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La falta de acceso a un retrete y artículos para el lavado de manos afecta más a las mujeres y las niñas, especialmente durante su periodo menstrual

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Las mujeres y las niñas se ven particularmente afectadas por la falta de servicios de agua, saneamiento e higiene (WASH) seguros y accesibles. Ellas sufren debido a esa carencia durante la menstruación y el parto. Además, cuando pasan horas recolectando agua en lugares de difícil acceso dejan de ir a la escuela y corren el riesgo de ser víctimas de abusos y violaciones. Con el fin de abordar esta problemática, en el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 6 se hace especial hincapié en las mujeres y las niñas: “Para 2030, lograr el acceso equitativo a servicios de saneamiento e higiene adecuados para todos y poner fin a la defecación al aire libre, prestando especial atención a las necesidades de las mujeres y las niñas y las personas en situaciones vulnerables”.

Si bien las pruebas anecdóticas son importantes —y comúnmente aceptadas— es crucial también recopilar datos e indicadores para cuantificar los problemas, sensibilizar e informar a las partes interesadas y, en última instancia, encontrar soluciones. Sin embargo, nos enfrentamos a una carencia mundial de capacidad de seguimiento para recopilar tales datos.

El artículo “¿What can existing data on water and sanitation tell us about menstrual hygiene management?” (¿Qué nos pueden decir los datos existentes sobre agua y saneamiento acerca de la gestión de la higiene menstrual?) (i) fue preseleccionado (i) en la última edición del premio Jeroen Ensink que otorga Waterlines, y que conmemora los esfuerzos del Dr. Ensink por mejorar las vidas de quienes todavía viven sin acceso a servicios de agua potable y saneamiento.

 
Datos en los que se pueden inferir diferencias por razón de sexo o género

Con el fin de encontrar formas de cuantificar las desigualdades por razón de género y sexo de una manera comparable a nivel internacional, este artículo ayuda por primera vez a establecer el uso de las estimaciones del lavado de manos y la defecación al aire libre recopiladas en las Encuestas de Indicadores Múltiples por Conglomerados (MICS) (i) y las Encuestas de Demografía y Salud (EDS), (i) y que han sido analizadas y difundidas por el Programa Conjunto OMS/UNICEF de Monitoreo del Abastecimiento de Agua y del Saneamiento (JMP). (i)

A través de dichos datos, podemos ver que probablemente las mujeres durante su periodo menstrual tienen menor privacidad y mayor estrés cuando se enfrentan a situaciones de escasez de agua y saneamiento deficiente que sus contrapartes masculinas. El artículo presenta cálculos mundiales y nacionales de 10 países seleccionados del diagnóstico de la pobreza relacionado con el agua, el saneamiento y la higiene (WASH), que actualmente lleva a cabo el Banco Mundial.

Encontramos algunos datos sorprendentes:

  • 500 millones de mujeres en todo el mundo, o el 13 % de todas las mujeres, no tienen acceso a un lugar para defecar, y probablemente carecen de privacidad para la gestión de la higiene menstrual.
  • 197: número de países para los que se disponía de estas estimaciones en 2015.
  • Los datos sobre el lavado de manos indican, por datos indirectos, que la falta de utensilios de limpieza es un desafío específico para la gestión de la higiene menstrual. En 6 de cada 10 países con datos disponibles, más de 3/4 de las mujeres no tienen acceso a agua y jabón.
  • 54: número de países para los que se disponía de estas estimaciones en 2015.
Las investigaciones del Banco Mundial también están explorando otros datos, como por ejemplo información sobre la ubicación, la privacidad y el tipo de letrinas disponibles en un hogar. La tabla siguiente señala un rango (28) de distinciones que podrían ayudar a desentrañar los aspectos del agua, el saneamiento y la higiene (WASH) relacionados con el género y el sexo.
 
¿Es útil estimar qué porcentaje de niñas o mujeres vive en un hogar que, por lo general, recorren una cierta distancia para usar una letrina de pozo en la que cualquier extraño puede entrar? Podemos calcular eso. Las categorías “w” y “x” siguientes lo representan. La distinción adicional entre “w” y “x” también se refiere a si carecen o no de un lavamanos totalmente equipado, otro obstáculo para la gestión de la higiene menstrual. Los datos sobre eso y cada una de las 28 mediciones están disponibles para numerosos países, según las características del contexto tales como región subnacional; urbano versus rural; origen étnico; religión, y poder adquisitivo.
* "XXX" se usa para indicar que, como las encuestas registran la cantidad de familias que comparten el retrete/letrina, y todavía no existe un amplio consenso sobre la mejor cifra que debe emplearse, esto puede ser sustituido en el análisis por un número específico.

Datos sobre la experiencia única de una mujer en materia de agua, saneamiento e higiene
 
También se necesitan más datos y mediciones directas para focalizar mejor las soluciones dirigidas a las mujeres y las niñas. Después de haber sido usadas por primera vez estas mediciones en Belice, en las encuestas MICS se están introduciendo ahora nuevas mediciones (i) para las mujeres y niñas durante su periodo menstrual, que incluyen las siguientes preguntas:
  • ¿Cuándo comenzó su última menstruación?
  • ¿Su última menstruación ocurrió el año pasado?
  • ¿Hubo alguna actividad social, o días de escuela o de trabajo a los que no asistió debido a su última menstruación?
  • ¿Tuvo privacidad para lavarse y cambiarse mientras estaba en casa durante su última menstruación?
  • ¿Usó algún artículo, como toallas sanitarias, tampones o toallas de tela?
  • ¿Los artículos eran reutilizables?
Las respuestas a estas preguntas estarán disponibles para varios países en los próximos años.


¿Qué pasa más allá del hogar, en las escuelas y en los centros de salud?

En el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), el programa JMP de OMS/UNICEF — responsable del seguimiento de los ODS 6.1 y 6.2— proyecta arrojar luz sobre los desafíos en materia de agua, saneamiento e higiene en lugares que deberían estar mejor preparados, como las escuelas y los centros de atención de salud, ya que estos servicios son muy importantes en la vida personal y en experiencias cruciales de las personas.
 
Los efectos sobre las mujeres y las niñas
 
Si se considera una perspectiva más amplia, vale la pena señalar que aunque algunas de las estimaciones mencionadas aquí podrían ayudar a generar un panorama internacional de dónde y de qué manera se producen las desigualdades en las experiencias relacionadas con el agua, el saneamiento y la higiene, solo la pregunta de las encuestas MICS “¿Hubo alguna actividad social, o días de escuela de trabajo a los que no asistió debido a su última menstruación?” cuantifica directamente el efecto potencial sobre la participación de las mujeres y las niñas en la sociedad, la educación y el mundo del trabajo. Estas encuestas a gran escala también recopilan información sobre el bienestar, la satisfacción con la vida, la educación, el deseo de tener hijos, la violencia y el acoso, la sensación de seguridad cuando se camina sola por la noche, etc. Cualquier patrón que podamos encontrar aquí contendrá pistas sobre cómo la situación relacionada con el agua, el saneamiento y la higiene de una mujer puede afectar su vida en general.

Compartiremos con usted las pruebas que encontremos acerca de las desigualdades por razón de género o sexo en materia de agua, saneamiento e higiene y cómo se correlacionan con experiencias y resultados de la vida en general, a medida que aumentemos la recopilación de datos.


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