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La tecnología ayuda a combatir la corrupción

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World Bank Group President Jim Yong Kim and Philippines President Benigno S. Aquino III on July 15, 2014. © Dominic Chavez/World Bank

El buen gobierno es fundamental para todos los países del mundo hoy en día. Cuando no existe, muchos Gobiernos no están en condiciones de entregar servicios públicos con eficacia; la salud y la educación son a menudo de baja calidad; la corrupción persiste por igual en los países ricos y pobres, frenando las oportunidades y el crecimiento. Será difícil reducir la pobreza extrema —y mucho más, terminarla— si no se aborda la importancia que tiene el buen gobierno.

Pero esto no es una situación imposible. De hecho, una nueva ola de avances en esta materia sugiere que estamos en el umbral de una era de transformación. En la actualidad, los países están aprovechando algunas de las fuerzas más poderosas en el mundo para mejorar los servicios y aumentar la transparencia. Estas fuerzas incluyen la difusión de las tecnologías de la información y su convergencia con movimientos de base para lograr mayor transparencia, rendición de cuentas y participación ciudadana. En algunos lugares, esta confluencia está facilitando que los Gobiernos obtengan mejores resultados y sean más responsables.

Filipinas es un buen ejemplo de un país que adopta prácticas de buen gobierno. Durante una reciente visita, conversé con el presidente Benigno Aquino sobre sus planes de reducción de la pobreza, creación de empleos y crecimiento económico inclusivo. Me explicó con gran detalle que una parte fundamental de su estrategia es mejorar el buen gobierno. Con tal propósito, los datos gubernamentales y la información de los contratos están ahora disponibles para que los ciudadanos puedan ver cómo se gasta el dinero de sus impuestos. El Centro de Transparencia de la Ayuda Extranjera, lanzado después del tifón Yolanda, ofrece una mirada en tiempo real de las promesas hechas y de los recursos entregados para la recuperación después de dicho desastre. Además, a través de herramientas de geoetiquetado, se monitorea la asistencia que se da a las personas afectadas por el ciclón.

Presupuestos, objetos de escrutinio

Este tipo de apertura se está haciendo popular. Ahora muchos países que alguna vez retuvieron información están abriendo sus datos y presupuestos al escrutinio público.

A fines del año pasado, mi organización —el Grupo del Banco Mundial— creó el Portal de Presupuestos Abiertos, (i) un repositorio de datos sobre los presupuestos de países de todo el mundo. Hasta el momento, 13 naciones han publicado en línea todos sus datos de los gastos públicos, incluido Togo, el primer Estado frágil en hacerlo.
 
En 2011, con nuestra ayuda, la República de Moldova fue el primer país de Europa central que puso en marcha un portal de datos de libre acceso y que publicó sus gastos en línea. Ahora el público y los medios de comunicación pueden acceder a más de 700 conjuntos de datos, y están pidiendo más información.(i)
 
Por su parte, Túnez —el epicentro original de la primavera  árabe— aprobó hace poco una nueva Constitución y está desarrollando el primer portal de datos de libre acceso de presupuestos en Oriente Medio y Norte de África. Este país ha dado pasos para aumentar la participación ciudadana, desarrollando un presupuesto de los ciudadanos y plataformas orientadas a la sociedad civil, tales como Marsoum41, (i) y así apoyar el derecho a realizar peticiones de información, incluso usando los teléfonos móviles.
 
Usar la tecnología para mejorar los servicios

Los países también están aprovechando la tecnología para mejorar los servicios públicos y privados. Estonia (i) es famosa por construir una infraestructura de tecnología de la información que ha permitido un gran uso de servicios electrónicos, desde cómo presentar los impuestos en línea hasta llenar las recetas médicas.

En La Paz, Bolivia, un sistema de opinión ciudadana conocido como OnTrack permite a los residentes de uno de los barrios marginales de la ciudad formular comentarios, hacer sugerencias o informar problemas relacionados con los servicios públicos a través del envío de mensajes de texto.

En Punjab, Pakistán, los departamentos gubernamentales están utilizando teléfonos inteligentes para recopilar datos en tiempo real sobre las actividades del personal público en terreno —incluyendo fotos y geoetiquetas— para ayudar a reducir el ausentismo y el desempeño deficiente.

El buen gobierno es igual a una buena economía

Estos son solo algunos ejemplos de los pasos que los países están dando para mejorar los servicios y conseguir ser más transparentes. Está aumentando la conciencia de que el buen gobierno es positivo para la economía. Esta percepción está respaldada por investigaciones que sugieren una fuerte relación entre instituciones gubernamentales eficaces y el crecimiento económico.

El buen gobierno es esencial para terminar con la pobreza extrema. Si se cuenta con una mayor transparencia y rendición de cuentas, los ciudadanos pueden disfrutar de servicios de salud y educación más eficaces, y además un sector privado dinámico puede crear buenos empleos que permitan ayudar a millones de personas a salir de la pobreza.

Claramente, quedan muchos desafíos en la lucha contra la corrupción y la promoción del buen gobierno. Me gustaría escuchar opiniones de personas que han tenido experiencias de primera mano con programas de lucha contra la corrupción o de buen gobierno tanto en países desarrollados como en países en desarrollo. ¿Qué ha funcionado y qué no ha funcionado? Por favor, comparta sus opiniones sobre este tema en la sección de comentarios más abajo.

(Foto: El presidente del Grupo del Banco Mundial, Jim Yong Kim, y el presidente de Filipinas, Benigno S. Aquino III, el 15 de julio de 2014. © Dominic Chavez/Banco Mundial.)

Este artículo fue publicado por primera vez en LinkedIn Influencers.

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