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Transporte

El futuro del transporte ya está aquí. ¿Estamos preparados?

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La tecnología está transformando el transporte a una velocidad y una escala difíciles de asimilar. Los sistemas de transporte del mañana estarán conectados y basados en datos, serán eléctricos y altamente automatizados y los servicios serán compartidos y a pedido. Las ideas avanzan velozmente desde el concepto, la investigación y diseño, y el banco de pruebas, hasta su adopción inicial y, finalmente, su aceptación masiva. Y, según las proyecciones, el ritmo de innovación continuará acelerándose.

Se prevé que los vehículos autónomos constituirán alrededor del 25 % del mercado mundial en 2040. (i) En Dubái, ya se están probando los taxis aéreos. (i) Para 2020, los drones de carga (i) serán más económicos que las motocicletas para el reparto de pedidos. Para 2021 están previstos tres sistemas Hyperloop. (i) Los trenes de levitación magnética (i) ya operan en Japón, Corea del Sur y China, y se están construyendo o se planifica usarlos en Europa, Asia, Australia y Estados Unidos. Gracias a la utilización de la tecnología de cadena de bloques (i) para racionalizar los procedimientos de embarque de exportaciones, se han reducido los tiempos de procesamiento y gestión de los documentos básicos, lo que ha aumentado la eficiencia y la fiabilidad.

APP para aumentar la resiliencia de la infraestructura: qué nos enseña Japón

Sanae Sasamori's picture
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Foto: MediaFOTO/PIXTA

En marzo de 2011, el gran terremoto de Japón oriental desencadenó un tsunami que causó la muerte o desaparición de unas 20 000 personas. La ciudad de Sendai, capital de la prefectura de Miyagi y un centro económico regional, se vio muy afectada por el desastre. Alrededor de 500 000 residentes perdieron el suministro de agua, y la principal planta de tratamiento de aguas residuales quedó completamente sumergida. Además, el tsunami dañó 325 kilómetros de infraestructura ferroviaria en la costa e inundó unos 100 kilómetros de la carretera nacional en la región de Tohoku, imposibilitando el transporte por tierra de ayuda a las ciudades afectadas.

Cuatro años más tarde, mientras todavía estaban en marcha los esfuerzos de recuperación, un consorcio privado firmó una concesión de 30 años para administrar el aeropuerto de Sendai, convirtiéndose en el primer aeropuerto estatal de Japón manejado por el sector privado. Esto fue recibido con sorpresa por los encargados de formular políticas y los profesionales que trabajan en el ámbito de las alianzas público-privadas (APP), preguntándose: ¿cómo fue posible que un operador privado decidiera invertir a largo plazo en una región tan propensa a desastres?
En el mundo, los impactos de los desastres naturales extremos y el cambio climático se han vuelto cada vez más visibles en las últimas décadas.

¿Cómo hacen las cosas los dirigentes municipales? Extraer enseñanzas de los alcaldes de Japón

Sameh Wahba's picture
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Participantes del taller de análisis técnico sobre ciudades competitivas caminan por la zona de Minato Mirai 21 (con el Cosmo Clock 21 de fondo) destinada a concentrar actividades de alto valor agregado y una elevada calidad de vida en un núcleo urbano integrado en el centro de Yokohama, Japón. Foto: Tokyo Development Learning Center (TDLC).


La tarea de los alcaldes y los dirigentes municipales ya no se limita a proporcionar servicios urbanos eficientes a sus ciudadanos. La creación de empleo está a la vanguardia de los desafíos de desarrollo económico a nivel mundial.

Las ciudades necesitan generar empleos y oportunidades para sus ciudadanos y medios para recaudar ingresos fiscales que les sirvan para financiar proyectos que satisfagan la creciente demanda de servicios básicos de la población. En el informe emblemático del Grupo Banco Mundial sobre ciudades competitivas se describe cómo la creación de puestos de trabajo en zonas urbanas, de manera urgente pero también a escala, es esencial.

