Syndicate content

La desigualdad extrema es síntoma de una sociedad fracturada

Sri Mulyani Indrawati's picture
Esta página en: English | Français | العربية | 中文
© Curt Carnemark/World Bank


La desigualdad es un problema que enfrentan todos los países, sean estos pobres, ricos, o de situación intermedia. Cierto grado de desigualdad puede ser un subproducto temporal del crecimiento económico cuando no todos avanzan al mismo ritmo y al mismo tiempo. Pero cuando la mayoría de la gente sufre un estancamiento económico y social, la desigualdad representa una verdadera amenaza para el progreso de las personas y de países enteros.

Por esta razón, la desigualdad elevada y persistente no solo es moralmente incorrecta, sino también un síntoma de una sociedad fracturada. Puede conducir a una pobreza generalizada, asfixiar el crecimiento y provocar conflictos sociales. Es por ello también que los objetivos del Banco Mundial no consisten únicamente en poner fin a la pobreza, sino además en promover la prosperidad compartida.

A menudo el debate sobre la desigualdad se centra en la brecha de ingresos. Sin embargo, hay otros aspectos de la desigualdad que revisten la misma importancia.

El primero es la desigualdad de oportunidades, que tiene un alto costo y graves implicaciones. Significa que los niños parten con una desventaja desde su nacimiento. Por ejemplo, datos recientes de mi propio país, Indonesia, muestran que alrededor de un tercio de la desigualdad existente en la actualidad se debe a las circunstancias en que nacen las personas.

En efecto, en muchos lugares — por ejemplo, en un área rural— si nace una niña y sus padres son pobres, o si pertenecen a un segmento o grupo étnico marginalizado, esa niña tendrá menos oportunidades y más probabilidades de ser pobre. La limitación de oportunidades restringe la movilidad económica, perpetúa la pobreza de una generación a otra, y puede reprimir el crecimiento al limitar las posibilidades de amplios grupos de personas. Por esta razón, ayudamos a los países a prestar servicios básicos que benefician a todos, y particularmente al 40 % más pobre de la población.

El segundo aspecto de importancia crítica para abordar el problema de la desigualdad es la exclusión, tanto real como percibida. Por ejemplo, en Oriente Medio y en algunas partes de Europa oriental, la gente está menos satisfecha y es más pesimista acerca de su futuro, incluso en comparación con regiones con niveles similares de desigualdad de ingreso, lo que indica una percepción generalizada de empeoramiento de la movilidad económica, una sensación de injusticia cada vez mayor, y la falta de justicia social. Por esta razón, la asistencia para el desarrollo que brindamos a esa región trasciende la “ayuda” clásica y su objetivo es establecer un nuevo contrato social y, al mismo tiempo, promover un crecimiento inclusivo y la creación de empleo. En Túnez, por ejemplo, nuestra labor respalda los objetivos de la transición con posterioridad a la Primavera Árabe.

¿Cuál es, entonces, la manera más eficaz de afrontar la desigualdad? Se requiere una combinación adecuada de políticas acertadas, buen gobierno e instituciones eficientes. Países tan disímiles como Ucrania, Indonesia, Perú, Egipto y Etiopía nos han pedido que trabajemos con ellos en esos aspectos. A menudo, ello supone eliminar obstáculos, como los subsidios indiscriminados y excesivos a la energía, el gasto público ineficiente y las deficiencias en la prestación de servicios.

Sin embargo, tal vez el aspecto más importante para hacer frente a la desigualdad sea un buen liderazgo. En primer lugar, los líderes deben entender que promover del crecimiento y, al mismo tiempo, impulsar la prosperidad compartida tiene sentido desde el punto de vista tanto económico como social. Por ejemplo, si se eliminaran las brechas de género, el crecimiento aumentaría 14 % en Brasil, y un impresionante 25 % en Egipto. Se pueden obtener beneficios similares si se atienden las necesidades de los niños y los jóvenes, sobre todo, a través del acceso a buenos servicios de salud y a una buena educación.

