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¿Qué tal si… pudiéramos ayudar a las ciudades a planificar de manera más eficiente un futuro con menos emisiones de carbono?

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Outil CURB Action climatique pour un développement urbain durable
Si el cambio climático fuera un rompecabezas, las ciudades serían una pieza clave que se encontraría justo en el centro. Esto fue reforzado por más de 100 países de todo el mundo, que calificaron a las ciudades como un elemento decisivo de sus estrategias de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en sus planes nacionales de lucha contra el cambio climático —conocidos como contribuciones determinadas a nivel nacional— presentados a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) en 2015.

Tras la consiguiente firma del Acuerdo de París, estos países han cambiado rápidamente su rumbo para convertir sus planes climáticos en acciones. ¿Qué pasaría, como muchos nos preguntamos, si pudiéramos encontrar una manera rentable y eficiente de ayudar a encaminar a las ciudades —tanto en los países en desarrollo como desarrollados— en una trayectoria de crecimiento con bajas emisiones de carbono?

La herramienta CURB (por sus siglas en inglés) de acción climática en pos de la sostenibilidad urbana, (i) que fue dada conocer en la presente Semana del Clima, es un intento de hacer exactamente eso. CURB, una herramienta gratuita de planificación de situaciones hipotéticas a partir de datos, puede ayudar a las ciudades a identificar y priorizar de manera más fácil iniciativas relacionadas con el clima para reducir las emisiones de carbono, mejorar la eficiencia en general y aumentar el empleo y los medios de subsistencia.

Una visión conjunta para una planificación eficiente de las ciudades

El aporte que CURB puede entregar a las ciudades se origina en gran medida en la inspiración y las historias que obtuvimos de ellas a medida que desarrollábamos la herramienta. El inicio de CURB se gestó casualmente durante unas escasas horas a principios de 2014 en la Cumbre del Grupo de Liderazgo Climático C40 (i) en Johannesburgo, Sudáfrica.

Mientras estaba en Johannesburgo, pasé varias horas con expertos de la organización C40 Cities, una red de megaciudades del mundo comprometidas con la lucha contra el cambio climático. Analizamos los desafíos que enfrentaban sus miembros cuando intentaban evaluar la eficacia de diversas intervenciones normativas y tecnológicas relacionadas con el clima.

Unas pocas horas después, estaba sentado al lado del equipo de sostenibilidad de la firma consultora mundial AECOM. (i) Me contaron sobre una herramienta de apoyo a la toma de decisiones relativas a medidas climáticas que habían creado para ser usada en América del Norte. Rápidamente quedó en evidencia cuán alineadas estaban las ideas de AECOM con las nuestras y las de C40.

Todos estuvimos de acuerdo en que…

  1. Las herramientas para la planificación urbana dirigidas a las autoridades locales deben ser muy fáciles de usar, contemplando el hecho de que las autoridades locales suelen hacer ellas mismas el trabajo en vez de contratar a un consultor especializado;
  2. Las mejores herramientas permiten a los usuarios preguntarse: “¿qué pasaría si hago A o B o C (o A y B y C)?”, lo que significa que pueden comparar la eficacia relativa de diferentes intervenciones respecto de condiciones de referencia locales;
  3. Las herramientas deben contener datos indirectos incorporados, para ayudar a eliminar las carencias de información que podrían obstaculizar un ejercicio de planificación de situaciones hipotéticas, y
  4. Finalmente, los planificadores urbanos acostumbran a usar la misma herramienta para contestar distintas preguntas, de modo que las herramientas deben evaluar las intervenciones a partir de una serie de indicadores, tales como ventajas de la contención de costos, reducciones de la demanda energética, impactos en las emisiones de GEI, etc.

Una alianza mundial en favor de la sostenibilidad urban

Así fue cómo empezó CURB. Aunque tomó algo de tiempo, nuestro esfuerzo colaborativo hizo posible esta iniciativa, beneficiándonos del hecho de que todos los asociados pudieron contribuir de manera importante en el diseño de la herramienta, las opiniones de los usuarios, el apoyo financiero y el acceso a los futuros canales de distribución.

El desarrollo de CURB, encabezado por un equipo del Grupo Banco Mundial que se dedica al tema del desarrollo urbano, se basó en gran medida en los conocimientos de varias decenas de expertos del Banco Mundial, así como también de planificadores de Gobiernos locales en varios países. Como principal asociado técnico, AECOM movilizó su vasta red de especialistas mundiales que trabajan en la esfera de la sostenibilidad urbana tanto en países desarrollados como en desarrollo. La organización C40 aportó las opiniones de los usuarios, añadiendo perspectivas locales adicionales al diálogo sobre el diseño de la herramienta y cerciorándose que esta permitía a los usuarios evaluar las intervenciones que probablemente iban a considerar.

Hasta la fecha, C40 ha aplicado CURB en Johannesburgo y Buenos Aires, y planea lanzar la herramienta en sus 86 ciudades miembros a más tardar en 2020. El Pacto de los Alcaldes (i) también acordó promover el uso de CURB en las más de 6000 ciudades que son parte de la iniciativa en todo el mundo. Además, el Grupo Banco Mundial está realizando una prueba experimental de la herramienta en Chennai y Bangalore, y pronto comenzará a capacitar a planificadores locales de más de 100 ciudades en Asia oriental, Asia meridional, América Latina y otras regiones.

Con el lanzamiento de CURB, el Grupo Banco Mundial y sus asociados han creado un nuevo medio para apoyar de manera directa a las ciudades en sus esfuerzos por reducir las emisiones de carbono y aumentar los medios de subsistencia urbanos. En el futuro, la alianza CURB continuará trabajando en planes de actualización de software, esfuerzos de implementación y programas de capacitación, gracias al aporte generoso de Bloomberg Philanthropies (i) y Children’s Investment Fund Foundation. (i)

Si usted trabaja en el campo de la planificación urbana sostenible, ¿cuál ha sido su experiencia en términos de planificación de situaciones hipotéticas? Nos gustaría conocer sus historias y cómo cree que CURB podría ayudarlo en su trabajo.
 
Stephen A. Hammer es el gerente de políticas relacionadas con el clima del Grupo Banco Mundial. Previamente, se desempeñó como especialista principal en asuntos urbanos, dedicándose a los temas de las ciudades y el cambio climático. El desarrollo de CURB en el Banco Mundial fue encabezado en los últimos dos años por Silpa Kaza, Tatiana Peralta-Quiros y Oliver Kerr, y contó con el reciente apoyo de Neha Mukhi y Lisa Yao. Para más información sobre cómo usar CURB en sus proyectos, puede contactar a Silpa Kaza, escribiéndole a: [email protected].

Comments

ENVIADO POR Herberth Augusto Rueda Antezana el

Las ciudades del futuro serán EFICIENTES: Compactas, configuradas, nada de automóviles (ni en tierra ni volando), rodeadas de agricultura y forestación, arboladas, sin césped (el césped es depredador del agua y no rinde oxigenación como un árbol), con bastante tecnología, densas (130,000 personas/km2),etc. DEBEMOS EMPEZAR A COMPACTAR NUESTRAS CIUDADES. Devolver su espacio a la naturaleza.

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