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Desarrollo social

El uso de la tecnología funciona para solucionar los problemas de los pobres; simplemente tenemos que hacerlo bien

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© Sarah Farhat/Banco Mundial

Siempre que viajo, uno de los signos alentadores que observo es la diferencia que está marcando la tecnología en la vida de millones de personas marginadas. En la mayoría de los casos, esto sucede a pequeña escala, sin atraer la atención y de cientos de maneras diferentes, mejorándose silenciosamente las oportunidades de progreso denegadas a las comunidades remotas, las mujeres y los jóvenes.

Y debido a que esto pasa desapercibido, me atrevo como optimista que soy a insinuar que estamos en el inicio de algo importante, un lento “tsunami” de cosas positivas. Permítame mencionarle algunas de las razones por las que creo esto.

Empoderar a los refugiados y los desplazados internos a través de la identificación digital

Nicholas Oakeshott's picture
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Oria Adamo, 72 years old and the mayor of a small town in Central African Republic shows his ID card in the village of Ndu, Bas Uele province, Democratic Republic of the Congo where thousands fled after fleeing a surge in violence that began in May 2017. © Simon Lubuku/UNHCR
Oria Adamo, de 72 años y alcalde de una pequeña aldea en la República Centroafricana, muestra su documento de identidad en el pueblo de Ndu, ubicado en la provincia de Bas Uele (República Democrática del Congo), donde miles de personas huyeron tras un estallido de violencia que empezó en mayo de 2017. © Simon Lubuku/ACNU

Fardowsa, una joven somalí de 20 años refugiada en Uganda, sabe bien cuán importante es para los refugiados tener un documento de identidad. Ella y su familia se vieron forzadas a huir de su país en el año 2001 sin portar ninguna identificación oficial. La tarjeta de identidad que le entregó el Gobierno de Uganda, además de proveerle protección y acceso a ayuda humanitaria, le ha permitido estudiar en la universidad y abrir una cuenta de dinero móvil. Con esta base, Fardowsa planea iniciar su propio negocio para mejorar aún más su propia vida y la de su familia. Mientras eso sucede, ella contribuirá también a la economía de Uganda y, al mismo tiempo, desarrollará su potencial como una joven refugiada.

“La pieza faltante”: una educación que integra a las personas con discapacidad

Charlotte McClain-Nhlapo's picture
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Un niño con el síndrome de Down mira su teléfono inteligente.
Foto: Thitiwat Samitinantana/Shutterstock.

En 2015, el mundo se comprometió a lograr el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 4 para “garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos”. El ODS 4, además de una meta inspiradora, es un aspecto esencial para el bienestar de nuestras sociedades y economías, y para la calidad de vida de todas las personas.

Hoy, 65 millones de niños en edad escolar no van a la escuela, y cerca de la mitad de ellos son niños con discapacidades. Incluso los niños discapacitados que se matriculan tienen menos probabilidades de finalizar la escuela que otros niños. Según algunos cálculos, menos del 5 % de los niños con discapacidad se graduarán. Esto ha causado que solo el 3 % de adultos con discapacidades esté alfabetizado, y de manera increíble que solamente el 1 % de mujeres discapacitadas sepa leer y escribir.

La exclusión de los niños discapacitados se agrava por la percepción dominante de que la discapacidad es una desventaja, y las creencias que la escuela les sirve a los estudiantes con discapacidades para socializar y no para aprender. Negar a los niños discapacitados el derecho a la educación refuerza las actitudes y presunciones comúnmente sostenidas de que ellos tienen menos capacidad, colocándolos en una situación aún más desventajosa.

Construir alianzas LGBTI no es solo un tema de solidaridad, sino una clave para la prosperidad compartida

Ede Ijjasz-Vasquez's picture
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El 17 de mayo, nos reuniremos con individuos, familias y organizaciones alrededor del mundo para conmemorar el Día Internacional contra la Homofobia, Transfobia y Bifobia (IDAHOT, por sus siglas en inglés).

La conmemoración anual del IDAHOT es un recordatorio importante —para todos nosotros— de que el tema de la orientación sexual y de la identidad de género (SOGI) es muy importante para el desarrollo sostenible. Importa porque se trata de luchar contra la discriminación y promover la inclusión social. Importa porque es clave para poner fin a la pobreza y construir la prosperidad compartida.