Bicis Cero: Lo que aprendimos sobre las bicicletas compartidas sin anclajes durante #TTDC2018

Leonardo Canon Rubiano's picture
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Las bicicletas sin anclaje suelen tener colores brillantes que las hacen fáciles de identificar.
© Montgomery County/Flickr
 


¿Cómo podemos aprovechar la economía digital para hacer que la movilidad sea más sostenible? Esta pregunta fue el enfoque principal de la conferencia Transforming Transportation (Transformando el transporte) de este año, que reunió a varios de los pensadores más creativos e innovadores en el mundo de la movilidad. Uno de ellos fue Davis Wang, CEO de Mobike, una startup originaria de China, pionera en el desarrollo de los sistemas de bicis compartidas sin anclaje, que a hoy está presente en más de 200 ciudades en 12 países. En su intervención, Wang planteó varios puntos sobre el futuro de las bicis compartidas sin anclaje, con lo que me motivó a escribir para continuar conversando sobre el futuro de los sistemas de bicis compartidas sin anclaje (BiCSA) y su potencial para convertirse en una nueva modalidad para el transporte urbano.
 
¿Qué son exactamente los sistemas de bicis compartidas sin anclaje (BiCSA)?

Popularizados en Beijing hace poco menos de dos años, los sistemas BiCSA se han extendido rápidamente por todo el mundo. En la Ciudad de Washington, Mobike y tres compañías más iniciaron un piloto con cerca de 2 mil bicis en septiembre de 2017.

Colombia: las carreteras más transitadas

Philippe Neves's picture
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A principios de la década de 1990, la infraestructura vial de Colombia era un laberinto de caminos mal mantenidos y malas carreteras. Una geografía difícil —la jungla de la costa del Pacífico y los Andes que se bifurcan en tres cadenas— impedía mejorar las condiciones de los caminos y conectar a las comunidades aisladas. Los conflictos, la corrupción y las prioridades políticas a corto plazo se sumaban a los problemas del sistema vial colombiano. Y las dificultades con los contratos de concesión influían en la misma medida, ya que existían incentivos equivocados, se creaban oportunidades para renegociar los contratos ya firmados y se asignaba un riesgo de demanda desproporcionado al Gobierno de Colombia.

En un país tan grande como los territorios de Francia y España juntos, las zonas altamente montañosas hacían que la mayoría de las carreteras tuvieran muchas curvas y algunas se redujeran a un solo carril. Otro problema era el diseño de las rutas y la calidad de los materiales de construcción y del mantenimiento, causando que numerosas carreteras fueran inseguras y vulnerables a las fuertes lluvias anuales. Algunos informes sostenían que la mala calidad de las carreteras y caminos de Colombia encarecía el transporte de artículos desde un puerto colombiano a una ciudad del interior, y que por el contrario resultaba más barato enviar un contenedor a Asia.

¿Quién participa en la economía colaborativa en Europa?

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Foto: SkyPics Studio/Shutterstock

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La información sobre la economía colaborativa (Uber, Airbnb y otros ejemplos) es escasa, pero en un último estudio se estima que el crecimiento de los ingresos generados por estas plataformas ha sido enorme. En la Unión Europea (UE), los ingresos totales de la economía colaborativa aumentaron de alrededor de 1000 millones de euros en 2013 a 3600 millones de euros (PDF, en inglés) en 2015. Si bien este cálculo equivale a apenas el 0,2 % del PIB de la UE, las tendencias más recientes indican una expansión rápida y constante.​

Esto es importante, ya que la economía colaborativa tiene el potencial de aumentar la eficiencia y mejorar el bienestar de muchos habitantes en la región.

Esto también puede generar perturbaciones importantes.

El futuro está aquí: las tendencias tecnológicas que están configurando el mundo de la logística

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Las tecnologías emergentes están transformando la logística mundial. Las pruebas están a la vista en todas partes: las empresas de logística están explorando flotas autónomas y bodegas que pueden funcionar con las “luces apagadas”. Y, además, están considerando la inteligencia de datos para gestionar el transporte y realizar análisis predictivos. Las nuevas empresas que utilizan la colaboración masiva están aplicando un modelo de negocios de alta tecnología y activos esenciales. Y las plataformas de corretaje electrónico están proporcionando información en tiempo real desde la etapa de recolección hasta la etapa de distribución.
 
¿Cómo se usarán y se adaptarán estas nuevas tecnologías y modelos de negocios en evolución en los países en desarrollo?

Revisaremos tres tendencias que se están desarrollando rápidamente, tanto en el ámbito de la logística como en otras esferas: el enfoque omnicanal, la economía colaborativa y la inteligencia de datos. Estas tendencias ofrecen a las economías emergentes la oportunidad de avanzar rápidamente en su trayectoria de desarrollo. Es valioso analizar por qué estas tendencias son importantes para los países en desarrollo y cómo estos se están adaptando.