Por último, los líderes mundiales deben estar dispuestos a cuestionar el statu quo y a encarar los problemas comunes de falta de capacidad, corrupción, falta de responsabilidad y captura por las élites.

Para afrontar la desigualdad se requieren líderes dispuestos a tomar decisiones necesarias, aunque a veces impopulares, que pueden tardar en mostrar sus efectos. En definitiva, se requieren líderes que tengan el valor y la voluntad política de medir su éxito no por lo que consiguen unos pocos compinches y grupos con buenos contactos, sino por la medida en que se van mejorando las condiciones de vida de la mayoría.  
 
Este artículo se publicó inicialmente en The Boston Globe.

Comments

ENVIADO POR monica el

lo que sigue impresionando es el tema de pobreza, una palabra con muchos significados de deficiencia que quedan perpetuos, un circulo vicioso en las diferentes sociedades, concluyo que de acuerdo a mi investigación la sociedad misma es la que provoca la reducción o el incremento de la pobreza.

ENVIADO POR samara molina el

Los buenos líderes en las comunidades es difícil, casi todos han sido parte de mas de uno de los partidos políticos, viven de la necesidad de los demás se volvieron personas sin escrúpulos, se debería hacer censos cada municipalidad para poder trabajar con números reales y hacer una modificación a la ley de Cocodes, para que de verdad tengamos inclusión

ENVIADO POR Vanessa Villalobos el

Totalmente de acuerdo con el artículo. La desigualdad se manifiesta desde que nacemos, tanto por entorno como por los valores de los padres del niño. Me parece que una manera de contribuir a disminuir esa brecha es enfatizar los valores humanos en la sociedad. Hoy en día está "bien visto" y "aceptado" que una persona sea la màs favorecida y se premia resaltar por poder económico. Pero pocas veces los "favorecidos" buscan maneras de incorporar o ayudar a los que tienen menos oportunidades. No hablo de dar dinero o regalar premios, sino de fomentar sociedades màs inclusivas. Que mi desarrollo sea el desarrollo para mi comunidad, y ésta última la de mi país.

ENVIADO POR Walter Menchola Vásquez el

Creo que primero debiera definirse bien los términos, porque desigualdad como tal, forma parte de la propia naturaleza del hombre, si entendemos que la igualdad es el objetivo final, entonces estamos en problemas serios para entendernos, porque la naturaleza es desigual, hay hombres y mujeres, jóvenes y viejos, gordos y flacos, hay sanos y enfermos, etc. somos desiguales por nuestra propia naturaleza. Es mejor hablar de inequidad, es decir que la sociedad no acepta desigualdades fuera de aquello que considera aceptable, sin duda la pobreza extrema es absolutamente inequitativa, como lo son la inequidad en las oportunidades, allí debe empezarse por la cobertura y la calidad en la educación y la salud, mercado de oportunidades laborales, entre otros. Saludos

ENVIADO POR Victor Serrano el

Pienso que lo que realmente hace falta son autenticos líderes políticos con visión de Estadistas que esten dispuestos a usar sus dones de liderazgo y voluntad política para que asuman un papel protagonico e impulsen políticas públicas dirigidas a fortalecer el capital humano desde sus origenes, por ejemplo el plan de los cien dias, politicas publicas que faciliten la participación ciudadana y generen espacios de mayor distribución de la riqueza del pais, para ir cerrando la enorme brecha entre la población altamente vulnerable de aquella que posee grandes oportunidades de desarrollo