El tema mundial del IDAHOT este año es “Alianzas para la solidaridad”. Pero más allá de mostrar solidaridad con las comunidades lesbianas, gais, bisexuales, transgénero e intersexuales (LGBTI), ¿qué otros papeles importantes juegan las alianzas para combatir la homofobia, la transfobia y la bifobia?

¿En qué se diferencia tu vida de la de tus padres cuando tenían tu edad? #InheritPossibility

Venkat Gopalakrishnan's picture
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¿En qué se diferencia tu vida de la de tus padres?
 
Yunus es dueño de una tienda de textiles en Blantyre, Malawi. La fundó su abuelo, que emigró a Malawi en 1927, y es propiedad de la familia desde hace tres generaciones. El negocio va bien, dice Yunus, pero que, desde que su abuelo y su padre eran los propietarios, ha aumentado el costo de servicios básicos como el agua y la electricidad. No obstante, sigue siendo optimista.
 
Marija Bosheva estudia en una escuela secundaria de formación profesional especializada en agricultura y silvicultura en Kavadarci, Macedonia. Al igual que estudiantes de educación secundaria de todo el mundo, Marija tiene clases de historia, matemáticas, biología y química. Sin embargo, a diferencia de muchos de sus compañeros y compañeras, ella estudia además enología: el arte de elaborar los vinos.
 
¿Mantienes una tradición familiar, como Yunus? ¿Trabajas o estudias en un sector completamente distinto que no existía cuando tus padres tenían tu edad? ¿Cómo ha cambiado la vida desde que tus padres tenían tu edad? ¿Cómo ves las vidas y las posibilidades de tus descendientes en comparación con las que tú has tenido? ¿Estás en la misma posición con respecto a tus compañeros y compañeras que tus padres con respecto a los suyos?
 
Comparte tu historia usando la etiqueta #InheritPossibility.

Acoso sexual: ¿ Dónde nos encontramos en la protección jurídica de las mujeres?

Paula Tavares's picture
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Women abused in her home holding her hand up. Stop sexual harassment against women. Violence and abuse in family relations. © Fure/Shutterstock.com
 © Fure/Shutterstock.com


El movimiento #YoTambién está transformando la manera en que percibimos y que esperamos, se aborde el acoso sexual.

Durante mucho tiempo las mujeres han sufrido este tipo de violencia que tiene consecuencias negativas en su voz y agencia, así como su capacidad de participar plenamente en la economía y la sociedad. Existen numerosas pruebas del costo que representa el acoso sexual para las empresas, ya sea en acuerdos legales, pérdidas de tiempo de trabajo y pérdidas comerciales. Pero el acoso sexual también tiene efectos negativos en las oportunidades económicas de las mujeres (i). Por ejemplo, si no hay recursos disponibles para protegerlas, en lugar de denunciar el problema, las mujeres que enfrentan acoso sexual en su trabajo a menudo dicen (i) que no tienen más salida que renunciar (i). Esto puede significar tener que volver a empezar, y perder aumentos salariales, oportunidades de crecimiento profesional (i) y potencial de generar ingresos. Estudios indican que el acoso sexual afecta negativamente el éxito y la satisfacción profesional de las mujeres. Sin embargo, muchos países aún no ofrecen a las mujeres una protección legal adecuada contra esta forma generalizada de desigualdad de género.

Para construir un futuro mejor, se debe invertir en las mujeres y las niñas

Jim Yong Kim's picture
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Arne Hoel

Al celebrar el Día Internacional de la Mujer 2018, podemos observar que nunca ha habido un momento más crítico para invertir en la gente, en particular en las mujeres y las niñas.

Las habilidades, el conocimiento general y los conocimientos técnicos —denominados en conjunto capital humano— representan una gran parte de la riqueza mundial, mayor que el capital producido, como las fábricas o industrias, o los recursos naturales.

Sin embargo, el capital humano no se encuentra distribuido de manera equitativa en el mundo, y a medida que los países se desarrollan este representa una porción mayor de la riqueza. ¿Cómo y cuándo los países en desarrollo pueden desarrollar su capital humano y prepararse para un futuro más exigente desde el punto de vista tecnológico?