El “puente de plástico”: una solución de bajo costo y alto impacto para abordar el riesgo climático

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Los puentes son eslabones fundamentales en las redes de transporte. Ellos están expuestos a todos los efectos de las inundaciones y los deslizamientos de tierra por el hecho de encontrarse ubicados sobre las vías navegables, y suelen ser la primera obra de infraestructura que resulta dañada durante un desastre. La reparación de los puentes puede tardar semanas o meses. Las interrupciones en la conectividad, además de causar daños cuantiosos a la infraestructura, tienen un efecto mucho más amplio sobre la productividad económica y la capacidad de las personas para acceder a los servicios esenciales. Dado que se espera que muchos lugares sean afectados por lluvias más intensas y frecuentes debido al cambio climático, los puentes estarán en mayor riesgo: las precipitaciones más abundantes aumentarán los caudales de los ríos y los daños a los puentes, en particular aquellos diseñados para soportar tormentas menos intensas.

En cada extremo de los puentes hay una estructura que soporta el peso del tablero. Esta se conoce como contrafuerte (o estribo o muro de contención), y habitualmente es la primera parte del puente que falla. Los escombros pueden bloquear el canal principal y hacer que el agua se deslice por los costados de los puentes, es decir las zonas de menor resistencia, y por consiguiente poner en riesgo los contrafuertes.

En la construcción convencional de puentes se instalan pilotes para cimentar los estribos, y esto es un proceso largo y costoso que implica materiales, habilidades y equipos especializados.

Pero hay otra solución prometedora: los estribos de suelo reforzado con geosintéticos. Esta tecnología agiliza la construcción de los puentes, aumenta la resiliencia de los mismos, permite el uso de materiales disponibles localmente y no requiere el empleo de equipamiento especializado. Con este método, es posible construir puentes en solo cinco días (Von Handorf, 2013) (i) y a un costo entre 30 % y 50 % menor que los métodos de construcción convencionales (Tonkin y Taylor, 2016).

Los muros de contención de suelo reforzado con geosintéticos incluyen mallas geotécnicas, una malla de alta densidad hecha de polietileno (plástico). Las capas de tierra y las geomallas se combinan para crear una base sólida para el tablero del puente. La construcción se puede completar con maquinarias básicas para remover tierra y compactadoras, y se pueden usar diversos materiales de relleno de origen local siguiendo las directrices de especialistas geotécnicos.

De Nairobi a Manila, los teléfonos móviles cambian las vidas de los pasajeros de los microbuses

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Cada día en todo el mundo, millones de personas se movilizan en microbuses. En muchas ciudades, la mayor parte de los viajes urbanos se realiza mediante este servicio de transporte, especialmente en África y América Latina. Los microbuses tienen distintos nombres (“matatus”, “dalalas”, “taxis minibuses”, “colectivos”, “diablos rojos”, “micros”, etc.), pero todos tienen una cosa en común: están sujetos a escasas normas, o prácticamente no son regulados en absoluto. Si bien los microbuses desempeñan un papel crucial en la vida diaria de muchos habitantes urbanos, existen diversas quejas respecto de los servicios, y estos reclamos han impulsado llamados en favor de reformas y mejoramientos en este ámbito. Una preocupación fundamental de los usuarios es la falta de información y visibilidad de los servicios. Tener que pagar por separado cada viaje afecta de manera desproporcionada a los pobres que se trasladan desde los barrios periféricos, y que suelen usar varios buses para llegar a su destino. Los vehículos son antiguos y, a veces, inseguros. Otra preocupación en materia de seguridad es el hecho que los conductores de los microbuses compiten por los pasajeros en lo que en América Latina se conoce como “la guerra del centavo”. Las personas que no usan los microbuses, los planificadores y las autoridades municipales también se quejan debido a la contaminación y los accidentes que provocan estos conductores, así como la congestión causada por el “muro de vehículos del transporte público” en las calles principales de las ciudades.

Congestión vehicular, contaminación, accidentes de tránsito: ¿podrá la tecnología poner fin a los problemas del transporte urbano?

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¿Podrá la tecnología ser la salvación de la movilidad en las ciudades?

La urbanización y el aumento de los ingresos han impulsado la compra de automóviles en Asia, África y América Latina. Si bien, hoy en día, el 50 % de la población mundial vive en ciudades, se espera que esa proporción aumente hasta el 70 % a fines de 2050. Y si las tendencias siguen siendo las mismas es posible que para 2050 veamos otros 1000 millones de vehículos en las ya atestadas calles de las ciudades de India, China y África.

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