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Presidente Kim y primer economista Romer conversan abordan el tema del desarrollo

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Shaping the Global Development Agenda: A Conversation between Jim Kim and Chief Economist Paul Romer

El presidente y el nuevo primer economista del Grupo Banco Mundial sostuvieron una amistosa conversación durante una hora frente a una numerosa audiencia que concurrió a un evento, organizado en el marco de las Reuniones Anuales. Ellos conversaron acerca de los mayores riesgos que enfrenta el mundo hoy, así como las oportunidades, y el tipo de pensamiento innovador que se necesita para alcanzar los ambiciosos objetivos de desarrollo.

Jim Yong Kim y Paul Romer (i) analizaron temas como el posible impacto de la automatización en el empleo, la necesidad de aumentar la notoriedad de la investigación aplicada sobre el desarrollo, la mejor manera de que las personas adquieran valiosas “aptitudes interpersonales”, entre otras cuestiones. El evento titulado Configurar el programa de desarrollo mundial se transmitió en vivo en cuatro idiomas: inglés, francés, español y árabe.

El entendimiento entre Kim y Romer se produjo de manera rápida.

“Cuando entrevisté a Paul la primera vez, se suponía que la reunión duraría entre 35 y 45 minutos. Terminamos conversando durante alrededor de 2 horas y 15 minutos; hablamos de todo tipo de cosas. Y pensamos que deberíamos compartir algunas de ellas”, dijo Kim.


Kim le preguntó a Romer sobre los “factores adversos” que enfrentan los países en desarrollo, las oportunidades de crecimiento en África, la necesidad de invertir en capital humano, y cómo puede ayudar el Grupo Banco Mundial. Pero, empezó preguntándole a Romer por qué aceptó el trabajo.

“Hubo un momento que fue como un ‘bit-flip’, en que pensé si me ofrecen este trabajo, lo voy a aceptar”, dijo Romer, usando un término de la industria tecnológica que denota un cambio dramático de rumbo. Relató que coincidió con Kim en la importancia de aumentar la innovación, agregando que el trabajo reciente del Banco relacionado con el seguro en caso de pandemias y la nueva estrategia sobre el cambio climático muestra de qué manera el Banco puede encarar grandes desafíos.
Simone D. McCourtie / World Bank
“Este va a ser un nuevo lugar muy interesante donde estar. Voy a aprender nuevas cosas relacionadas con este tipo de desafíos”, dijo Romer.
 
Señaló que es “optimista acerca de lo que es posible”, agregando, sin embargo, que “no sé, si podremos conseguirlo”.
 
La conservación sirvió como presentación ante el Grupo Banco Mundial del exprofesor de la Universidad de Nueva York. Romer se convirtió en el primer economista del Banco Mundial el 26 de septiembre, sucediendo a Kaushik Basu, Justin Lin, François Bourguignon, Sir Nicholas H. Stern, Joseph E. Stiglitz, Michael Bruno, Lawrence Summers, Stanley Fischer, Anne Krueger y Hollis B. Chenery.*

Al ser consultado sobre cómo se puede estimular el crecimiento económico, Romer señaló que la inversión es claramente fundamental, pero que las empresas privadas están realizando pocas inversiones productivas. “Es muy posible que estemos enfrentando una situación de gran incertidumbre. Y cuando existe un alto grado de incertidumbre, es de cierta manera natural mantener tus opciones abiertas, y no comprometerte”.

Según Romer, una manera de cambiar las percepciones es dar a conocer los obstáculos, de modo de encontrar vías para acelerar el progreso. Compartió como ejemplo el informe Doing Business del Banco, cuya concepción se inspiró en los hallazgos del economista peruano Hernando de Soto Polar en los años ochenta, quien comprobó que se necesitaban 289 días para iniciar un taller de confecciones con solo dos máquinas de coser en Perú. Un enfoque similar podría ayudar a identificar los problemas que existen en materia de infraestructura, aconsejó Romer.

“Podemos brindar una opinión diferente acerca de estas cuestiones de corto plazo… La inversión, particularmente la inversión en infraestructura, tiene enormes beneficios; es barato hacerlo ahora mismo. Tenemos que realmente impulsar esto para que haya avances”.
 
Romer dijo que la opinión actual acerca del crecimiento económico es pesimista, pero que la realidad podría ser bastante distinta.

“No existe ninguna razón para que no podamos impulsar el rápido crecimiento de recuperación en África que hemos visto en China”, señaló.

Añadió que las inversiones en las personas son un requisito previo para lograr un crecimiento acelerado y que medir el progreso puede mejorar la nutrición, la educación y las habilidades, siempre y cuando las consecuencias de no conseguir las metas no sean demasiado severas. Mencionó diversos ejemplos exitosos de este enfoque, entre ellos “la buena medición, los pequeños riesgos, y el trabajo colaborativo”.

Los mejores lugares para recibir educación y adquirir habilidades no necesariamente podrían ser las escuelas, sino el lugar de trabajo, agregó Romer. Por ejemplo, el “control emocional” que aprenden los empleados de Starbucks para poder lidiar con los clientes es una habilidad muy importante que se puede aplicar en otros trabajos, dijo.

Kim le preguntó a Romer qué caracterizará al área de la economía del desarrollo durante su mandato.

Romer respondió que el objetivo es crear una cultura en la cual demostrar con pruebas que algo funciona es el “máximo logro. Tendremos que tratar y estar seguros que todos coincidimos en eso de manera interna, y que en última instancia queremos enviar ese mensaje de vuelta a la comunidad académica”.

“Los conocimientos útiles son realmente lo que más se debería valorar”.

*La mayoría de estas páginas se encuentran disponibles en inglés.
 

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