La respuesta es que deben invertir mucho más en los pilares del capital humano, es decir en nutrición, salud, educación, protección social y empleos. Y los mayores beneficios provendrán de educar y apoyar a las niñas, empoderar a las mujeres, y asegurar que las redes de protección social aumentan su capacidad de resiliencia.

Según estimaciones de UNESCO, 130 millones de niñas de entre 6 y 17 años no están escolarizadas, y 15 millones de niñas en edad de asistir a la escuela primaria —la mitad de ellas en África al sur del Sahara— nunca entrarán a una sala de clase. La participación de las mujeres en el mercado laboral internacional es aproximadamente 27 puntos porcentuales menor que la de los hombres, y este indicador disminuyó del 52 % en 1990 al 49 % en 2016.

¿Qué pasaría si solucionamos esto? La adopción de medidas para fomentar la participación de las mujeres en la fuerza de trabajo y en la propiedad de empresas, y para mejorar su productividad podría agregar miles de millones de dólares a la economía mundial.

Los ingredientes secretos para el éxito de la Nueva Agenda Urbana

Luis Triveno's picture
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Photo: Lois Goh/ Banque mondiale


La historia más común de la modernidad, que abarca fronteras nacionales, culturales y religiosas, se trata de personas que se trasladan de las zonas rurales a las ciudades. Para el año 2030, el 80 % de la población mundial vivirá en zonas urbanas, persiguiendo el sueño de acceder a mejores empleos, educación y atención médica.

Sin embargo, en muchos casos ese sueño corre el riesgo de quedar reducido a un ensueño urbano, debido a los desastres naturales como los huracanes, los terremotos y las inundaciones, así como al cambio climático. Quienes trabajamos para ayudar a esas familias a encontrar un futuro mejor debemos enfocarnos más en las formas de apoyar los esfuerzos destinados a proteger sus vidas y sus medios de subsistencia.

En los 40 años transcurridos desde que se realizó la Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Asentamientos Humanos (Hábitat I), los Gobiernos y los municipios de los distintos países emergentes y en desarrollo han demostrado que sus ciudades pueden ser no solo inclusivas y seguras, sino también resilientes y sostenibles. Sin embargo, a menos que puedan aumentar su velocidad y escala, es poco probable que logren los objetivos de la “Nueva Agenda Urbana” (PDF) y sus planes regionales, presentados en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre la Vivienda y el Desarrollo Urbano Sostenible (Hábitat III) (i) en 2016.

Desde nuestra perspectiva de ayudar a los Gobiernos de América Latina y el Caribe, y como anticipo del Foro Mundial (i) que tendrá lugar en Kuala Lumpur (Malasia) en febrero, compartimos tres elementos clave necesarios para lograr ese objetivo:

Un grupo de niños refugiados sirios vuelven a sonreír en Estambul

Qiyang Xu's picture
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© Banco Mundial

No hay nada más gratificante que hacer sonreír a un niño o niña. Esto es especialmente cierto cuando los niños han sido víctimas de la guerra.
 
La foto que se volvió viral de Aylan Kurdi, un pequeño sirio de 3 años de edad cuyo cuerpo sin vida fue encontrado en una playa, atrajo nuestra atención. El hecho de que Kurdi no tuviera la oportunidad de escapar a una vida más segura nos animó a actuar. Decidimos ayudar a niños refugiados a adaptarse a las nuevas condiciones de vida que deben enfrentar luego de arribar a un país diferente de su país de origen.
 
Así que nuestro equipo del Fondo de Innovación para la Juventud (YIF) del Banco Mundial se asoció con Small Projects Istanbul (SPI), (i) una organización sin fines de lucro turca, para ayudar a 20 niños sirios a recuperar la alegría en Turquía tras escapar de su país devastado por la guerra.
 
El fondo YIF proporciona una oportunidad a los funcionarios jóvenes del Grupo Banco Mundial de diseñar, implementar y evaluar proyectos de desarrollo en los países clientes, concentrándose en las áreas de la innovación, la eficiencia y el impacto sobre el desarrollo.
 
Nuestra travesía empezó luego de enviar un trabajo a la competencia de propuestas del YIF, que resultó seleccionado. Nuestro proyecto, Programa de Orientación Psicológica, Tutoría y Enseñanza del Idioma Turco, apuntó a apoyar a estos niños a integrarse efectivamente en la sociedad local, desarrollar confianza en sí mismos y tener acceso a educación mientras viven en Turquía.

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