acuerdo de París en 2015. En una de las pocas contribuciones financieras nuevas, el Reino Unido, Noruega y Estados Unidos se comprometieron a aportan, en conjunto, US$280 millones para la creación de paisajes sostenibles a través del Fondo del Biocarbono, establecido por el Grupo del Banco Mundial.
 
Al mismo tiempo, la 19.a sesión de la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) se fue haciendo más emotiva. La obertura de esta ronda de drama climático fue protagonizada por el tifón Haiyan, que añadió más elementos, lamentablemente, a las crecientes pruebas de los costos del fracaso en la lucha contra el cambio climático. El lenguaje avanza inexorablemente hacia la adopción de términos como solidaridad y justicia. Pero por el momento, este marco no es suficiente para evitar que retrocedan las promesas de reducción de las emisiones.

Una inversión que puede hacer habitables las ciudades insalubres y combatir el cambio climático

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Le système de bus rapide de Guangzhou a réduit le trafic et les temps de trajet. Benjamin Arki/Banque mondialeLa rápida urbanización mundial –se prevé que en 2050 el 70% de la población habitará en ciudades– hace cada vez más crítico contar con un transporte seguro, limpio y eficiente. El acceso a mejores puestos de trabajo, escuelas y clínicas brinda a los pobres un camino para salir de la pobreza y lograr una mayor prosperidad.
 
Pero el transporte tal como lo conocemos hoy en día, con calles atestadas de automóviles, camiones y gases, es también una amenaza. El tránsito, los accidentes y la contaminación conducen a la pérdida de productividad. El sector del transporte es responsable también del 20% de todas las emisiones de CO2 relacionadas con la energía, que crecen a razón de 1,7% anual desde el año 2000, contribuyendo a los crecientes peligros que representa el cambio climático. Existen cadenas de suministro y combustibles ineficientes, y una cultura que promueve el uso del automóvil, que conllevan congestión, pérdida de productividad y accidentes fatales. Según el informe Global Burden of Disease (Carga mundial de la morbilidad), (i)  la contaminación atmosférica urbana agravada por el tránsito vehicular causa unos 3 millones de muertes al año, (i) y el carbono negro  que contiene está contribuyendo al cambio climático.
 
 

Financiamiento para abordar el cambio climático puede ayudar a crear un futuro con bajas emisiones de carbono y capacidad de adaptación

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La semana pasada, cuando el enorme tifón Haiyan destruyó casas y ciudades y cobró miles de vidas en Filipinas, pudimos ver lo que será nuestro futuro en que habrá eventos climáticos más extremos.

Los científicos han advertido durante años que el calentamiento del planeta hará que el clima sea cada vez más severo y devastador. Esta certeza de los expertos ha hecho que el cambio climático se incorpore en la planificación, y el impacto lo podemos ver ahora con nuestros propios ojos. Este nivel de daños, con millones de personas afectadas, será cada vez más frecuente a menos que hagamos algo al respecto rápidamente.

Los negociadores de todo el mundo están aquí en Varsovia, con ocasión de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Clima para analizar los factores que pueden impulsar medidas a nivel mundial.
No es demasiado complicado. Tenemos que determinar los precios adecuados, lograr que el financiamiento circule y trabajar donde más importa. Sin embargo, cada una de estas acciones requerirá voluntad política para poner nuestra ambición colectiva en una justa medida, por el bien de nosotros y de las personas de  Filipinas y las Islas del Pacífico, y las costas bajas de África y el Caribe que están directamente en peligro.

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