ENVIADO POR Pablo Noriega el

Para mejorar esta condición y disminuir las desigualdades se necesitan muchas cosas, desde mi punto de vista comparto que debe haber liderazgo político, empresarial, social, pero con una condición que estos líderes articulen y complementen sus acciones y miren en la misma dirección, una misma visión y misión para su país, para su pueblo, para su industria, para su comunidad.
Pero lo más importante es educar a las nuevas generaciones, las del 2030 o 2050 que son los que tomarán las decisiones y guiarán los destinos del mundo, a ellos hay que educarlos desde ahora,macón nuevos valores, principios, ideales. Hacerlos convivir, el rico con el pobre, igualdad de género y de razas, crear un proyecto parecido a la ONU, donde se reúnen líderes hoy, que no pueden y no van a tomar decisiones para el futuro, una o u de niños líderes y educarlos y formarlos para que sean la semilla de una. Je a raza.
El mundo los necesita y no estamos haciendo nada para corregir, cada país Rico hace más inteligentes a los ricos, cada país pobre tiene una educación mala o regular, los pais es emergentes tienen iniciativas temporales que son válidas mientras tengan crecimiento y de lo contrario vuelven a lo mismo.
Señores ustedes que diagnostican, y que de diagnóstico está lleno los anaqueles de las bibliotecas y ahora las redes sociales, sean innovadores, no pidan que innoven den el ejemplo.
Formen una nueva generación basada en el conocimiento, los mejores niños líderes y académicamente sobresalientes que se junten y creen una mancomunidad mundial, y que después salgan a sus países a llevar el mismo mensaje de igualdad, justicia, paz, desarrollo.

ENVIADO POR Anonymous el

Para superar los problemas de un equidad la acción de los estados debe centrarse en la educación formal e informal. Esta es la única escalera por la que pueden ascender los jóvenes que hoy en día ven truncados sus sueños de una vida mejor. Este estado de frustración de enojo hacia los demás que si tiene es el caldo de cultivo para formar delincuentes y guerrilleros. Antes los grupos marginales ignoraban cómo vivían los más ricos. Hoy con la Internet hay mucho más trasparencia y expocision de la riqueza. Esto causa el enojo y la frustración de grandes grupos que deciden ascender sin importar el precio que haya que pagar. Así que hay que por el énfasis en la educación , solo de esta se pueden derivar las oportunidades para una vida mejor.

ENVIADO POR sonia el

que importante es compartir este concepto y apropiarse de y querer hacerse participe la prosperidad compartida debiera ser un objetivo que todos los que tenemos la oportunidad de tener una vida llena de oportunidades y privilegios sumarnos, la unica forma que tenemos de lograr que los niños que llegan a este mundo tengan mejores oportunidades es por medio de la educacion, personas imformadas seran empoderadas autonomas y podran tomar decisiones que les permitan tener una vida mas afortunada y con mas esperanza.

ENVIADO POR Rosana el

Hay quienes opinan que Lìder se nace. No obstante la capacidad de liderar se hace se contruye sostenida en ideales y proyectos que parten de lo subjetivo para proyectarse en objetivos ligados al bien común, a los valores, al respeto por la condición humana, y la convicción de hacer todo lo posible para alcanzar metas. Si esto no está presente en el ejercicio del liderazgo, entonces no hay camino al éxito. La búsqueda de la equidad, de igualdad de oportunidades, de calidad educativa, de salud preventiva, de justicia social sostenida y dinámica, de desarrollo humano y más denen ser políticas públicas tangibles en acciones lideradas a través de las Buenas Prácticas de las Instituciones. Paticularmente lo creo posible, aunque aún hay mucho camino por transitar.Si un "síntoma" es algo que se padece, el "signo" observable para vencer el dolor es parte de la misión de liderar.

ENVIADO POR José Brito Pérez Viana el

En mi opinión, para disminuir la pobreza la herramienta más efectiva es educar a las personas. Solo la educación provee a las personas de libertad y prosperidad, o por lo menos, los provee de la oportunidad de decidir cómo quieren vivir. Más que campañas de ayuda para proveer bienes y/o servicios, es necesaria la educación, ésta perdura y se múltiplica, los bienes se consumen y se extinguen, no así la educación.

Añadir nuevo comentario

Plain text

  • Allowed HTML tags: <br> <p>
  • Lines and paragraphs break automatically.
By submitting this form, you accept the Mollom privacy policy.