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Diésel: Impactos en las emisiones, la salud y el clima

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Mientras jugaba a las adivinanzas con mi hijo de 9 años el fin de semana, él me sorprendió cuando dio como una pista para el diésel la palabra “humo negro”. Cuando yo tenía su edad, probablemente hubiera dicho autobús o camión.

La palabra “diésel” deriva del inventor Rudolph Diesel, quien desarrolló un motor de alta resistencia en Alemania a fines del siglo XIX. El combustible diésel es cualquier combustible que se usa en motores diésel. La combustión del combustible diésel genera la energía para mover vehículos pesados, tales como autobuses y camiones. También da lugar a las emisiones de partículas finas, a menudo bajo la forma de humo negro, junto con una serie de otros compuestos químicos.

En 2012, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró que el humo que producen los motores que funcionan con diésel causa cáncer. El mes pasado, la OMS publicó datos que muestran que más de 7 millones de muertes son provocadas por la contaminación atmosférica interior y exterior. El humo negro proveniente de los motores diésel es una parte de la contaminación atmosférica que aportan los autobuses y los camiones, como mi hijo me diría después de que terminamos nuestro juego.

Lo que él no sabe aún es que un estudio (i) realizado por un equipo internacional de científicos en 2013 observó que el humo del diésel consiste principalmente en carbono negro, que tiene un fuerte impacto en el calentamiento global: casi 3300 veces más que el dióxido de carbono durante un periodo de 20 años. El único mensaje simple y claro de la triangulación de la actual evidencia científica es que la reducción de las emisiones de los motores diésel es ventajosa para la salud y el clima.
 
Un nuevo informe del Banco Mundial, (i) dado a conocer en la reunión del grupo de trabajo de la Coalición Clima y Aire Limpio, vincula esta evidencia científica con las políticas mediante la evaluación de las repercusiones económicas que tienen las emisiones de carbono negro producidas en los proyectos de transporte. Es una de las primeras tentativas de proporcionar un marco para monetizar las ventajas para la salud y el clima de la disminución de las emisiones de carbono negro, y fue emprendida por los investigadores del Consejo Internacional para el Transporte Limpio. (i) Los resultados de cuatro simulaciones de intervenciones de proyectos muestran que solo los beneficios para la salud son generalmente suficientes para justificar tales intervenciones, aunque la inclusión del tema del carbono negro en algunos casos ayuda a fortalecer los argumentos económicos. Sin embargo, los resultados dependen de  los supuestos sobre los plazos para el calentamiento global potencial y la tasa de descuento para el costo social de las emisiones de carbono.
 
Como indiqué en mi blog anterior, (i) con la disponibilidad de evidencia científica más sólida y de mejores herramientas analíticas, existe una posibilidad real de cambiar el paradigma hacia un análisis económico más amplio que incluya las múltiples ventajas de las intervenciones de proyectos. Este nuevo informe representa un intento en esa dirección, a la vez que también destaca los desafíos y las limitaciones de hacerlo. Una publicación del Banco Mundial, que será dada a conocer el próximo  mes, empuja los límites de los análisis incluso más lejos. ¡Permanece atento!

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